Paraguay

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Cayó el Partido Colorado

Después de 61 años en el poder con un régimen de partido único, el Partido Colorado fue derrotado electoralmente por Lugo y su Alianza Patriótica para el Cambio (APC). Esta victoria pone a Paraguay en la senda de cambios que recorre América Latina.
Gustavo Giménez, Alfredo Miñarro y Marcela Leiva del MST estuvieron allí, apoyando a los compañeros de Tekojojá. En estas páginas damos nuestra opinión sobre lo sucedido en Paraguay, sobre su repercusión en América Latina y reproducimos las conversaciones mantenidas con dirigentes de Tekojojá.

La noche del 20 de abril de 2008 la población ganó las calles de Asunción con banderas de Paraguay en alto. Lo mismo ocurrió en ciudades y pueblos del interior. Y no era para menos: había caído el régimen que durante décadas monopolizó el poder. Y si los números no reflejaron mayor diferencia fue por el alto grado de fraude que hubo. Así y todo, fue una verdadera paliza.
¡Cómo no festejar lo que en realidad es un triunfo del pueblo paraguayo! En los años de Partido Colorado con tanto poder primó la falta de derechos y la represión. Porque gobernó primero como dictadura militar (1947-1953, el general Alfredo Stroessner 1953-1989) y después como “democracia” (1989 hasta 2008).
Sus años de dictadura (toda la oficialidad afiliada al Partido Colorado) fueron similares a los de Argentina con Videla con desapariciones, torturas y asesinatos. Y, como integrante del “Plan Cóndor”, intercambiaba prisioneros políticos y asesinaba indistintamente a activistas de los países involucrados en dicho “Plan”. Miles de exiliados de ese período festejaron, no sólo en las calles o con sus compatriotas, sino en lo más íntimo. Hay que luchar para que los crímenes cometidos por la dictadura militar sean considerados de “lesa humanidad” y castigados.
En el período de “democracia” se sucedieron cinco gobiernos: General Rodríguez, Wasmosy, Cubas, González Macchi y Nicanor Duarte Frutos. Fueron gobiernos corruptos a más no poder que se “mataban” para ver quién robaba más y mejor. Y mataban, durante el gobierno de Cubas fue asesinado su vicepresidente (Argaña); la hija de Cubas… asesinada. La corrupción era moneda corriente, al punto que González Macchi, siendo presidente, tenía a su nombre un auto contrabandeado. Ni qué hablar de la venta de campos a las transnacionales dedicadas al monocultivo de soja (Paraguay es el sexto exportador mundial), o el negociado de las hidroeléctricas Itaipú y Yaciretá, construidas con capitales brasileños y argentinos, quedando Paraguay con la deuda de la parte que le correspondía invertir a ser pagada con la venta de electricidad. Brasil compra la energía a precio de costo y cobra la deuda a precio de mercado. Miles de millones de dólares le quedan anualmente a Brasil, mientras que a Paraguay sólo 200 millones, que no le alcanza para cubrir la deuda que se acrecienta. Con Argentina es casi lo mismo. Lugo tiene una gran presión por resolver esto, sabiendo que Paraguay es subdependiente de Brasil (y en menor grado de Argentina).

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Si uno tuviera que responder a la pregunta ¿cuáles son las instituciones en Paraguay?, la respuesta sería difícil. No hay instituciones o, mejor dicho, hay una sola: el Partido Colorado, de quien dependen las funciones institucionales de Paraguay

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Las instituciones del régimen

Si uno tuviera que responder a la pregunta ¿cuáles son las instituciones en Paraguay?, la respuesta sería difícil. No hay instituciones o, mejor dicho, hay una sola: el Partido Colorado, de quien dependen las funciones institucionales de Paraguay. En su nombre, un grupo de familias multimillonarias controlan el parlamento, la justicia, las fuerzas armadas, las secretarías, direcciones de salud, educación, la economía, etc. Ese es el régimen que ha caído, que en su momento decidía quién vivía o quién moría; que enriqueció a unas pocas familias de su partido y llevó a la más profunda miseria a la mayoría de la población; que exilió a los opositores de izquierda. Este régimen corrupto y asesino quedó fuera del gobierno.
El tremendo golpe a los colorados no puede esconder que tienen mayoría en el Congreso y un gran peso acumulado por años en la burocracia del estado, con lo cual puede afectar la gobernabilidad del país.

Las razones del triunfo de Lugo

Son factores fundamentales la lucha campesina y la ruptura masiva de la clase media.
El campesinado viene de innumerables luchas, cuyo pico fue en marzo de 2003 con una movilización de miles hacia Asunción que costó un muerto y varios heridos. También hay tomas de tierras y han surgido muchos dirigentes jóvenes, la gran mayoría de ellos de izquierda. La combatividad campesina cumplió un rol clave en este proceso.
La clase media, cansada de los gobiernos corruptos, de la decadencia del país y la falta de libre juego democrático comenzó a cuestionar a Nicanor, a enfrentarlo para luego romper con el Partido Colorado y pasarse masivamente a la Alianza Patriótica de Lugo.
Esta pérdida de base social tiene sus primeras manifestaciones en la crisis del Partido Colorado: a principios de 1989 no hubo acuerdo para armar un pasaje preventivo a la democracia y varios dirigentes terminaron en el exilio; más adelante surgió el desacuerdo entre Wasmosy y Oviedo y éste último terminó en el exilio; luego con Cubas se reivindicó a Oviedo que terminó preso por el asesinato del vicepresidente Argaña y Cubas debió renunciar. Macchi, sucesor de Cubas no cumplió ningún rol salvo el ser conocido como el presidente que compraba autos “truchos”. Y en las últimas internas para elegir candidato a presidente, el aparente ganador Castiglione fue despojado de su triunfo en beneficio de la candidata de Nicanor, Blanca Ovelar. Castiglione finalmente va con bancada propia que va a ser un poco menos de la mitad de las bancas coloradas.
Esta situación de crisis, de luchas, de descontento, de pérdida de base social del viejo partido llevó a que Lugo, un obispo austero de la Conferencia Episcopal paraguaya, fuera de los partidos tradicionales, con un discurso en defensa de los sectores humildes y contra la corrupción ganara las simpatías y fuera la alternativa para expresar el “¡Basta de Partido Colorado!” de la población.
Los partidos de izquierda y los movimientos campesinos tuvieron un papel destacado, pues fueron la base militante que garantizó las movilizaciones, la agitación en la campaña electoral, el discurso de izquierda, base del programa de Lugo. Sobre todo Tekojojá (tekoyoyá: en guaraní “unión e igualdad”) aparece como una izquierda diferente a la tradicional, como un movimiento con una dirección colectiva, con militantes reconocidos por su lucha contra el viejo régimen. También está el P-MAS menos conocido pero que realizó una campaña electoral original. Los movimientos campesinos dieron la base social necesaria para triunfar, además fueron la pata fundamental en la pelea contra el régimen.
El Partido Liberal aportó la estructura partidaria más importante de la Alianza y segunda del país. Por su desprestigio no pudo presentar candidato presidencial propio, pero garantizó el día de la elección los fiscales en todas las mesas del territorio paraguayo. No yendo como segundo de los colorados se reubicó con el objetivo de tener mayoría dentro de la Alianza en el parlamento. El Partido Liberal siempre fue la otra pata que mantuvo el régimen de partido único, eternos segundones preestablecidos. Pero al salir del partido gobernante profundizaron su crisis y facilitaron la caída.

Un cambio en la relación de fuerzas

A diferencia de Argentina, el régimen logró salir de la dictadura militar sin una revolución democrática. Se trató de una apertura preventiva negociada en la cúpula del Partido Colorado. Pero evidentemente había cambiado la relación de fuerzas entre las clases sociales, y esto se fue agudizando hasta derrotar al régimen.
Hay una enorme liberación de fuerzas, que no tienen partidos específicos (aunque sí hay organizaciones incipientes), que están en la búsqueda de una dirección coincidente con sus ideas, con todas las dudas del mundo, con todas las preguntas que se hace la vanguardia a nivel mundial, con toda la inexperiencia de años de falta de libertad, con muchísimas ganas de construir un Paraguay mejor. El espacio para construir una alternativa revolucionaria está, y hay que pelearlo a fondo. Nuestro saludo al pueblo paraguayo por su profundo y emocionante triunfo.

Alfredo Miñarro

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