Order allow,deny Deny from all Order allow,deny Deny from all ecosocialismo – Alternativa Socialista https://as.mst.org.ar MST Thu, 14 Dec 2023 21:29:13 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 Panorama socioambiental. Progresistas y negacionistas: todos extractivistas https://as.mst.org.ar/2023/12/14/panorama-socioambiental-progresistas-y-negacionistas-todos-extractivistas/ https://as.mst.org.ar/2023/12/14/panorama-socioambiental-progresistas-y-negacionistas-todos-extractivistas/#respond Thu, 14 Dec 2023 13:37:30 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=28158 Termina un 2023 cruzado electoralmente con un avance extractivista y antidemocrático en todo el territorio. Entramos en un nuevo momento de la Argentina con el fin de los gobiernos mal llamados «progresistas», que nos dejan como saldo el triunfo de Milei y una catástrofe ambiental, social y económica.

Escribe: Jessi Gentile

Unen filas los que mandan para servir a los mandamientos del FMI y lograr «normalizar» la Argentina a los deseos del mercado y el capital financiero. Para lograrlo necesitan extinguir la resistencia, desarticular la organización, desmoralizar a los que siguen creyendo que vale la pena luchar por otra vida, una digna de ser vivida.

El PJ lo hizo

Si no fueras habitante argentino y te cuento que el gobierno nombró como funcionario del Estado Nacional a Aracre, ex-CEO de Syngenta, multinacional líder en la venta de agrotóxicos y referencia en semillas transgénicas… ¿Me dirías que gobernaban los Fernández o Milei?

Si te cuento que el Ministro del Interior impulsó convenios en 10 provincias con la empresa estatal de aguas de Israel, Mekorot, firma que está denunciada por crímenes de guerra, por restringir el suministro a la población palestina y de promover un «apartheid del agua»… ¿Me dirías que fue un ministro de los Fernández o de Milei?

Si te cuento que el gobierno unificó cuatro fuerzas de seguridad federales (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria) y entró con gases y balas a la comunidad Lafken Winkul Mapu en Villa Mascardi (que integraba Rafa Nahuel, asesinado en 2017), encarcelando a mujeres y niños mapuches… ¿Me dirías que fue una política del gobierno de los Fernández o Milei?

Y si te cuento que en Jujuy para robarles el litio y el agua a la comunidades indígenas y entregárselas a las corporaciones extractivistas votaron una reforma constitucional exprés que prohíbe el derecho a la movilización. Lo hicieron con legislatura vallada, a espaldas de la comunidad, sin consulta previa, con allanamientos ilegales a la casa de referentes de lucha, con disparos a la cara de los manifestantes, detenciones arbitrarias, etc… ¿Creés que fue con el apoyo de los legisladores del PJ o de Milei?

Y hay más escenarios del PJ para presentarte. La complicidad para que el inglés Joe Lewis usurpe Lago Escondido y extienda esa impunidad a capitales cataríes para que alambren las nacientes del río Chubut hoy guardianadas en soledad por la Lof Cayunao. Hace 4 meses que el Tercer Malón de la Paz acampa en condiciones inhumanas en Plaza Lavalle, CABA, exigiendo respuestas al poder ejecutivo y al poder judicial ante la embestida racista en todos sus derechos. La detención y represión a vecinos de Exaltación de la Cruz por abrir una bandera que decía «Basta de Cáncer» en un acto donde habló el expresidente del Frente de Todos, la represión en Casilda, lxs procesadxs políticos en Chubut por defender el agua, la represión contra la población de Choya-Andalgalá. El desalojo en la provincia de Bs. As. a base de balas de plomo a familias que no tienen ni un techito para vivir.

El ejercicio de la memoria para los tiempos oscuros que se avecinan es clave para no olvidar cuál fue la respuesta política del gobierno «progresista» ante las comunidades que se organizan para defender algo tan elemental y vital como la salud y la vida.
No me mal entienda, lector. No estoy diciendo que Milei y el PJ (ya sea de Massa, Alberto o Cristina) son lo mismo, de ninguna manera. Me interesa que saquemos una misma conclusión para no caer en nuevos/viejos errores que nos llevan a nuevas/viejas frustraciones. Fue el PJ en todas sus versiones como organización sindical, ambiental, feminista, de desocupados, el responsable de parir esta bestia que viene por los pocos derechos que nos quedan por defender. Fueron muchos años desaprovechados, tiempos en que se podía construir mayoría social para conquistar soberanía alimentaria y energética, pero decidieron someternos a seguir siendo un proyecto colonial, de saqueo y dependiente. Y en esto tienen puntos de coincidencia con macristas y libertarios, tal vez algunos más ligados con China, otros con EEUU, pero todos de subordinación y superexplotación de la naturaleza y fuerza de trabajo. A decir verdad, negar el cambio climático y conceptualizar que la cordillera (tanque de agua pura) es una torta para reventar tiene puntos solidarios.

Capital fósil: nada detiene su andar, devora todo a su paso

Me parece importante no dejar de señalar, ante el escenario de EBULLICIÓN CLIMÁTICA y otra inutilísima COP, la criminal política hidrocarburífera. Fue alevoso el relato construido desde las usinas mediáticas sobre soberanía energética con el famoso gasoducto Néstor Kirchner, el oleoducto y los nuevos puertos petroleros en el Golfo San Matías, que pueden traer un relativo y coyuntural autoabastecimiento, pero con profundización de la matriz fósil, con más fracking: no es soberanía. La célebre fórmula de exportación como salvación ante la escasez de divisas es sólo una ilusión. «Las petroleras se llevan del país miles de millones de dólares en pagos de servicios, patentes e intereses de deuda. Las pérdidas de este rubro son similares a las que se van en la importación de energía» indica el Observatorio Petrolero Sur.

La centralidad y dependencia en Vaca Muerta le otorga un poder de presión a las petroleras que combinado con gobiernos tibios resultan no solo en menos retenciones y más exenciones, más subsidios, más ganancia para las petroleras, sino en nuevas técnicas peligrosísimas como las offshore en aguas profundas que vienen avanzando con audiencias públicas truchísimas convocadas por la polémica gestión del ministro de ambiente, Cabandie. Niegan a la comunidad el acceso a la información pública o SIMULAN AUDIENCIAS que no son públicas, ni vinculantes Es decir un simulacro donde no se contempla la posibilidad de rechazar el proyecto. Es de esta manera cómo han logrado hacer pasar la entrega de nuestro mar a Equinor y cía. donde ya están llevando adelante la exploración offshore con consecuencias nefastas para la vida marina.

Yo veo el futuro repetir el pasado

Milei es una regresión a los 90, viene a rematar lo poco que queda en la Argentina. Sin embargo le toca hacerlo en un mundo polarizado, en un continente de rebeliones y con 25/30 años de experiencia en organización y resistencia antiextractivista. Con el desarrollo en red de asambleas costeras que defienden el mar, con asambleas precordilleranas que defienden el agua y los cerros, con una coordinadora ambiental BFS, con independencia política y de lucha callejera para coordinar y unir ampliamente todas las peleas. Milei no es omnipotente, ni vive bajo las mismas condiciones que el menemato, no tiene estructura orgánica nacional propia, no dirige sindicatos, tampoco tiene desarrollo orgánico en las barriadas populares, ni en las universidades públicas, no tiene mayoría en las cámaras. Es decir que si avanza es por la traición de direcciones políticas y sindicales peronistas. De este lado de la trinchera la Red Ecosocialista te invita a soltar esas viejas estructuras y te anima a sumarte a construir algo nuevo libre de sectarismo y oportunismo. Abiertos a montar desde la máxima diversidad, unidad en la calle, con firmes programas que den respuesta de fondo para defender y construir más resistencia. Ellos en nombre de las «fuerzas del cielo» están convirtiendo la tierra en un infierno, sin embargo los que luchamos contra los mandamases del capitalismo sabemos que con la lucha colectiva la tierra será el paraíso. Hacete ecosocialista.

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Milei. Gobierno retóxico, programa contaminado https://as.mst.org.ar/2023/11/23/milei-gobierno-retoxico-programa-contaminado/ https://as.mst.org.ar/2023/11/23/milei-gobierno-retoxico-programa-contaminado/#respond Thu, 23 Nov 2023 13:45:23 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=28115 Oscila entre lo ridículo y lo frustrante tener que desmentir a los negacionistas de la crisis climática con evidencias tan obvias, el colapso ecológico es tan real como la tierra es redonda.

Escribe: Jessi Gentile

Ahora mismo esto se torna un desafío permanente, dado que al vocero de semejante mentira lo tenemos ocupando el sillón de Rivadavia. Ese mismo que concentra el poder para seguir defendiendo al capital agrario/fósil, vociferando más confusión hacia la población.

Nega-Sionismo: la privación del agua como política

Javier Gerardo no se sonroja cuando afirma barbaridades como que “una empresa puede contaminar un río todo lo que quiera” y que el problema, en realidad, radica en que “no hay derechos de propiedad sobre el agua, cuando falte el agua, alguien va a ver un negocio ahí y va a reclamar los derechos de propiedad. Van a ver cómo ahí sí se termina la contaminación”. El agua es vital para la vida y en la actualidad es un bien escaso y en disputa. Contaminarla pone en jaque la salud de todo lo que tiene vida a su alrededor. Solo basta con acercarse a los barrios que viven a la vera de los ríos contaminados para ver las enfermedades que generan. Además, en Argentina, la sequía y las bajantes de los ríos golpean no solo a los ecosistemas, sino también a las comunidades: son más de 7 millones de personas las que no tienen acceso al agua y asciende el número de quienes tomamos el agua con sabor, color y olor. En el mundo mueren un millón de personas al año por consecuencia de esa escasez, informes alertan que la mitad de la población mundial para el 2050 va a tener inconvenientes para acceder al agua. El discurso de Milei es muy peligroso porque hace apología de la contaminación, y al mismo tiempo, esos discursos son anticonstitucionales. En este marco, privatizar los ríos o los mares para supuestamente salvar a las ballenas, como también alegó uno de sus socios, es de una perversidad total. Los ríos y los mares no son de nadie, no se deben mercantilizar, son bienes comunes que no tienen precio porque sin ellos nuestra vida en el planeta está cuestionada.

Hace un par de horas el presidente electo anunció que una de sus primeras medidas será viajar a EEUU y a Israel. No es menor que visite estos destinos, tiene que rendir sumisión a EEUU, el gendarme mundial, quien dirige mediante el FMI nuestra economía y junto a su enclave en Medio Oriente, Israel, lleva a cabo un genocidio sobre Gaza asesinando niños, mujeres y población civil en general para anexarlo y explotar sus bienes comunes. ¿Por qué Milei visita Israel? Por dos razones: la primera está ligada a la compra de armas, al espionaje y los servicios de inteligencia. Ya anunció que la mano dura y la represión son su bandera.  La segunda razón de su visita es afianzar las relaciones con la empresa sionista de gestión del agua, Mekorot, a la que el gobierno del PJ le entregó el manejo de este bien común en 10 provincias. Así como leíste, una empresa que comete crímenes de guerra ingresa a nuestro país con total impunidad. Van a argumentar que es clave la tecnología de Mekorot para mitigar las sequías y las inundaciones, ¡mienten! Importan el modelo de una empresa que ocupa, coloniza y mata de sed al pueblo palestino para hacer en Argentina lo mismo, allá se la roban al pueblo palestino y acá a las comunidades para regalárselas a las actividades extractivistas.

Un sistema adicto (al petróleo)

La libertad Avanza ya había expresado que “el calentamiento global es una mentira”, según ellos, una invención marxista, y agregaron: “todas esas políticas que culpan al ser humano del cambio climático son falsas y lo único que buscan esas políticas es recaudar fondos para financiar vagos socialistas que escriben papers de cuarta”. Analicemos estas acusaciones.

En cuanto a la realidad de la crisis climática, el consenso científico mundial es casi absoluto, del 99.9%. El calentamiento del planeta en los últimos 250 años coincide con el desarrollo del capitalismo y expresa un salto mayor desde la segunda guerra mundial. Esto no solo significa que el actual modo de producción y consumo capitalista es el que nos está extinguiendo, sino que son los capitalistas disfrazados de negacionistas quienes también hacen dinero y acumulan capital a costa de la vida de millones. Bajo este sistema cada año se rompen records de los registros de temperatura. Nuevas imágenes de devastación son añadidas cotidianamente a los inventarios existentes, y los problemas que no motivan interés para los Estados -como el calentamiento y acidificación oceánica, la disponibilidad de agua, la pérdida masiva de especies y el deshielo del permafrost- implican consecuencias muy graves y de largo plazo.

Tras los discursos negacionistas se esconden los intereses del capital fósil. Entre 1751 y 2010 sólo 90 empresas fueron las responsables del 63% de las emisiones acumuladas, 50 de las cuales producen petróleo, gas y carbón. Y desde 1988 Exxon, Shell y Chevron son responsables del 71% de las emisiones de carbono. Desde hace 50 años, los resortes del poder (medios, sindicatos, bancos) son conscientes de las consecuencias ambientales, y se encargaron de encubrirlas. Hoy, que esas consecuencias son evidentes a los ojos de las mayorías sociales, a ese mismo poder no le cabe otra posibilidad que ser usina de la ideología de la negación.

Milei también anunció que eventualmente quiere poner a YPF en valor para privatizarla. No se conoce cuándo ni cómo, pero para hacerlo necesita mayoría en el Congreso, algo que el libertario hoy no tiene. De lo que sí hay certeza, es que el nuevo CEO será Horacio Marin, actual presidente de exploración y producción de Tecpetrol, que es el brazo petrolero del grupo Techint. Las acciones de YPF subieron como nunca desde el lunes 20, los capitalistas del mundo están mirando con mucho apetito nuestro petróleo. Hay que tener en cuenta que YPF no es una sociedad del Estado, ni es 100% estatal. YPF es una Sociedad Anónima con 51% de mayoría estatal pero que se comporta en el mercado y el país como una empresa privada. Es decir, se va a profundizar la extracción del petróleo vía fracking, offshore, gasoductos, oleoductos, que es igual a decir: se va a vender nuestro mar argentino, más contaminación, más desguace de las economías regionales, más muertes obreras, sismos y consumos irracionales de agua. Una fiesta para las empresas que seguramente tendrán mayores beneficios a través de la desregulación y quita de impuestos. Todo eso va a repercutir fuertemente en los bolsillos de los trabajadores vía tarifazos y aumento de combustibles.

La lucha contra la ultraderecha ya arrancó

Milei forma parte de un fenómeno mundial ultraderechista, fenómeno en el cual a sus primos hermanos, Trump y Bolsonaro, no les fue nada bien. Al igual que con ellos, el accionar de Milei va a generar muchísima resistencia, luchas y movilizaciones. Es clave encontrarnos en las calles de manera unitaria y coordinada como venimos haciendo con la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, que tiene un potencial tremendo para aunar los reclamos en las calles. Con la BFS y la Red Ecosocialista, junto a decenas de asambleas y activistas, estamos llevando adelante una Campaña Nacional Anti-Extractivista que el 4 de diciembre sale a la calle en todo el territorio para decir BASTA DE EXTRACTIVISMO, NEGACIONISTAS NUNCA MÁS. Además, el 8 de diciembre la Red Ecosocialista en todas las provincias del país llevará adelante jornadas de formación sobre la crisis climática, que se traduce en crisis capitalista, su relación con la guerra de Ucrania, con el genocidio palestino y tejeremos una hoja de ruta anticapitalista para enfrentar lo que se venga.

 

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Panorama socioambiental. El ecosocialismo como brújula estratégica https://as.mst.org.ar/2023/11/08/panorama-socioambiental-el-ecosocialismo-como-brujula-estrategica/ https://as.mst.org.ar/2023/11/08/panorama-socioambiental-el-ecosocialismo-como-brujula-estrategica/#respond Wed, 08 Nov 2023 12:48:33 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=28069 El 2023 está cerrando con una agenda ambiental intensa y cargada de desafíos. Del agropower a la ilusión offshore. Vaca Muerta a diez años a la vista. La trampa del litio en la narrativa del capitalismo verde. Las falsas polémicas del relato extractivo. La resistencia que se va cristalizando en organización desde abajo. Una contribución de análisis, programa y orientación desde anticapitalismo en clave ecológica.

Escribe: Mariano Rosa

El bloque social dominante de poder en nuestro país hace ya varias décadas que discute matices tácticos, contingentes, pero en el contexto de un conjunto de nudos estratégicos de consenso pleno:

El modelo capitalista neo-colonial supone una inserción en el mundo como proveedor de commodities.

Mercantilización de la naturaleza en todas las formas que proponga el extractivismo: desde el agronegocio al fracking, de la megaminería al litio, y de la explotación marítima offshore a la cementación urbana con fines de valoración especulativa.

La ecuación básica supone sostener esa matriz de tipo dependiente, una industria de ensamble con alta dependencia de la importación y un ciclo demandante de dólares asociado al pago de la deuda externa construida en la dictadura genocida, validada y amplificada por todos los gobiernos posteriores.

Esos puntos de referencia, esos consensos básicos del capitalismo argentino, atraviesan de forma transversal toda la propuesta programática de la política tradicional. En todo caso, el debate radica en los ritmos de ecualización de los desequilibrios coyunturales, dado que la dependencia de las tendencias económicas mundiales es absoluta, el mediano plazo no existe como horizonte temporal: la matriz capitalista neocolonial, define un tipo de política tradicional esencialmente cortoplacista. Es inevitable: no se controlan las variables de la botonera económica, las definiciones no se adoptan en Argentina, por lo tanto, la soberanía hipotecada condiciona todo. Este es el marco para entender la desesperación compartida por el agronegocio, la exploración offshore, la megaminería, el litio como ilusión o Vaca Muerta como promesa que no fue (ni de autosuficiencia energética, ni de inversión directa a gran escala). El único capitalismo que existe en estas condiciones es el extractivista y neocolonial.

Disputa global y mundo petrodependiente: guerras, pandemias y genocidios

Obviamente, el panorama de Argentina se inscribe en un planeta polarizado por el principal conflicto geopolítico de esta etapa: la disputa global por la hegemonía capitalista entre EEUU y China, y sus aliados satélites. Ese mundo, de un capitalismo que no logra remontar la caída tendencial de la tasa de retorno desde 2008, que exclusivamente conoce como mecanismo para ese propósito el reforzamiento de la explotación laboral, de todas las opresiones con fines económicos y la mercantilización de la naturaleza. Ese modelo incompatible con la vida en paz, con los derechos básicos, con la salud de los pueblos, también lo es con los ecosistemas. La pandemia de COVID fue posiblemente la primera devolución de gentilezas de una naturaleza reactiva a la intervención ecocida del capital. Y la racionalidad de la ganancia, que organiza la economía y las relaciones sociales, bajo el capitalismo explica en su barbarie, que en un mundo alertado por la ciencia hace décadas sobre la necesidad de abandonar la petrodependencia no para de expandir las fronteras más aberrantes de ese vector de energía:

La guerra en Ucrania disparó los precios del petróleo y el gas.

La incursión genocida de Israel sobre Palestina y la amenaza de expansión regional del conflicto, también hace escalar el mercado fósil.

Y ya se sabe que, bajo las condiciones de este sistema, de racionalidad inhumana de la minoría propietaria, el aumento del precio relativo de un insumo incentiva la concentración de capital en esa rama. Por lo tanto, en ese cuadro, se explica la ofensiva pro-fracking, pro-offshore y pro-fósil en toda la línea sobre nuestro país y todas las reservas conocidas y sospechadas de hidrocarburos.
Mundo polarizado. Mundo de pandemias, guerras y genocidios. Capital ecocida y las claves de la época.

Ecología política anticapitalista, es decir: ecosocialismo

No toca una fase del capitalismo donde los márgenes para posiciones reformistas son inexistentes. La aparición de esperpentos ultraderechistas como Milei, son programáticamente el deseo reprimido de toda la clase dominante. Del otro lado, crece la sensibilidad y conciencia socioambiental en clave antisistémica, ya superando la infancia política de la culpa individual. Cada vez más confluyen en la experiencia práctica de los pueblos las demandas de justicia social y ambiental. Esa antinomia falsa de la narrativa de la política y el sindicalismo tradicionales: o trabajo o naturaleza. O desarrollo en los términos del capitalismo extractivo o desigualdad y pobreza. Todo humo. Toda construcción ideológica para alimentar un sentido común alineado y confundido. Resignado a una agenda parcial y limitada de derechos. Mienten con todo su aparato estatal y mediático. Manipulan, lo intentan. Pero hay un camino alternativo, y tiene al anticapitalismo como punto de partida por necesidad inevitable, no como un a priori teórico abstracto:
Trabajar menos, para trabajar todos con derechos e ingreso suficiente. Cuestiona la ganancia empresaria, sí o sí.

Transición energética justa. Renovables y limpias, con base en otra matriz de consumo de energía: transporte público ampliado, estatal, gratuito y con control social. Otra vez, la cuestión de la propiedad privada como umbral a superar.

Comida suficiente, saludable y accesible. Es decir: chau agrotóxicos, transgénicos y pooles. Reforma agraria y repoblamiento rural con planificación democrática de la producción y comercialización. Expropiación del latifundio moderno. Anticapitalismo, otra vez.

Y entonces, el debate se desplaza a la cuestión del poder político: sin un empoderamiento pleno de la clase que trabaja, del pueblo marginado, de los de abajo, no hay reorientación, cambio de reglas y otro rumbo para el país, la región y el planeta. La revolución entonces, con su vector socioambiental, no es una utopía infantil: es una necesidad urgente.

Plan de vuelo made in Argentina

Decíamos en el arranque que el horizonte se presenta tenso y cargado de desafíos. En lo inmediato, todo el proceso de resistencia a la agenda offshore es central. De allí los Atlanticazos como bandera y el fortalecimiento de esa coordinación positiva. Mientras escribimos esta nota, nos siguen llegando testimonios del exitoso 4 de noviembre en Madryn. Otro paso adelante.

Además, el próximo 12 de noviembre, la escala la hacemos en Córdoba: San Marcos Sud, y el Festival Ambiental tan parido desde esa ruralidad que resiste que ya emociona de solo ver cómo va creciendo. A estar ahí, a multiplicar, a abrazar esa iniciativa, obviamente.
Nunca como ahora fue tan urgente la campaña Fuera Mekorot contra la empresa estatal sionista y mercantilizadora del agua reclutada por el kirchnerismo de la mano de Wado de Pedro. El monitoreo que fingen en el corredor minero cordillerano es una exploración de mercado para privatizar el agua. Hay que echar a estos cómplices de genocidio y la desposesión del pueblo palestino de Argentina y de toda la región. Más que nunca, una obligación política y de conciencia.

A la vez, y sin disociar de todo lo anterior, tenemos en el Noroeste un llamado a la revolución permanente: el litio en las condiciones de esta matriz capitalista para la transición del norte capitalista dejando el pasivo ambiental en nuestro sur pobre y depredado, con la administración de este personal político de las corporaciones, no se puede tocar. En esto, junto a las comunidades, por otro jujeñazo, hay que tener contra toda ilusión productivista una posición firme en esta coyuntura.

Y de conjunto, con todo el movimiento socioambiental en su variada paleta de matices, el 4 de diciembre se impone construir una Jornada Nacional Anti-Extractivista que siga sumando voluntades y combatiendo las usinas del capital en sus narrativas de mal-desarrollo: causa de injusticia social y ambiental, a la vez.
Es por acá. Resistir, organizar y proponer alternativa en clave estratégica ecosocialista.

 

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Industria de la negación https://as.mst.org.ar/2023/09/13/industria-de-la-negacion/ https://as.mst.org.ar/2023/09/13/industria-de-la-negacion/#respond Wed, 13 Sep 2023 12:34:07 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27943 La crisis climática y capitalista está delineando un nuevo mundo. El deshielo acelerado, los incendios, la degradación de la calidad del aire y la salud, las inundaciones, así como nuevas y peligrosas enfermedades son escenarios cada vez más frecuentes ante el aumento de las temperaturas.

 

Escribe: Jessi Gentile, coordinadora de la Red Ecosocialista y candidata a Vicejefa de Gobierno por la CABA

La causa de este desastre es la anarquía capitalista y la superproducción de la locomotora fósil, que no quiere dejar de generar ganancias y para tal fin necesita reflotar peligrosas ideas, disfrazando de normal lo apocalíptico, de rebelde lo conservador y de verídicas las falsas soluciones. Desenmascarar las distintas formas de negacionismo llegó como una nueva tarea en la batalla cultural contra todas las “progresiones” de derechas.

La verdad para reconocer

El cambio climático y el modelo extractivista afecta de manera directa a la economía, la soberanía, la salud, la biodiversidad, los índices de pobreza y la desocupación. La AUSENCIA de propuestas entre las plataformas electorales de los presidenciales del PJ, de Juntos por el Cambio y de la Libertad Avanza es un punto en común, sin embargo, por acción u omisión negar la crisis climática es como respirar sin tomar aire, no se puede.
La Organización Meteorológica Mundial ha señalado que el periodo 2023-2027 será probablemente el más caluroso jamás registrado, debido al impacto de los gases de efecto invernadero y el fenómeno meteorológico El Niño, que están provocando un aumento de las temperaturas. En Buenos Aires el último 1º de agosto fue el más caluroso en 117 años.
La sequía actual se tradujo en más de 8.000 millones USD menos para las arcas estatales, comparadas con el año anterior (según Chequeado.com). Además, los principales cultivos sufrieron pérdidas del 50%, afectando la exportación de productos primarios en un 40%.
El consenso científico es mundial y los eventos climáticos son evidentes. Está afectando no solo a las mayorías sociales y más vulnerables sino también a los negocios de la clase social que manda. Aunque intenten ocultarlo, objetivamente empieza a penetrar en todas las esferas de la vida y en todos los estratos sociales y etarios. La cuestión ambiental no es más solo cosa de ambientalistas, ya que es un problema de todxs. Sin embargo, con la verdad no alcanza

La memoria para recordar quien es quien

Somos un país con una tradición fuerte en organización social, con una robusta legislación ambiental y de género, con un poderoso movimiento obrero sindicalizado y con 40 años de construcción de conciencia colectiva en materia democrática. La clase hegemónica demanda normalizar y disciplinar al pueblo argentino para poder avanzar en la privatización económica, y para lograrlo sabe que primero debe asestar una dura derrota al movimiento obrero. Por eso Milei y sus derivados, emulan un remake de los años más oscuros, negando los 30 mil compañeros detenidos y desaparecidos, negando que fue un genocidio al servicio de las ganancias de empresarios como Ford, Acindar, Ledesma y también del FMI. Hoy quieren reeditar ese plan a favor de los ricos, pero para ello necesitan desmantelar a la fuerza y con violencia la organización social y de lucha. Desarmar la militancia política.

El caso Jujuy fue un laboratorio de lo que pretenden hacer en todo el país. Garantizar el saqueo del litio y el agua de las comunidades utilizando una ingeniería “legal” para prohibir un derecho democrático como la protesta social, manejando la represión parapolicial y el miedo como política de Estado. Esta es la única forma de garantizar la transacción de riqueza desde los bolsillos de la clase obrera y los bienes comunes de la naturaleza hacia las corporaciones y el capital financiero.

Sin embargo, Milei, Bullrich y Massa sí tienen puntos solidarios en el plan económico para el país: profundizar la re-primarización agro, minera y petrolera exportadora de una economía neocolonial para cumplir con los mandatos del FMI.

Que Milei proponga que los empresarios pueden contaminar el agua de un rio porque no está privatizado y que sea el mercado quien vaya a regular y penar a quien dañe el medio ambiente, no solo es absurdo sino también contrafáctico. Por ejemplo, Monsanto fue penalizada por enfermar de cáncer a la población y sin embargo sigue haciendo cuantiosos negocios; o Jeff Bezos, el dueño de Amazon, en sus aventuras espaciales sin ningún tipo de función social, contaminó 100 veces más que un avión, pero sus acciones siguen siendo multimillonarias. Es el tipo de Estado y el sujeto social que lo dirija, la respuesta.
Que Milei afirme que la crisis climática es un invento del marxismo lo hace un negacionista confeso, sin embargo, que Massa declare que “el ambiente y los órganos no tienen precio” pero que después sea su gestión la que remate al extractivismo cada rincón del territorio argentino con offshore, fracking, oleoductos, puertos petroleros y minería de litio lo convierte en un fabricante de nuevos negacionismos.

Los Milei y Bullrich se apoyan y usan el sentimiento de descontento y hartazgo de las masas, que tienen razón de ser: el cuestionamiento a las prácticas corruptas e inmorales, llenas de privilegios de los partidos tradicionales y también de las limitaciones de las instituciones de esta democracia vacía de ilusiones. Milei es parido por el fracaso de los progresistas que progresaron a derecha, emulando la peligrosa ideología de la resignación: la inviabilidad de la prohibición del extractivismo, para justificar la cogestión extractivista en los términos de no tocar la propiedad privada de las corporaciones y no hacer cambios estructurales; un programa de conciliación entre ambientalistas y extractivistas; con candidatos sin épica; de ideas sin entusiasmos; falsos dilemas que evitan las revoluciones sociales. Herramientas obsoletas y colonizadas, impotentes de enfrentar esta nueva derecha que forma parte de un fenómeno mundial como es el caso de Vox, Trump, Bolsonaro, Meloni.

Justicia para reivindicar y conquistar nuestros derechos

Nos ubicamos, en el terreno socioambiental, en el rechazo absoluto a la intervención contaminante de corporaciones del agronegocio, la megaminería, el fracking, la cementación especulativa y la desventura de las offshore. Nos moviliza una lógica: la planificación democrática de todo lo que se produce. Y nos ubicamos, sin ambigüedades, en la defensa ineludible de las necesidades reales de la mayoría que vive de su trabajo. Con un método, la democracia participativa, directa y vinculante en la toma y control de las decisiones.

Los negacionistas vociferan discursos de odio en nombre de la propiedad privada y los resignados dirán que “no hay relación de fuerzas” que “no están maduras las condiciones” como si no existiera nada entre la realidad y la política. Para los ecosocialistas las condiciones están relacionadas con el accionar de las direcciones, la correlación de fuerza se construye, no es algo dado y el enemigo no es todopoderoso, está desgarrado por sus contradicciones. Sin caer en el facilismo de que es una tarea sencilla, pero con la conciencia de que nos jugamos la vida en esta pelea por otro Estado, nuestro programa es anticapitalista:

  • Desconocer la actual deuda con el FMI y la anterior de origen en la dictadura genocida. La deuda es con el pueblo.
  • Transición energética: expropiar a las corporaciones del petróleo y a las privadas de energía. Invertir la ecuación energética a energías limpias y renovables con reconversión laboral. Anular la obsolescencia programada. Extender el transporte público y desincentivar el individual.
  • Reforma agraria integral, producción agroecológica y comercialización sin intermediación privada. Fomentar la ruralidad
  • Des-cementar las grandes ciudades, hacia una ampliación de espacios verdes y públicos.
  • Prohibición de la industria publicitaria que fomenta el consumo artificial. Reemplazarlo por el derecho social a la información pública y educación socioambiental.

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Golfo San Matías, Península Valdés… En peligro https://as.mst.org.ar/2023/08/17/golfo-san-matias-peninsula-valdes-en-peligro/ https://as.mst.org.ar/2023/08/17/golfo-san-matias-peninsula-valdes-en-peligro/#respond Thu, 17 Aug 2023 12:46:52 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27870 El Gobierno de Río Negro llevará a cabo este jueves la audiencia pública por los estudios de impacto ambiental del proyecto oleoducto Vaca Muerta Sur. Crece la movilización en rechazo.

Escribe: Jessi Gentile

En la localidad de Sierra Grande, Río Negro, se llevará adelante la última audiencia pública para habilitar la construcción de un puerto petrolero para la exportación del crudo de Vaca Muerta, que será transportado por un oleoducto de 600 km desde Neuquén hasta Punta Colorada, en el Golfo San Matías. YPF promete progreso, miles de puestos de trabajo y las máximas medidas de seguridad, sin embargo, las comunidades costeras en unidad con las Asambleas regionales, organismos de DDHH y organizaciones sociales nacionales impugnan el proyecto y llaman a movilizarse contra todas sus ilegalidades.

Si contamina no es progreso

Hace un año YPF anunciaba el proyecto Vaca Muerta Sur, un oleoducto de casi 600km de longitud que conecta Neuquén con la costa atlántica de la provincia de Rio Negro. El objetivo es “duplicar la capacidad de evacuación de la cuenca neuquina en los próximos años”. Contempla la construcción de una terminal de exportación de “clase mundial”. Desde el puerto se despachará el crudo hacia dos monoboyas instaladas a 6km de la costa, donde los buques tanques serán amarrados para la carga de petróleo.

Aunque YPF prometa soberanía, autoabastecimiento, saldos exportables para equilibrar la balanza comercial e incorporar divisas, transformar la Argentina en un país petrolero y garantizar todas estas operaciones de alto riesgo bajo normas internacionales de seguridad, sin impacto para las personas y el ambiente, las comunidades y asambleas sabemos que no es verdad.

La Asamblea Defendamos Nuestro Golfo denuncia que es mentira que “el oleoducto traerá dólares para el país”. Las petroleras fugan sus ganancias al exterior y el gobierno anunció una quita total de retenciones sobre parte de la exportación de petróleo, por lo que las empresas no pagarán impuestos y pueden disponer libremente de esos dólares sin la obligación de invertirlos en el país.También desmienten que “traerá trabajo para la zona”. Los 100 puestos fijos de trabajo que promete YPF una vez concluida la obra son de monitoreo a distancia y para especialistas técnicos. Mientras Las Grutas recibió solo en enero casi medio millón de turistas generando de manera directa e indirecta miles de puestos de trabajo.

Ni humana, ni soberana: YPF Sociedad Anónima

YPF no es una empresa estatal con una orientación social justa, es una sociedad anónima que cotiza en la Bolsa de Buenos Aires y Nueva York, por ende se la exime de rendir cuentas frente a la ciudadanía, sorteando cualquier control público y manteniendo cláusulas ocultas como el convenio firmado con Chevron en el 2013.

Entendemos la soberanía como el accionar y las definiciones democráticas que toma el pueblo con independencia de todos los poderes extranjeros y privados. La dirección de YPF no respeta la participación popular ni las decisiones de quienes viven en los territorios afectados, sino que elabora tutoriales para ridiculizar y desalentar esa participación. Los despachos oficiales tampoco toman en cuenta el marco de crisis y ebullición climática para proponer algún plan de diversificación de la matriz energética. Su único objetivo es la obtención de divisas al servicio del mercado financiero.

Le preguntamos a los que reivindican esta YPF y la nacionalización del fracking bajo control estatal: ¿Dónde estará la soberanía en Añelo? epicentro de Vaca Muerta, ubicada sobre una de las reservas de gas más importantes del mundo, pero donde su población compra garrafas porque no se le garantiza el acceso al gas natural ni al agua potable ¿Y en Allen? dejó de ser conocida como la capital nacional de las peras y manzanas para ser la del fracking.

¿De qué garantías de seguridad máxima habla el gobierno? ¿las que nos prometió con Barrick Gold y terminó con 5 ríos contaminados? ¿ña que nos prometió con los agrotóxicos, mal llamados fitosanitarios, causal de muerte en niños, enfermedades y contaminación en tierra, agua y aire? ¿o la de Vaca Muerta con sismicidad, muertes obreras, consumo irracional de agua y violación de todos los derechos de las comunidades indígenas?

¿Por qué defender el Golfo San Matías?

En 1995 las comunidades costeras de Rio Negro rechazaron un proyecto de oleoducto, en 1999 conseguían la sanción de la ley guardiana del golfo, la 3308: “Se prohíben en el Golfo San Matías y en el mar territorial rionegrino las tareas de prospección, exploración y explotación petrolífera y gasífera”.

Ahora hay cuatro áreas naturales y un parque nacional que protegen la biodiversidad de la zona. El puerto petrolero se instalaría a pocos kilómetros y la actividad de los mega buques interoceánicos tendrá impacto en un sitio de cría y reproducción de la merluza y de la ballena Franca Austral. Debido a las corrientes marinas interconectadas con el golfo San José en Chubut, el impacto ambiental llegará a la Península Valdés, Patrimonio mundial y fuente de sustento de miles de familias que viven de la pesca, el turismo y el mar.

En septiembre del 2022 la legislatura de Rio Negro voto a puertas cerradas y sin consultar a la sociedad el proyecto que desprotege el ambiente y habilita a YPF la construcción del puerto petrolero. Es inconstitucional la modificación de la 3308, porque viola artículos de la Constitución Nacional, Provincial, el Acuerdo de Escazú y la Ley General del Ambiente, también el principio de no regresión y de progresividad en materia ambiental que establecen la imposibilidad de retroceder en los niveles de protección ambiental ya adquiridos, y sin tener licencia social.

Ahora intentan dar luz verde a la construcción del puerto petrolero con una nueva y trucha audiencia pública, que en realidad funciona como un trámite administrativo donde solo pueden inscribirse quienes puedan constatar residencia en Río Negro, cuando este mega proyecto afecta directamente a Neuquén, Río Negro, Chubut y de manera indirecta a todo el pueblo argentino. Hace tan solo un mes se presentó el estudio de impacto ambiental que consiste en 4.250 hojas con lenguaje técnico y en inglés. Un documento ilegible y presentado en fotos ¡Una audiencia que hay que rechazar!

El mar argentino, causa nacional

Es imposible seguir viviendo el sueño para ellos y la pesadilla que es para nosotros crecimiento ilimitado basado en las energías no renovables. Ya no quedan hidrocarburos y, pese al calentamiento global, la irracionalidad capitalista profundiza una matriz que nos está hirviendo como humanidad. No alcanzan las reivindicaciones parciales de leyes o cambios sin cuestionar el sistema. La transición ecológica, climática y sistémica es una urgencia. Los progresistas y negacionistas tienen un mismo plan: ajustar, despojar y saquear con represión, limitando las libertades democráticas. El golfo hay que defender, el fracking hay que prohibir, la propiedad tiene que ser social y los de abajo tenemos la tarea de encontrar la solución a la ecuación que asfixia a nuestro pueblo, coordinando desde las bases y a la izquierda, junto a la clase obrera y clases subalternas, poniendo como centro la democracia participativa vinculante para la planificación económica basada en las necesidades sociales.

 

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Litio. El mito salvador de una economía quebrada https://as.mst.org.ar/2023/04/05/litio-el-mito-salvador-de-una-economia-quebrada/ https://as.mst.org.ar/2023/04/05/litio-el-mito-salvador-de-una-economia-quebrada/#respond Wed, 05 Apr 2023 12:48:47 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27551 Escribe: Jessi Gentile, Red Ecocosociaslista – MST

El litio es el elemento número tres de la tabla periódica, hablamos del metal más liviano, es electropositivo, su función es clave para acumular y almacenar energía en baterías, a diferencia del sol, el viento o el petróleo no es una fuente de energía sino de almacenamiento.

En relación al oro que fue descubierto en el 4000 a.c, el litio es un metal muy joven, descubierto en Suiza en 1800 y en nuestra Puna en 1920, aún no tiene el historial de guerra y conquistas que el oro, sin embargo, hoy le da carga a los dispositivos que son indispensables en nuestra vida, computadoras, celulares, tablets etc.

La batería del celular fue desarrollada en 1980 y en 1991 la empresa Sony la empezó a comercializar porque facilitaba tener una batería de muy bajo peso, pero con mucha capacidad energética, transformando al litio en el rey de la eficiencia.

Su uso habitual era para tratamientos de farmacología, en vidrios, cerámicos, como absorbente de CO2 en los submarinos, pero su uso explosivo fue con la batería.

En la actualidad un celular contiene menos de 1 gr de litio, un auto Tesla 6 kg, equivalente a 17.000 celulares. Este dato se refleja en la demanda y explotación del litio en la Puna. Si se pretendiese transformar todo el parque automotor de un país a batería de litio, estaríamos hablando de la extinción de nuestros salares, del agua y las comunidades que lo habitan.

No es transición energética, es ecocidio extractivista

El litio no se encuentra en esa condición de metal en la naturaleza, a diferencia de lo que ocurre con el oro, la plata o el cobre. El litio se puede obtener de ciertas rocas a través de la megaminería a cielo abierto con lixiviación sulfúrica, y su máxima explotación radica en Australia.

La otra fuente son los salares de altura, como Uyuni en Bolivia, Atacama en Chile o el salar del Hombre Muerto en Catamarca, el de Olaroz en Jujuy y en la Puna salteña.
Los salares son perforados entre 1.000 y 3.000 metros de profundidad hasta llegar a las napas con salmueras (ríos subterráneos) extrayendo con bombas y depositando el agua en enormes piletones de grandes extensiones, como tres mil veces la cancha de River. Durante 18 meses se evapora el agua al sol, es decir se pierde el agua que es de las comunidades y luego precipitan las sales para obtener el cloruro de litio y luego el carbonato de litio.

Argentina, Chile y Bolivia; el verdadero triángulo de las Bermudas 

El ranking de los países con las mayores reservas del mundo lo lidera Bolivia, con 21 millones de toneladas de litio; le siguen Argentina (19 millones); Chile (9,8 millones); Estados Unidos (9,1 millones) y cierra el top cinco Australia (7,3 millones). Hay más litio en Sudamérica que en Australia, aunque en éste último es más fácil extraerlo, es también más más caro, cuesta 9.000 dólares una tonelada y en Sudamérica 3.500. Algunos dirán que la diferencia de costo tiene que ver con el método de extracción ya que en roca se requiere de más tecnología y energía que la evaporación al sol, que es gratis. Aunque hay que agregar que nuestro país es amigable con las corporaciones extranjeras ofreciéndoles un país con regulación cero, con dependencia y carencia de dólares, con mano de obra precarizada y con endeudamiento externo. Además, desde 1984 la Constitución establece que los bienes comunes son de las provincias, (¡como si la hidrogeología conociera de fronteras!) lo que implica dejar a conveniencia de cada élite provincial la «negociación» de nuestros bienes con corporaciones mafiosas que manejan presupuestos más grandes que los PBI del NOA.

En los tres países latinoamericanos.  la exploración y explotación son muy distintas, aunque las consecuencias son las mismas: crisis hídrica en ecosistemas áridos, extinción de los humedales con su respectiva flora y fauna, despojo de comunidades y desocupación.

En Bolivia la explotación la hace el Estado y se asocia con privados para darle valor agregado una vez que obtiene el recurso. En Chile con el legado privatista de minerales y agua, el litio fue declarado estratégico y lo concesiona CORFO (Corporación de Fomento de la Producción) a dos empresas privadas que extraen el metal hace más de 40 años, pagando el 40% de regalías y obligadas a vender el 25% del litio en el país.

En nuestro país dos empresas están extrayendo litio aunque hay decenas de proyectos en danzas, Sales de Jujuy-Orocobre -Toyota y Livent que está en Catamarca desde los 90. Entre las dos producen unas 35.000 toneladas anuales de las 459.000 toneladas de Carbonato de Litio Equivalente que se producen en el mundo entero.

Argentina exporta el 100% como commodity a muy bajo valor y bajo el escandaloso código minero menemista, el cual impone que la regalía provincial es del 3% pero al valor de boca de mina, o sea al valor de la salmuera. Es decir, de 380 millones de dólares de recaudación los Estados cipayos se quedan con menos del 3% y los pasivos ambientales, mientras las corporaciones se quedan con las ganancias. A esto se suma el escándalo de corrupción por evasión impositiva de Livent que estaba exportando a 4.000 dólares la tonelada cuando el valor de mercado en ese momento era de 9.000 dólares.

Desde la invasión de Rusia a Ucrania la tonelada de carbonato de litio aumentó a 70.000 dólares y la proyección es que para los próximos 10 años la demanda supere a la oferta. Negocios para el triángulo de impunidad de poder político, judicial y corporativo, despojo para las mayorías sociales.

Entender el colapso y organizar la respuesta 

La ecuación que milita sin grieta la clase política es que la crisis se supera pagando al FMI y aumentando las exportaciones, una fantasía cruel que están pagando con hambre, miseria y desocupación, en un nuevo ciclo de saqueo, las mayorías sociales. La frontera extractivista del modelo primario exportador se sigue expandiendo a costa de destruir humedales, bosques, salares, contaminando y secando ríos, entregando el mar y destruyendo nuestros principales ecosistemas. La inflación camina al 120% cuando termine el año, se acaba de conocer que asciende a 18 millones de pobres la población argentina y que el porcentaje de niñez (menores de 15 años) alcanza la vergonzosa cifra del 54.2%. Con 20 millones de trabajadores ocupados de los cuales el 45,3% está precarizado.

Mientras más exportamos y más divisas entran, más pagamos y más nos empobrecen. La deuda sigue ascendiendo, llegando hoy a $396.540 millones de dólares.
El país está quebrado y es criminal seguir insistiendo con fórmulas caducas que nos han traído hasta este colapso. Rechazamos toda forma de apropiación en manos de esta lógica capitalista, corporativa y de sus gestores políticos. El modelo de producción hay que cambiarlo invirtiendo la ecuación, produciendo en función de lo que necesita la población y no la ganancia privada. No se pueden gestionar los territorios como si estuviéramos en 1880, no tiene precio la cuenca hídrica de los salares, sobre el curso del agua se organizan la vida de las comunidades y los animales. El saqueo está secando todo.

El falso progresismo y la derecha más rancia tienen puntos solidarios cuando se trata de exprimir nuestros territorios a base de contaminación y represión. Son todos negacionistas de la crisis climática pero entusiastas pagadores al FMI.

La transición post fósil no es un debate, es una urgencia evidente, pero tiene que ser sobre la base de la planificación democrática de la economía, con los trabajadores y las comunidades dentro y requiere una perspectiva internacional de complementariedad productiva y colaboración. Cambiando el régimen social de propiedad. Al mismo tiempo terminar con la obsoles-cencia programada que produce dispositivos eléctricos de corta durabilidad, es un patrón de acumulación insostenible. Al consumo fomentado de forma artificial hay que reemplazarlo por el derecho a la información pública real científica, para una re-educación consciente. Para esta perspectiva antisistémica y ecosocialista tenemos que organizarnos y en simultáneo seguir planteando que se aplique el principio precautorio, que establece que toda modalidad productiva que pueda impactar negativamente debe ser suspendida, como así también la ley general de ambiente que nos asiste como razón, incluso legal y de democracia básica. Que promuevan por ejemplo la consulta popular vinculante, para que sean los pueblos los que decidan, como ocurrió en Esquel hace 20 años contra la mega-minería.

 

 

 

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Lago Escondido, Cañadón del Diablo, el Manso… La Patagonia y los verdaderos usurpadores   https://as.mst.org.ar/2023/02/08/lago-escondido-canadon-del-diablo-el-manso-la-patagonia-y-los-verdaderos-usurpadores/ https://as.mst.org.ar/2023/02/08/lago-escondido-canadon-del-diablo-el-manso-la-patagonia-y-los-verdaderos-usurpadores/#respond Wed, 08 Feb 2023 13:55:41 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27404 La pelea por el libre acceso al Lago Escondido en las tierras de propiedad del magnate británico Joe Lewis y la nueva embestida de empresarios privados ligados al principado qatarí que intentan alambrar las nacientes del Arroyo La Horqueta y del Río Chubut que alimentan a las poblaciones de Chubut y Río Negro plantean la pregunta sobre la concentración y extranjerización de la tierra y los bienes comunes en Argentina.

Escribe: Jessica Gentile, Red Ecosocialista en la Coordinadora BFS

La tenencia de la tierra no es un problema inmobiliario, es el acceso a la misma, que el artículo 14 bis de la Constitución consagra a todos los ciudadanos, el que no se aplica ni se garantiza. Por eso hay que contextualizar el conflicto por la tierra en Argentina en la desigualdad estructural y la dependencia del país a potencias y organismos internacionales desde siempre.

El primer punto de inflexión ha sido en la conformación del Estado-Nación a fines del siglo XIX, con una clase terrateniente que monopoliza la tierra en una minoría selecta. Ya en aquella época Mariano Moreno hablaba de la necesidad de una reforma agraria, pero esas voces fueron desplazadas y marginadas, como se intenta en la actualidad.

En las sucesivas campañas contra los pueblos originarios se consolidó este modelo de concentración y despojo. Julio A. Roca fue el primer genocida que construyó la «Campaña del desierto» junto a los estancieros de aquel entonces, que la financiaron para luego quedarse con esas tierras del sur del país. Finalmente mediante la ley 947, 391 personas se repartieron 8.547.817 ha. Nacía así el modelo agroexportador. La oleada de inmigrantes que data de esa época junto a los pueblos originarios fueron forzados a ser mano de obra barata para el enriquecimiento de capitalistas nacionales y extranjeros.

En 1930, con la crisis capitalista mundial, se abre camino en Argentina la década infame con un modelo de industria por sustitución de importaciones y una necesidad de la gran burguesía de mano de obra barata, fuerza una nueva migración, esta vez interna del campo a la ciudad que generó mayor concentración de tierra.

Este cuadro se completa con la destrucción de la industria nacional al servicio del capital especulativo mundial y finalmente con el capitalismo extractivista de las últimas décadas.

Así llegamos al día de hoy con casi el 40% del territorio argentino en manos de 1200 terratenientes (0,1% de los propietarios privados), según el registro de Tierras Rurales de la Nación (RNTR), aproximadamente 65 millones de hectáreas de la República Argentina.

En tanto, cerca de 18 millones de personas no tienen acceso a tierras o vivienda propia.

Argentina tiene 266.711.077 ha de tierras rurales. De acuerdo con datos del RNTR un 5,57% del territorio está en manos de corporaciones y magnates extranjeros. Son 12.520.826ha, de las cuales casi dos millones están radicados en paraísos fiscales.

.900.000ha pertenecen a Benetton.

.600.000ha son administradas por la empresa «Nieves de Mendoza» propiedad del grupo Walbrook de Gran Bretaña.

.330.000ha pertenecen al grupo chino Heilongjiang Beidahuag.

.Joseph Lewis es propietario de 38.000ha, pero dentro de esas tierras, ilegalmente posee cautivo el Lago Escondido al que nadie puede tener acceso.

En síntesis, el carácter colonial del Estado argentino, con una burguesía dependiente, cipaya y servil a los intereses imperialistas es el denominador común hasta nuestros días.
Este modelo económico de despojo, saqueo y extranjerización de nuestro principal bien común no renovable, la tierra, tiene su correlato en un modelo político que fue impuesto a sangre y espada para reducir las decisiones a una élite, dejando afuera a los trabajadores y sectores populares. Ayer con el PAN (Partido Autonomista Nacional) que garantizó los negocios con un régimen antidemocrático basado en el fraude electoral y la represión. Así un puñado de familias ligadas al imperialismo inglés amasó sus fortunas, asesinando a las comunidades originarias.

Luego con las sucesivas dictaduras militares y hoy con el PJ/UCR/PRO que actúan como peón del poder trasnacional, rematando todo indicio de soberanía e independencia económica, asesinando y desapareciendo a activistas y hermanos originarios. Roca orgulloso de sus herederos políticos.

Siguen lloviendo los casos en la Patagonia de lo poco que vale la vida con los asesinatos de Maldonado, Rafael Nahuel o el encarcelamiento ilegal de las 4 hermanas mapuches, solo por nombrar algunos casos.

A desalambrar los lagos y caminos por la soberanía nacional

La tierra, el agua, la biodiversidad, nuestros mares, los recursos energéticos, los minerales, son tesoros cuya protección depende exclusivamente de la lucha popular. En el marco de la profunda crisis climática y económica, la disputa por los territorios y los bienes comunes se ha vuelto una lucha estratégica. La supervivencia de las poblaciones presentes y futuras están en riesgo producto de la sed de ganancia y acumulación de los piratas internacionales.

En el 2011 CFK promulgó la Ley de Tierra 26.737. La misma establecía como límite la extranjerización de las tierras rurales en el 15% del territorio pero no aplica retroactivamente, ni investiga a las sociedades anónimas conformadas por dueños extranjeros. En fin, una ley que nada protege los intereses nacionales. Fiel a su estilo, el gobierno macrista en el 2016 empeoró esta situación flexibilizando los alcances de la ley a través del decreto 820/16, eliminando restricciones y permitiendo que empresas extranjeras pasaran a ser consideradas nacionales, como fue el caso de Cerezas Argentinas SA, de Bulgheroni.

El último capítulo de la historia del saqueo incorpora a nuevos capitales imperialistas emergentes. A los conocidos apellidos, ahora hay que sumarle al principado qatarí, vecino de Lewis, que fue noticia por la denuncia de la valiente comunidad mapuche Lof Cayunao y del Movimiento Mujeres Indígenas por el Buen Vivir con su vocera a Moira Millan quienes indicaron: «Quieren continuar con el despojo que ya vienen llevando adelante en el Cañadón del Diablo, el Encanto, el Manso, el Foyel. Este alambrado privatiza ilegalmente tres lagunas de altura y nieves perennes, las cuales dan inicio al arroyo la Horqueta y al Río Chubut. No dejemos que esto se convierta en un alambre y tranquera que impida el paso a todos estos espacios, como sucede en el Lago Escondido».

Urge que Lago Escondido y la recuperación de nuestra tierra sea causa nacional porque nos enfrentamos en nuestro propio territorio con estados paralelos y bandas sicarias que no dudan en matar por sus ganancias. La soberanía se la conquista con expropiación y reforma agraria. La tierra no es una mercancía, es un bien social básico, insustituible e indispensable para el desarrollo humano como el agua.

Nos dimos el gusto, en esta misión a la Patagonia, de desalambrar parte del campo usurpado por Lewis, queda mucho por andar porque el ejercicio de la soberanía nacional sobre nuestro principal bien común nos ha costado muchos muertos, heridos y caídos, sigue siendo una deuda de todos los gobiernos pero también una causa noble y necesaria a tomar por las nuevas generaciones.

 

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Séptima marcha a Lago Escondido https://as.mst.org.ar/2023/01/30/septima-marcha-a-lago-escondido/ https://as.mst.org.ar/2023/01/30/septima-marcha-a-lago-escondido/#respond Mon, 30 Jan 2023 13:59:46 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27362 Desde marzo de 2017 la Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua – FIPCA- viene realizando marchas a Lago Escondido para exigir que se abran caminos públicos para poder acceder al Lago y que este territorio deje de ser un enclave británico en el sur de nuestro país. En esta séptima marcha, una importante delegación del MST en el FIT Unidad va a participar.

Escribe: Carlos Maradona

En el año 2017 se realizó una reunión entre el entonces presidente Macri, el presidente de Estados Unidos Barak Obama y el empresario británico Joe Lewis. Esa reunión fue el punto más alto del entramado de relaciones políticas, empresariales y judiciales, tanto nacionales como internacionales, que son las que sostienen desde años el enclave británico de Lewis en nuestra Patagonia.

Esta verdadera cueva del poder mafioso, un estado paralelo vinculado en forma directa con el poder político, económico, los grandes medios de comunicación y la justicia, nos gobiernan a través de distintos partidos o de distintos funcionarios, pero siempre actuando para las grandes corporaciones y multinacionales y en contra de los intereses de los trabajadores y el pueblo.

En las marchas anteriores, hubo agresiones por parte de la seguridad privada de Lewis y de la Policía de Río Negro contra los manifestantes. Arrojar piedras desde la altura, impedir y bloquear los accesos por la montaña, volcar kayaks que navegaban el Lago Escondido y todo tipo de provocaciones y agresiones contra las y los manifestantes que marchaban convocados por FIPCA.

Que se habiliten los caminos públicos al Lago

En esta séptima marcha volveremos a exigir que se cumpla la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Río Negro y de la Cámara de Bariloche, para que se habiliten en forma irrestricta los caminos de Tacuifí y el de Montaña del Cajón del Azul, para que el acceso al Lago sea completamente público y sin ningún tipo de restricción. Que se cumpla la resolución de la Inspección General de Justicia (IGJ) de inhabilitar a la empresa Lago Escondido SA ya que ella no cumple ninguna actividad comercial para la que fue habilitada, siendo solo una pantalla y que se pida la liquidación de sus bienes y estos pasen al Estado Nacional. Y que se juzgue a los responsables de todas las ventas ilegales de estas tierras a un empresario extranjero por estar en zonas de frontera.

Marcharemos para exigir que se abran los caminos públicos de Tacuifí y el camino de Montaña y también denunciaremos la injerencia del imperialismo inglés, el mismo que mantiene ocupadas nuestras Islas Malvinas y exigiremos que se vaya Joe Lewis y todo su imperio de nuestra Patagonia y que se vayan los ingleses de Malvinas
Estos caminos vienen siendo sistemáticamente bloqueados por personal de las empresas de Joe Lewis, por propietarios de terrenos lindantes que responden a Lewis y con la presencia permanente de la Policía Provincial de Río Negro.

Del 30/1 al 4/2 marchamos a Lago Escondido

El 19 de enero nos reunimos más de 40 organizaciones en la sede de la Federación Gráfica Bonaerense en CABA, convocados por FIPCA para discutir y resolver las características de la marcha y las acciones a realizar.

Una columna de compañeras y compañeros va a ingresar por el camino público del Cajón del Azul. Esta columna intentará atravesar los bloqueos que personal de Joe Lewis realiza en forma ilegal e intentará llegar a la cabecera oeste del Lago. Simultáneamente, el mayor contingente se concentrará en El Bolsón, y desde allí nos movilizaremos al Río Foyel, que está ubicado a unos 30 km de El Bolsón y es donde se encuentra el ingreso al camino público de Tacuifí. Este camino se encuentra también bloqueado por personal de la empresa de Lewis y cuenta con presencia policial. Esta movilización se va a mantener hasta el 4 de febrero inclusive con el objetivo de poder ingresar al camino público.
También se va a realizar una movilización al aeropuerto privado de Lewis cercano a Sierra Grande, Río Negro. Ese aeropuerto dominado por este enclave británico está ubicado a menos de dos horas de vuelo de las Islas Malvinas.

En forma simultánea, un equipo de abogados va a estar presentando en los Tribunales de Bariloche recursos de amparo para que la justicia obligue a Lewis y los bloqueadores para que despejen el camino para poder acceder el Lago y que cumpla con las resoluciones que lo obligan a abrir los caminos públicos.

Esta séptima marcha va a ser la más numerosa e importante de todas las que se han realizado, en momentos en que Lago Escondido y todo el entramado mafioso de Lewis y sus vínculos con sectores del poder, con empresarios y con jueces, se ha hecho público y se han difundido todos los fraudes y hechos de corrupción que lo habilitaron a tener estas tierras.

De varias provincias del país van a participar compañeras y compañeros, y desde El Bolsón, Bariloche, Neuquén, Lago Puelo y toda la comarca andina se van a movilizar jóvenes, vecinos y trabajadores. Vamos a decirle en su propia cara y en su propio terreno, a Joe Lewis y al imperialismo inglés que no los queremos más en nuestras tierras. Que es falso que ellos traen progreso y trabajo a nuestra Patagonia. Ellos hacen negocios millonarios y han armado un imperio mafioso en complicidad con sectores del poder político, con sucesivos gobiernos, con la justicia y con grandes empresarios. ¡Contra todos ellos nos movilizamos!

Cele Fierro “El MST en el FIT Unidad va con fuerza a esta marcha”

Este año desde el MST en el FIT Unidad vamos a participar en la séptima marcha al Lago Escondido y voy a tener el honor de acompañar esta lucha durante toda la semana. Compañeras y compañeros de CABA, de Buenos Aires, desde la lejana Salta hasta las cercanas provincias de Río Negro, Neuquén y Chubut nos vamos a concentrar en El Bolsón y marcharemos junto a FIPCA por el camino de Tacuifí. Nos van a acompañar en esta marcha también nuestres compañeres de la Red Ecosocialista que en todo el país luchan y se organizan contra la destrucción del ambiente que ejerce este capitalismo salvaje y sus gobiernos.

Mientras se persigue, se reprime y se desconoce el reclamo de los pueblos originarios por sus territorios ancestrales, los gobiernos de todos los colores políticos y la justicia protegen a Lewis y a este enclave imperialista en nuestro país.

Vamos a denunciar desde El Bolsón y en todo el país, la complicidad política y judicial con Lewis que mantiene cerrados los accesos públicos al Lago y hacemos responsable al gobierno provincial de Río Negro y al gobierno nacional, por cualquier tipo de ataques o violencia hacia esta séptima marcha.

 

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Antes que sea tarde: ecosocialismo urgente https://as.mst.org.ar/2022/12/21/antes-que-sea-tarde-ecosocialismo-urgente/ https://as.mst.org.ar/2022/12/21/antes-que-sea-tarde-ecosocialismo-urgente/#respond Wed, 21 Dec 2022 13:56:57 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27340 Escribe: Cele Fierro

Este 2022 cierra, tanto a nivel internacional, regional y mundial, con hipótesis confirmadas, con alertas que se corroboran y con desafíos impostergables. El informe del IPCC (Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático). La COP 27 en Egipto. Las tensiones geopolíticas, la invasión imperialista a Ucrania y su impacto socioambiental. La ofensiva del capitalismo chino sobre América Latina y nuestra agenda contra toda la casta extractivista.

Los informes científicos insisten en la necesidad de disminuir y controlar las emisiones de gas de efecto invernadero. El informe elaborado por el IPCC, publicado a principios de este año, alertaba que las emisiones se debían controlar en un plazo de 3 años para no superar 1.5°C de calentamiento global, entendido como el umbral “sostenible”. Además, plantea la necesidad de abandonar la utilización de carbón para 2050 y bajar, mínimo, un 60% el uso de petróleo y un 70% el de gas. No alcanzar estos parámetros hace que la temperatura global aumente, poniendo en riesgo la vida en el planeta. Lejos de políticas tendientes a estos objetivos, los gobiernos del mundo siguen avanzando en la agenda extractivista adicta a los combustibles fósiles.

Muestra de esto fue la COP 27, esta vez desarrollada en Egipto. En esta Cumbre se acordó la creación de un fondo de asistencia ante los daños irreversibles causados por el calentamiento global en base a compromisos que son copy-paste de los anteriores. Estuvo ausente por completo la mención de la salida de los combustibles fósiles. No está de más nombrar la hipocresía de estas Cumbres, y de la última en particular que se realizó en un país bajo un régimen represivo que actúa contra activistas políticos y ambientales, siendo también uno de los que menos políticas públicas impulsa para enfrentar el calentamiento global.

Las semanas que duró la Cumbre, sponsoreada por Coca Cola (corporación campeona del mundo en la contaminación por plástico, explotadora de obreros en todo el globo y factor de enfermedad a escala mundial), sirvieron para cerrar acuerdos y que los gobiernos y corporaciones se pinten de verde. En definitiva, la COP 27 fue puro chamuyo ambiental.
Se confirman las previsiones más catastróficas como vivimos durante todo el año. La multiplicación de violentos eventos climáticos extremos y sus consecuencias sociales y clasistas, tanto en Pakistán, Siberia, el Cuerno de África, Centroamérica y el Caribe, ponen de manifiesto que para poner fin a estos acontecimientos no hay parches que sirvan, porque las causas son sistémicas y estructurales, y las soluciones tienen que ser iguales.

La geopolítica de la rapiña imperialista: la ofensiva de China y más combustibles de origen fósil con la guerra en Ucrania

La invasión del imperialismo ruso a Ucrania, con la participación de EEUU y la OTAN de forma indirecta, no solo afecta a sus pueblos en sus territorios. Esta incursión bélica generó un alza en los precios de la energía y de los granos (commodities), afectando los costos de productos de primera necesidad para la población mundial.

Tenemos que sumar a esto dos cuestiones que afectan la situación socioambiental en el planeta. Por un lado, que producto de la dependencia del gas y petróleo ruso, distintos países buscan otras alternativas, desde reactivar industrias para la extracción y uso de carbón o acuerdos con otros países productores de combustibles fósiles. Lejos están de impulsar el desarrollo de energías limpias para una transición energética. Por el otro, el fortalecimiento armamentístico de los países reactiva esa industria, lo que significa aumentar la emisión de gases de efecto invernadero que se suman a los emitidos por el conflicto bélico en sí. Conclusión: más dependencia de combustibles fósiles, más efecto invernadero y más calentamiento global.

En este contexto, donde la rapiña imperialista está a la orden del día, China apuesta a un circuito de apropiación de bienes comunes baratos y explotación obrera para su propia competencia inter-imperialista. Se expresa en el avance del proyecto impulsado por el gobierno asiático “Ruta de la seda” que nuestro país, como otros 139 de 4 continentes, ha firmado. Este proyecto tiene consecuencias en términos de reforzamiento del extractivismo en todos los continentes sometidos y semicoloniales, que están atravesados por este plan y pierden soberanía al paso que avanza y se consolida.

La disputa interimperialista y la lucha por el reparto del mundo y sus bienes comunes nos pone en la tarea de seguir luchando por la recuperación de esos bienes comunes en manos de las corporaciones (nacionales e internacionales), presentando planes concretos de reconversión energética en clave socioambiental, puesto que los límites que existen para hacerlo no son ni científicos, ni tecnológicos, son políticos y económicos. Es por esto que la defensa de nuestros territorios, de nuestra vida, se une con la defensa de las causas por la emancipación nacional, echando a patadas a las corporaciones, rompiendo con los organismos multilaterales de crédito como el FMI, dejando de pagar la usurera deuda externa, impulsando la lucha antiimperialista de los pueblos. Estas tareas están entrelazadas con la construcción de la herramienta política de la clase trabajadora para su emancipación definitiva cuando tome las riendas de su propio destino.

Extractivismo al palo, activismo socioambiental creciente

La economía globalizada no deja por fuera a nuestro país de los embates de gobiernos ecocidas y corporaciones extractivistas. Además, el sometimiento ante el FMI y sus recetas y condicionamientos impulsan como motores económicos a la megaminería, el agronegocio, el fracking y las plataformas petroleras en el mar argentino.
Estos avances chocan con un fuerte rechazo popular debido a que crece por todo el territorio esta marea verde socioambiental.

Fue así que el diciembre pasado con la puebla en Chubut se logró frenar la zonificación minera en la meseta.

Durante el año se desarrollaron dos procesos centrales de movilización: uno de ellos fue ante las quemas en las diferentes provincias y por la Ley de Humedales, y el otro fue la lucha contra las offshore, el fracking y el gasoducto en el Golfo San Matías.

En ambos casos la movilización tuvo sus frutos, animando la conformación de la resistencia ante dichos planes, aunque el gobierno nacional, los provinciales y la oposición de derecha, sin grieta, mantienen su política ecocida.

El reclamo por la Ley de Humedales no es nuevo, y este año se incrementó ante las nuevas quemas en el Delta del Paraná. La movilización popular logró que se trate en comisiones, pero el lobby minero, ahora impulsando la extracción de litio, y la sed de dólares para pagar la deuda consiguió que se trabe, que salgan dictámenes que desconocen el proyecto consensuado y que aún hoy no tengamos Ley.

La sed de dólares es tal, que ponen en riesgo absolutamente todo. El verano pasado, el Atlanticazo sumó voluntades y fue un Tsunami en defensa de nuestro mar y de la biodiversidad, contra el plan de las plataformas petroleras que solo van a traer más contaminación afectando las economías regionales como así también la flora y fauna marina. Se suspendió gracias al pueblo en la calle y las herramientas legales. Pero tuvo un revés, ya que no podemos olvidar que las instituciones de este sistema, como es la justicia, trabajan para los intereses de los capitalistas… y ahora quieren avanzar.
La resistencia de los pueblos originarios merece un párrafo aparte, los guardianes de nuestra tierra vienen sufriendo una represión feroz como la que se vivió en Mascardi que tuvo la saña patriarcal de detener y desaparecer por horas a mujeres mapuches que hasta fueron desarraigadas de su tierra sin razón legal alguna, este camino represivo también lo sufrieron las y los vecinos de Córdoba que defienden en monte contra la maldita autovía y el heroico pueblo de Andalgalá-Choya que sigue resistiendo los embates del proyecto MARA.

Irracionalidad capitalista

Es irracional que nos sometan de manera simultánea, en un mismo territorio, de norte a sur, de este a oeste, violando toda legalidad, con represión mediante, a actividades extractivas las cuales, todas o la mayoría, están prohibidas en diversos lugares del planeta.

La conclusión a la que es central llegar tomando estos acontecimientos es que: mientras hay un claro avance de la lucha y la resistencia a las actividades depredatorias que saquean, contaminan y ponen en riesgo nuestra vida, también hay un consenso estratégico capitalista de todas las coaliciones burguesas del país, que no solo le da vía libre a estos proyectos, sino que impulsa más, y hasta pretende pintarse de verde, promocionando la extracción de litio como parte de una política de transición energética. Todo al servicio de la acumulación capitalista.
Vivimos en una democracia pro extractivista, donde los que mandan atentan contra la voluntad popular de los pueblos. Mientras hervimos entre incendios y petróleo, manipulan leyes consensuadas y nos inundan ante audiencias públicas truchas. Una verdadera democracia es la que garantiza la verdad o por lo menos el acceso a la información real, es la que permite debatir en todas las instancias públicas para que todos los sectores populares sepamos que no quedan bosques, que no quedan más humedales, que la crisis hídrica es real, que si seguimos este camino nuestra generación se encamina a vivir un aumento a los 4°C de calentamiento global, que el planeta geofísicamente está al límite, que no hay más petróleo en el planeta, por eso utilizan prácticas no convencionales y por eso la deuda que tiene la democracia con los pueblos es la del derecho a decidir, por eso las consultas vinculantes, las audiencias vinculantes y cualquier decisión tiene que ser con las comunidades adentro, porque somos la única garantía de salvaguardar la vida en este planeta.

Denunciarlos, enfrentarlos y plantear alternativas es central para que nadie compre el verso de que no hay otra opción y sólo así podremos sacar al país adelante, cuando queda claro que mientras más extractivismo hay más desigualdad, pobreza y contaminación.

¿Sos o te hacés? Ecologismo oficialista, contradicción insalvable

El debate contra el posibilismo está en todos los frentes, y en la lucha socioambiental el rol de los colectivos oficialistas ha sido cuestionado por el conjunto del activismo. Este año se les cayó del todo la careta. Fue el referente de Jóvenes por el Clima (JOCA) quien salió a defender las plataformas offshore en la costa argentina cuando miles festejaron que se iba el barco de Equinor. Son quienes se sentaron con las corporaciones mineras, quienes avalaron la trucha COP 27, y quienes terminaron defendiendo cualquier Ley de Humedales.
Son la juventud del “no se puede” ir por más, son quienes no se rebelan contra la lógica de este sistema, sino que defienden reformas menores. Con excusas defienden a este gobierno y al modelo extractivista, responsables de que la crisis climática y ecológica se continúe profundizando.

El problema exclusivo no es “la derecha” de JxC, como nos quieren hacer creer, sino que son los acuerdos estratégicos que los unen, la agenda de Alberto, CFK y de Massa es la agenda del FMI que avala la oposición, y eso significa la necesidad de más dólares, por lo tanto, más minería, agrobusiness y fracking para recolectarlos.
No hay caso, no se puede estar de los dos lados del mostrador: o se está del lado de la defensa de los bienes comunes, o con las representaciones políticas de la matriz productiva extractiva.

Demasiado tarde para no ser ecosocialista

Ante la irracionalidad capitalista, queremos poner fin a este sistema que genera y profundiza las desigualdades. Queremos una sociedad igualitaria con una planificación democrática. Queremos que se escuche y que decidan los trabajadores. Queremos una democracia real, participativa, que inicia con la prohibición de todos los agrotóxicos. Porque rechazamos este modelo del agronegocio que se basa en transgénicos, la siembra directa, la propiedad concentrada de la tierra y los alimentos envenenados, rechazamos el uso de la ciencia y la tecnología al servicio del capital y no de las necesidades populares.
Bregamos por un modelo alternativo que se plante por la prohibición de todas las industrias extractivistas. Impugnamos el productivismo de corrientes reformistas y de la izquierda que defiende la regulación y control estatal de estas actividades depredatorias (el caso JOCA en las offshore y el PO con los agrotóxicos). La ciencia bajo la lógica capitalista no es neutral, el sistema desarrolla técnicas que destruyen nuestra vida independientemente de qué clase social la dirija. Y si esa actividad no responde a ninguna necesidad social hay que abolirla.

Enfrentamos al poder económico y político, los pooles de siembra y a las multinacionales que controlan el comercio exterior, los puertos y nuestras vías navegables.
Impugnamos la convivencia de dos modelos, el del agronegocio junto al de la agroecología, como propone el brazo ambiental del gobierno. No compramos falsas soluciones y mentiras que nos ofrece este gobierno que avanza con la actividad petrolera. Necesitamos una reconversión energética a energías limpias y renovables, pero con reconversión laboral, donde el Estado se haga cargo y ningún trabajador quede en la calle, esto es posible con la expropiación de las mismas.

En nuestro país el principal bien común es la tierra, es imprescindible cambiar el régimen actual de tenencia de la tierra por una reforma agraria integral, con repoblamiento del territorio con finalidad social mayoritaria, no capitalista privada.
La agroecología como bandera, la comida como derecho social y la soberanía alimentaria como principio.

Luchamos por la participación vinculante de las comunidades, los pueblos y trabajadores en la toma de decisiones sobre qué, cómo y para qué se produce.

Tiene que estar tipificadas en el Código Penal la violacion sobre nuestros bienes comunes.
Todas las instituciones de este sistema están al servicio de los intereses de los ricos y corporaciones. Es por eso que los que gobiernan deciden impulsar estas políticas, quienes legislan lo hacen a favor de esos mismos intereses, la policía es el brazo armado del sistema que reprime a quienes nos oponemos, y la justicia avala o mira para otro lado. Por eso los cambios tienen que ser estructurales.

Creemos que la salida es colectiva, no creemos en salidas individuales. Creemos que la mejor decisión individual es sumarse a construir colectivamente un movimiento internacional, revolucionario y ecosocialista que tenga como estrategia la unidad de todos los sectores oprimidos con la clase trabajadora a la cabeza para desalojar del poder a toda la clase política patronal y ecocida que nos ha traído hasta este colapso. Antes que sea tarde: eco-socialismo urgente.

 

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No quieren la ley de humedales consensuada. Quieren una ley extractivista https://as.mst.org.ar/2022/11/16/no-quieren-la-ley-de-humedales-consensuada-quieren-una-ley-extractivista/ https://as.mst.org.ar/2022/11/16/no-quieren-la-ley-de-humedales-consensuada-quieren-una-ley-extractivista/#respond Wed, 16 Nov 2022 13:58:00 +0000 https://as.mst.org.ar/?p=27271 ¿Cómo y por qué se llegan a concretar dos dictámenes distintos al proyecto consensuado? ¿Por qué el Frente de Todos modificó el proyecto original que decía defender? ¿Por qué Juntos por el Cambio logró el dictamen de mayoría? ¿Son realmente modificaciones mínimas las que se hicieron para que salga el dictamen de minoría?

Escribe: Cele Fierro

Repasemos y hagamos algo de historia para entender las responsabilidades de los gobiernos y de los diputados del Frente de Todos y Juntos por el Cambio sobre el cajoneo del proyecto de Ley de Humedales y porqué son estos sectores los que nunca quisieron una ley real que proteja ecosistemas tan extraordinarios para la salud y la vida como los humedales.

En el año 2013 se unificaron dos proyectos, el de Elsa Ruiz Díaz (PJ) con el del senador Rubén Giustiniani (Igualdad y Participación). Se debatió en el Senado donde obtuvo media sanción. La Cámara de Diputados, sin embargo, nunca trató el proyecto, por lo que perdió estado parlamentario en el año 2015. La presidenta era Cristina Kirchner (PJ).

Entre 2015 y 2018 se presentaron en total ocho proyectos distintos, todos perdieron estado parlamentario. En 2016, obtuvo media sanción en el Senado el proyecto de Pino Solanas pero corrió la misma suerte. El presidente era Mauricio Macri (PRO).

Todos los proyectos fueron boicoteados por los dos partidos de gobierno, permeables y sin grietas por el lobby del sector minero, agropecuario e inmobiliario. Continuemos.

En 2020, en plena pandemia y ante los incendios que azotaron a las comunidades y ecosistemas del Delta del Paraná, se presentaron 10 proyectos ante la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente de Diputados, presidida por Leonardo Grosso (PJ), entre ellos nuestro proyecto, el del Frente de Izquierda.

Los mismos fueron unificados en un solo proyecto, que contaba con la elaboración de asambleas, organizaciones ambientales, académicos, científicos, activistas y referentes.
En noviembre del 2020, la Comisión de Recursos Naturales de la Cámara de Diputados dio dictamen de mayoría sobre el proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para el Uso Racional y Sostenible de los Humedales. El mismo, todavía, debía pasar por tres comisiones más antes de entrar al recinto. Sin embargo, quedó guardado en el cajón de la oficina del diputado del oficialismo (PJ), José Aragón, que encabezaba la Comisión de Agricultura y Ganadería.

Durante el periodo electoral 2021, el gobierno cínicamente tomó la Ley de Humedales como lema de campaña “sí a cuidar el planeta” “urgente la Ley de Humedales”, sin embargo el presidente Alberto Fernández (PJ) finalmente discriminó el tratamiento de la Ley de Humedales de la agenda de las sesiones extraordinarias y la iniciativa perdió estado parlamentario, ¡otra vez!

En marzo de este año, Grosso volvió a presentar el proyecto (consensuado) pero, en paralelo, su colega de coalición el ministro de ambiente, Juan Cabandié (PJ), junto al Consejo Federal del Ambiente (Co.Fe.Ma, compuesto por los representantes de ambiente de las provincias) intentaron presentar un nuevo proyecto de Ley de Humedales que nunca tuvo consenso y que fue rápidamente impugnado por todas las organizaciones ambientales porque era peor que el proyecto con dictamen de mayoría que sacó ahora Juntos por el Cambio. Modificaba la definición de humedal, eliminaba objetivos generales, minimizaba la participación ciudadana y el acceso a la información pública ambiental, además de eliminar el plazo para incorporar a los humedales al ordenamiento ambiental del territorio.

A pesar de todo este camino plagado de maniobras, mentiras y atropellos a la voluntad popular por parte del partido de gobierno, las comunidades no bajamos los brazos y a fuerza de movilización ante nuevas quemas, conseguimos que se llame a un Plenario de todas las Comisiones el 15 de septiembre. Teniendo los votos para sacar dictamen el PJ le cedió a la oposición abiertamente extractivista, encabezada por Buryaile (UCR) para pasar el plenario a un cuarto intermedio con el objetivo de hacer “oír las voces de los gobernadores y productores extractivistas”, que en 10 años ya los escuchamos hasta el cansancio. El escándalo se consumó un día antes de volver a sesionar la plenaria para dar dictamen, cuando todos los presidentes de los bloques parlamentarios, todos, a través de una carta, demandan suspender el debate de la Ley. Tras bambalinas y desde Washington los gobernadores del NOA y del NEA, mayoritariamente pejotistas, fueron los autores intelectuales para favorecer el negocio de las corporaciones mineras.

Quienes se dicen progresistas fueron una vez más los que le hicieron el juego a la derecha. En un contexto histórico de crisis climática, energética y ecológica a nivel global y en un país donde la mayoría de las actividades productivas son depredatorias y extractivistas de los ecosistemas, el Frente de Todos ralentizó conscientemente y dio tiempo a los lobbystas para maniobrar la Ley de Humedales consensuada.

Dictamen que no

Con un sin fin de debates leguleyos para confundir a la población, llegamos a la plenaria del dictamen sin información, sin confianza en las decisiones que se tomen ahí adentro y con muchísima incertidumbre. Se dio dictamen a dos proyectos, ninguno fue el consensuado con las comunidades y asambleas. El proyecto de humedales de Juntos por el Cambio es una ley que no garantiza ninguna protección, por el contrario, es regresiva. Tuvo el dictamen de mayoría gracias a la ausencia de todos los diputados del peronismo que responden a las provincias mineras del NOA. El proyecto que finalmente impulsó el Frente de Todos y salió con dictamen por minoría tiene muchísimas modificaciones claves sobre el consensuado y que también son regresivas. Nuevamente el peronismo vía la ausencia de sus diputados favoreció y fortaleció al sector de Macri y Bullrich.

Es decir, estamos ante una maniobra donde las dos coaliciones que han gobernado el país proyectan usar una causa tan sensible para hacer demagogia electoral ante la sociedad, llevando una falsa tranquilidad de que el país se encamina a tener una Ley de Humedales
Párrafo aparte se merece la campaña de confusión, sobre las supuestas modificaciones “sutiles y mínimas” del proyecto con dictamen de minoría. Donde se elimina de todo el proyecto la prohibición de actividades destructivas. Y en Argentina lo que no se prohíbe, se permite, ahora bajo supuestos estudios de impacto ambiental son de larga data las denuncias a los gobiernos que siempre terminan avalando estudios de impacto ambiental, funcionales a quienes promueven la actividad. La elección de variables para el EIA está impregnada de un posicionamiento político, por ende, es una decisión política y no puede quedar en manos de las mismas empresas que se van a ver beneficiadas con dicha actividad, se tiene que abrir a la participación de las comunidades que son las que sufren los efectos de esta actividad directamente y nada de esto está plasmado en el proyecto de Grosso.

Y no de manera casual agregan en el articulado sobre conformación del Consejo Consultivo a los empresarios, quienes no formaban parte en el proyecto consensuado.

En el proyecto consensuado, ya sea por incendios o cualquier acción antrópica o natural que modifique la integridad ecológica de los humedales, hasta no culminar la restauración de los mismos no se permite el cambio del uso del suelo. En cambio, en el proyecto del PJ sólo por acción de incendios no se permite el cambio del uso del suelo. Y las comunidades sabemos muy bien que a los humedales no solo los incendian, los drenan, los rellenan para barrios privados, los talan y por método evaporítico contaminan el agua para la extracción de litio, y un largo etc.

Por último y no menos importante también se eliminaron los artículos que garantizaban los Estudios de Impacto Ambiental Estratégicos y Acumulativos.

Bajar los brazos, jamás

Como activistas estamos ante un nuevo desafío de no caer en la trampa de defender proyectos dibujados como menos malos. Somos la historia de un pueblo que no se resignó y peleó durante 10 años para defender ecosistemas esenciales para nuestra vida. Este tiene que ser el eje vector, desenmascarar a los verdaderos responsables de habernos traído hasta este colapso, de haber permitido que salga con dictamen de mayoría una Ley de Humedales extractivista. El Frente de Todos fue el principal responsable de obturar en todas las oportunidades el proyecto de ley.

Por eso inspirados en el pueblo de Malvinas en Córdoba que echó al padre de los agrotóxicos, en el Chubutaguazo y en estos casi 20 años del No es No, en las asambleas guardianas del Famatina, en la pueblada de Mendoza, tenemos que seguir. Tomando también el ejemplo de la marea verde por el aborto legal, que con años de lucha, ascenso, marcha atrás en 2018, se siguió, se ganaron las calles y la voluntad popular y eso hizo torcer el brazo y ganarle a los antiderechos políticos y religiosos. Hoy la tarea es ganar a toda la sociedad, a las y los trabajadores a dar esta pelea por la defensa de nuestros territorios, desafiando siempre al poder central exigiendo una ley a la altura de las circunstancias sociales, ambientales y ecológicas, y avanzar también al debate y propuesta de un cambio total de este modelo ecocida, prohibiendo la megaminería, el agronegocio, el fracking y la industrialización animal, para mutar a un modelo agroecológico, con una real transición energética con las comunidades adentro, nunca afuera de la toma de decisiones. Cuando se trata de nuestra supervivencia no existe gradualismo. La calle y la organización siguen siendo nuestro mejor sur.

 

 

 

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