Reportaje: Pablo Vasco
¿Cómo ves el panorama electoral en la izquierda?
Bueno, en la medida que resulta muy difícil, por no decir casi imposible llegar a un acuerdo que sea considerado justo por todas las expresiones de la izquierda clasista, venimos proponiendo dirimir las candidaturas en una gran PASO y garantizar así la unidad, que es lo más importante. Así, enfrentaríamos con más fuerza al macrismo y a las listas del gobierno nacional. Luego, tomó la propuesta el PTS. pero, dentro del FIT Unidad, el PO e Izquierda Socialista se oponen a que haya internas y pretenden resolver todo “por acuerdo”.
Esto es equivocado porque para ampliar la unidad o incluso mantener unido al propio FIT-U si alguna fuerza no concuerda con las propuestas de candidaturas, que siempre reflejan perfiles y los matices que existen entre nosotros, el único mecanismo real que tenemos a mano es una interna. Segundo, no es cierto que varias listas en las PASO impidan la “batalla común” contra las variantes del sistema, como objeta el PO. Al revés: nos permiten ordenar las listas y salir luego todos juntos a enfrentar a los candidatos capitalistas. Además, ni el “acuerdo que lleva diez años” -como insiste IS- y que no nos incluye a nosotros, ni otro que sea incluso más hegemónico como amaga el PTS al pedir encabezar más lugares y mayores tiempos de mandato, zanjaría las dificultades dentro del FIT-U, mucho menos permitiría integrar a otros.
La realidad cambió en estos años y debe tomarse en cuenta. Ya en 2019, al entrar al frente, en función de la unidad aceptamos una menor presencia en las listas de la que nos correspondía. Pero fue una excepción, como no nos cansamos de repetir cada vez que se discutió el tema. Además, mientras nuestro partido ha seguido creciendo el PO, en cambio, se fracturó. Es preciso reflejar la relación de fuerzas actual. Desde ya, si hubiera un acuerdo equilibrado, parejo en representatividad, tanto en tiempo como en las cabezas de lista en los principales distritos, no harían falta internas. Pero no viene barajado así. Necesitamos un frente de izquierda con otra dinámica, más paritario, que visibilice a todas las fuerzas integrantes, donde haya rotación real y nadie se eternice en las bancas: dos mandatos y vuelta al llano. Las PASO, como ya hizo todo el FIT en 2015 y como lo hicimos en Salta en 2019 con el FIT-U, surgen entonces como la vía más adecuada para preservar la unidad frentista.
A su vez, hay otros dos espacios de izquierda que, hasta ahora, mantienen su personalismo y dividen. Uno es el de Luis Zamora, que sólo se presenta en Capital, aunque cada vez se aleja más de posiciones de izquierda. El otro es el Nuevo MAS: Manuela Castañeira plantea “debatir”, pero sin aceptar antes la unidad. De hecho es una excusa para justificar su rechazo a la unidad, funcional a los partidos del sistema. Hasta último momento los llamamos a que reflexionen, cambien y se sumen a una mayor unidad de la izquierda, unidad que reclama todo el activismo y es cada vez más necesaria.
Si, finalmente, no aceptan la propuesta y nos volvemos a presentar como FIT Unidad, en el MST ya decidimos las candidaturas para las PASO. Insisto porque, a días del cierre de alianzas, vemos muy difícil un acuerdo que cubra las expectativas de todos los que integramos el frente. Es por eso que importantes plenarios de nuestra militancia decidieron proclamarnos a mí y a Vilma Ripoll para encabezar la lista de diputados nacionales del MST en la Provincia, a Cele Fierro al frente de nuestra lista en Capital, a Luciana Echevarría en Córdoba, Jimena Sosa en Santa Fe y, así, en cada provincia del país.
¿Qué proyecto de izquierda propone el MST?
Unidad no es uniformidad ni pensamiento único ya que, en la izquierda y dentro del FIT-U, hay matices, diferencias y proyectos distintos. En algunos partidos del FIT-U vemos posturas muy defensivas, hasta de cierto conservatismo y escepticismo, muy por detrás de los cambios que avanzan en América Latina y otras partes del mundo.
Como el plan del gobierno del FdT es no aflojar en el ajuste, y el nivel de vida popular se deteriora día a día, vamos a luchas sociales más fuertes, a mayor polarización social y política, a rebeliones, lo que nos abre un mayor espacio para la izquierda y no sólo electoralmente. Vemos la perspectiva como una gran oportunidad y un gran desafío.
Por eso, necesitamos una izquierda que evolucione o se revolucione, que se postule y avance a ser una alternativa de poder. Una izquierda más amplia y abierta a incluir activistas y personalidades de la izquierda anticapitalista independiente, que estarían dispuestos a sumarse a una herramienta de izquierda fuerte si la convocáramos. Una izquierda más firme en lo programático y que plantee medidas duras contra los ricos y sus privilegios. Una izquierda que permita visibilizar todas las voces que componemos el frente, sin personalismos ni hegemonismos.
Para difundir este proyecto, necesario para estar a la altura de los tiempos que se vienen, e invitar a respaldarlo con el voto, desde el MST salimos con fuerza a las PASO.
Venís haciendo recorridas por la Provincia, ¿qué te dice la gente?
Mirá, encuentro mucho descontento y bronca por las promesas incumplidas del Frente de Todos, sobre todo a nivel económico. En el conurbano, el nivel de pobreza es abrumador y siete de cada diez pibes y pibas son pobres: es indignante.
Te doy ejemplos. En Moreno estuve acompañando el reclamo de los trabajadores municipales, buena parte precarizados. ¿Sabés cuánto ganan? ¡30.000 pesos! ¿Cómo puede vivir una familia con esa plata? Quisiera verlo al intendente, a Kicillof, o a alguno de los diputados, a ver qué harían si ganaran esa miseria. En Pilar, donde acompañé a nuestras compañeras trans, que funcionarios maltratan por pensar distinto, quieren hacer pasar un plan social de apenas 12.000 pesos como si fuera el cupo laboral trans. Ahora vengo de una gira por Mar del Plata. Estuve charlando con jóvenes, muy preocupados por la falta de empleo y de perspectivas. También estuve en una protesta ambiental contra el proyecto oficial de conceder a las petroleras nuevas áreas marinas, que sólo traerán más saqueo, contaminación y riesgo para la fauna marina y la actividad pesquera y turística, de la que dependen tantas familias trabajadoras.
En síntesis, hay una distancia enorme entre lo que el gobierno dice y lo que hace. Frente a ese doble discurso y, por supuesto, contra la derecha macrista que ya gobernó y nos hundió, salimos a la cancha con nuestras propuestas. Por ejemplo, fuertes impuestos permanentes y progresivos a los ricos; no pagar la deuda externa; retenciones extraordinarias a los beneficiarios de la cosecha récord de este año, para volcar toda esa plata a resolver las necesidades sociales básicas, empezando por un aumento general de salarios y un plan de empleo juvenil masivo. Cortar todos los privilegios, desde las altas dietas de los diputados a los negocios de la burocracia sindical, los millones en subsidios del Estado a la Iglesia y sus colegios. Pedimos el voto para este proyecto de izquierda y para que las voces del MST estemos presentes en noviembre.

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Nuestras listas en octubre y nuestra propuesta
Nuestro partido va hacia octubre a dar una fuerte pelea en gran parte del país. Con Izquierda al Frente vamos a disputar en Córdoba, Neuquén, Santa Cruz, Rio Negro, La Rioja y La Pampa, más la ciudad de la Plata y otras ocho ciudades de la provincia de Buenos Aires. En listas del MST seguimos hacia octubre en Entre Ríos, San Juan, Jujuy, Salta, Chubut y Santiago del Estero. En Santa Fe seguimos con el FSP. Es decir que de una punta a la otra del país, en muchas provincias daremos esta pelea electoral. Desarrollando campañas activas y un programa que confronta a los viejos partidos y las castas política del sistema socias de las corporaciones.
Todo el espacio político que mantengamos e incluso que nos jugamos a superar en octubre, será un nuevo aliciente para seguir construyendo el MST e Izquierda al Frente, que es un primer y positivo paso como contribución a la unidad de la izquierda que aún no logramos y proponemos. Nuestro frente emergió en estas elecciones como una nueva experiencia en la izquierda, que está pasando su primera prueba positivamente y es un terreno conquistado desde el cual podemos plantearnos nuevos avances.
Porque estamos convencidos de la necesidad imperiosa de que crezca una nueva izquierda en el país, que no tenga los vicios de la izquierda sectaria ni de quienes se alejan de la izquierda para abonar a algún sector del PJ. En nuestro país hace falta algo distinto: de izquierda en su contenido programático y amplio en su composición interna. Un buen ejemplo es el PSOL (Partido Socialismo y Libertad) de Brasil, donde hace años conviven distintas tendencias de izquierda incluido el trotskismo, y se han ganado un destacado lugar en la vida política del país. Desde ya en su seno existen acuerdos y diferencias, como es lógico en una fuerza amplia de izquierda. Y se ha logrado que en base a los acuerdos el proyecto exista y se mantenga, con sus puntos fuertes y debilidades.
Creemos que un proyecto similar podemos intentar poner en pie en Argentina, con el punto a favor del peso específico del trotskismo en nuestro país, que tiene fuerte influencia política y bien puede jugar un rol dirigente dentro de un proyecto unitario de diversas tendencias de la izquierda. Así como desde el MST apoyamos al PSOL en Brasil, también el Nuevo MAS expresa su apoyo a esa experiencia. Ahora se trata de ver si los compañeros se animan a que transitemos juntos una construcción similar en Argentina, poniendo toda la fuerza de Izquierda al Frente por el Socialismo en función de un proyecto que convoque y contenga a otros sectores de la izquierda política y social. Esa es nuestra propuesta, que esperamos que los compañeros compartan y también impulsen, si queremos dar un salto importante en común y a la vez ser coherentes entre lo que decimos y hacemos en Brasil y Argentina.
El FIT obstaculiza la unidad de la izquierda
En el escenario político de la izquierda de nuestro país, el FIT es quien tuvo la responsabilidad estos años de tratar de avanzar a una construcción más unitaria de la izquierda. Lamentablemente no solo se negó a impulsarla, sino que además la obstaculizó rechazando todos los planteos de unidad que nosotros y otras fuerzas le hicimos. Llegando al colmo en esta última elección de directamente intentar proscribir al otro frente que surgió en la izquierda. A la par fue perdiendo el apoyo de grupos y organizaciones que decidieron dejar de ser parte de las listas del FIT. En las PASO el FIT se estancó y están en riesgo los tres diputados nacionales que pone en juego. Es la consecuencia de su política sectaria.
Para enfrentar a Macri hace falta una gran unidad en la calle y en las elecciones, y lo que hace el FIT es liquidar esa posibilidad. En el terreno de las luchas, evitando que surja un polo clasista bien amplio, una convocatoria a un encuentro o plenario de todos para apoyar y fortalecer las luchas. Y en las elecciones, queriendo bloquear a todo sector de izquierda que no sea del FIT, creyendo que por sí solo puede seguir avanzando, cuando está claro que no es así.
Ahora vendrán las elecciones de octubre y el problema de la división de la izquierda seguirá lamentablemente planteado. Porque en casi todas las provincias del país habrá dos listas de izquierda, la del FIT y la nuestra. Y sólo en unos pocos lugares habrá o lista del FIT o lista nuestra. Si el FIT quisiera defender la ubicación de la izquierda y no retroceder debería abrirse a iniciar un diaálogo verdadero hacia la unidad de la izquierda. Por ejemplo podríamos convocar a una reunión pública de los dos frentes que hay en la izquierda, hacerlo comprometiéndonos de cara a los votantes y simpatizantes a avanzar en la unidad después de las elecciones, a convocar conjuntamente este año a un plenario sindical clasista para enfrentar a Macri. Sobre la base de un acuerdo político y de una convocatoria conjunta a unir las luchas, podríamos mutuamente llamar a votarnos en los lugares donde uno u otro no superamos las PASO (Buenos Aires, Caba, Entre Ríos, San Juan). Llamado a votarnos que debe ser parte de un acuerdo político con perspectiva de unidad y no un pedido oportunista y electoralista de último momento (sin olvidar que el PTS, que no tiene legalidad en Entre Ríos, se negó en las PASO a llamar a votar al MST, la única lista de izquierda en la provincia). Si el FIT decide cambiar su negativa a la unidad de la izquierda y sentarse a discutir estas propuestas todo puede acordarse. De lo contrario seguirá primando la división que el FIT fomenta y que no sirve.
Sergio García
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Estamos a pocos días de iniciar la recta final hacia las elecciones legislativas. Las PASO dejaron como marca la derrota del PJ, la crisis de la centroizquierda, una fuerte polarización y una gran elección de nuestro partido que se ubicó como tercera fuerza.
La derrota profundiza la crisis del PJ
Un dato clave de los resultados de las primarias fue la derrota del PJ, fuerza que viene gobernando la provincia desde el año 2003. Esto fue parte de un fenomeno nacional mas general. La polarización a nivel nacional dió por tierra con el intento del gobernador Gustavo Bordet de “provincializar” la elección.
Con un discurso que hizo eje en la gobernabilidad la lista organizada por el gobernador no logró despertar entusiasmo a pesar de haber triunfado en la interna justicialista. La “sintonía” de Bordet con el ajuste que impulsa el gobierno de Macri ha sido uno de sus grandes límites. Aunque intentó polarizar sobre el final de la campaña, y lo intenta de nuevo al comenzar la campaña para octubre, no logra despegarse de las politicas de ajuste de las cuales es parte. En el congreso, pidió a los diputados entrerrianos que acompañen el pago a los fondos buitre y también el presupuesto 2017, mientras en la provincia impulsó una ley de “responsabilidad fiscal” para recortar el gasto público.
Así, luego de las PASO sus dificultades se acrecentaron. A tono con una crisis nacional de este espacio político en el que no ha emergido un liderzgo claro que pueda garantizar un triunfo en 2019. Se multiplican las disputas internas. Días antes de la fecha límite para la oficialización de candidaturas para octubre el PJ de Concordia (distrito clave del peronismo), emitió un duro comunicado exigiendo que se reemplaze a Bahillo, ex intentedente de Gualeguaychú, de la cabeza de la lista porque no pudo garantizar un triunfo en su propio distrito.
En este marco, el armado final no incluyó a la lista encabezada por el diputado kirchnerista Barreto, que habia logrado superar el piso minimo requerido por carta orgánica. Con una campaña centrada en la denuncia del ajuste macrista este sector habia obtenido 50 mil votos en las primarias. Existe una importante numero de votantes que apoyó a esta lista para expresar su rechazo al ajuste, y en octubre no va a acompañar a los candidatos de Bordet.
Una gran oportunidad
Nuestro partido emergió de las PASO claramente fortalecido. Logramos obtener mas de 30 mil votos que nos ubicaron como tercera fuerza, con una elección histórica en la ciudad de Paraná donde fuimos la tercera lista mas votada y superamos el 7%. Esto nos deja en excelentes condiciones para dar pelea en octubre.
Tenemos una gran oportunidad y enorme desafío por delante. Tanto Cambiemos como el PJ juegan a la polarización y apelan a la “gobernabilidad” para lograr concentrar votos. Pero son miles los que ven que estos discursos se terminan en la puerta del congreso nacional o la legislatura provincial donde votan todo juntos. Lo mismo pasa con los sectores que se autodenominan “progresistas” como el Partido Socialista que motoriza la lista “Encuentro Social”. También los diputados de estos sectores han acompañado proyectos clave del macrismo en el congreso nacional.
En octubre tenemos la oportunidad de llevar al congreso las luchas que venimos dando en las calles. Entre Ríos elije cinco diputados. Con los resultados de las PASO tanto Cambiemos como el PJ tienen asegurados dos. Pero el quinto diputado aun está en juego. Para lograrlo, tenemos que crecer con fuerza.
El gobierno nacional prepara un paquete de reformas para llevar al congreso despues de octubre. Reforma laboral, previsonal y educativa para recortar derechos conquistados. Ademas de enfrentarlas en las calles, necesitamos diputadxs que las enfrenten en el congreso. Por eso llamamos a todxs lxs que quieren dar pelea contra esas medidas a sumarse a la campaña por Nadia Burgos una diputada de izquierda por Entre Ríos.
Luis Meiners
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Lejos de quedar exento de las tendencias nacionales, el escenario cordobés muestra con crudeza muchas de las características que signan la coyuntura nacional postelectoral.
¿Territorio PRO?
En andas de un resultado abiertamente favorable, el macrismo y su candidato Héctor “La Coneja” Baldassi buscan mantener el rumbo que llevó a Cambiemos hasta el 45%: azuzar el “efecto grieta” y cuidarse de no hablar ni proponer nada concreto. Podría ser tildado de testimonial, pero para calificar debería haber dejado por lo menos algún testimonio. Para confirmar la ratificación del rumbo, el candidato de Macri anticipó que no participará de ningún debate. Esperanzados en el éxito de su táctica, el presidente ya anticipó que cerrará su campaña en Córdoba y que intentarán conquistar la sexta banca.
Sacudiéndose el polvo, para volverse a meter
A pesar de gobernar la provincia hace casi 20 años, la desorientación del PJ cordobés desconcertó a propios y extraños. Al oscilar del promacrismo al antimacrismo, incluso en un mismo día, Schiaretti no sólo perdió seriedad sino también votos. No pudiendo encontrar su espacio, intentarán forzar una -ridícula- nueva grieta, apelando a su ya tristemente célebre “cordobesismo”.
Los allanamientos a locales de organizaciones políticas y sociales se inscriben en esta desesperación por recuperar votos de manos del PRO. Coquetear con los sectores más conservadores, que aplauden la política represiva del macrismo, parece ser la nueva -fallida- táctica elegida.
A pesar de los millones que desembolsen, las chances de un éxito electoral son ínfimas y eso los condena a un seguro segundo lugar.
Nuestros derechos no se negocian
A pesar de la posibilidad concreta de conquistar una banca, el del 2017 fue el peor resultado del kirchnerismo cordobés en unas PASO. Con un candidato cuyo mayor mérito fue ser un desconocido y por lo tanto no ser un “sapo”, intentaron ocupar el espacio del peronismo anti ajuste. Algo que sin dudas complicó al errante PJ y a Liliana Olivero del FIT, que debió ceder el autoadjudicado tercer lugar y una vez más, la posibilidad de conquistar una banca.
Apoyos como el del también derrotado Rodríguez Saá y su futura pertenencia al bloque kirchnerista, que votó leyes clave del ajuste macrista, muestran que Carro traicionará a sus votantes y que lejos de frenarle la mano a Macri, se la levantará.
Unidad para enfrentar el ajuste y la represión
Los intentos por legitimar la represión, la justificación de lo injustificable y la intención de los gobiernos de profundizar el ajuste después de las elecciones, aumentan el debate de cómo enfrentarlos. Las acciones unitarias ante el caso Maldonado muestran que es necesario reagrupar fuerzas para frenar al gobierno. No abrirse siquiera a reflexionar sobre esta posibilidad -demandada en los barrios, lugares de trabajo y de estudio- demuestra la necedad y poca utilidad de espacios como el FIT.
Una nueva generación para renovar la izquierda
El exitoso debut de la lista de Izquierda al Frente que encabezó Luciana, marcó una redistribución del espacio de izquierda. El retroceso del FIT es una expresión concreta de la búsqueda de algo nuevo en la izquierda. Nuestro desafío entonces, es mantener una fuerte campaña de propuestas y de instalación de ideas y ejes de debate que impulsen cambios de fondo, como logramos hacerlo en las PASO. Para eso recorreremos cada barrio de la Capital e intentaremos llegar a más ciudades del interior provincial, donde achicamos distancia de manera considerable con el FIT, empardando y ganando incluso algunos departamentos.
Como lo reflejó el exitoso Encuentro Provincial que realizamos hace pocos días, el MST e Izquierda al Frente arrancan la campaña hacia octubre fortalecidos. Los casi 45.000 votos son una alegría y una responsabilidad que se traduce en un compromiso: batallar para ampliar la unidad lograda e intensificar los esfuerzos para seguir avanzando en la necesaria renovación política y cultural de la izquierda cordobesa.
Viki Caldera y Marcelo Maceira
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Privilegios para sostener el saqueo y la contaminación
Tal como lo denunciamos en la campaña de cara a las PASO y como lo hacemos de manera constante en todos nuestros ámbitos de militacia, la mayor parte de las estructuras políticas de la provincia comparten una idea fuerza clara, el modelo extractivo, con el fracking como técnica privilegiada a la cabeza, no se pone en debate. Obviamente con el MPN y Cambiemos a la cabeza, las corporaciones multinacionales se preparan para un salto en el saqueo a costa de la salud, el trabajo y la posibilidad de tener un futuro, de miles.
Lo que resulta lamentable, es que muchas fuerzas que se proponen como la superación de tantos años de hegemonia emepenista, comparten la idea de que el único camino posible es detrás de la extracción de petróleo y gas como única alternativa.
Algunos, como el Frente Neuquino, encabezado por Ramón Rioseco y que aglutina desde el PTP-PCR, el UNE y sectores del Kirchnerismo no duda en agregarle a esto la incorporación de la ex secretaria de Sobisch, Cleo Balbuena, derrotada en la interna del MPN y quien hace pocos días anunciara su transpaso al barco del ex candidato a gobernador del PJ en la provincia.
Todo por un voto parece ser la máxima de los candidatos en disputa, quienes además de su falta de coherencia tienen en común su pertenencia a la casta política como profesión, satando de un cargo a otro, siempre frescos en la TV nunca se sabe con qué enemigo se abrazaán para prometer algo en la próxima campaña. Hay que cortarles el chorro, dejar de especular y en octubre empezar a sentar las bases de un proyecto diferente para la provincia y el país.
Una Nueva Izquierda por más unidad y contra el extractivismo
Tal como lo djimos durante toda la campaña y ahora pretendemos redoblarlo, las PASO dejaron en evidencia que un sector de la población ha encontrado en el macrismo la conducción de centroderecha que hacía tiempo no tenía. Ese fortalecimiento relativo del gobierno tras las elecciones es un motivo más para volver a plantear la necesaria unidad de toda la izquierda, para plantar un proyecto alternativo, contra el ajuste, la entrega y la represión. Los primeros pasos del FIT lamentablemente no parecen ser reflexivos, sino de reafirmación de su sectarismo, impugnaron las listas de Izquierda al Frente por el Socialismo para la elección municipal, coincidente con las nacionales de octubre. Sin embargo, desde nuestro espacio seguiremos insistiendo en la necesidad de la unidad, para enfrentar al fracking, para enfrentar a las corporaciones que avanzan criminaizando al pueblo mapuche, para enfrentar la represión y seguir exigiendo la aparición con vida de Santiago. En ese sentido en octubre hay una forma de aportar, votando al sector de la izquierda que sostiene estas premisas y sumándote además al fortalecimiento de esta alternativa participando de las actividades y debates. A vos que nos acompañaste en agosto, te invitamos a dr un paso más con nosotros.
Martin Carcione, Candidato a diputado nacional
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Candidatos luchadores y de izquierda
Cambiemos, presentó una improvisada lista fuera de término que, al cierre de esta edición, era impugnada por el gobierno y otros candidatos.
El MST-Nueva Izquierda se presenta como la oposición consecuente al gobierno nacional y provincial con una importante lista encabezada por Roxana Trejo. Nuestra candidata a gobernadora es docente del nivel Primario y dirigente del MST de Santiago del Estero. El Profesor Gustavo Coria, dirigente de Alternativa Docente, es nuestro candidato a vivegobernador.
Encabezando la lista de diputados provinciales va la compañera María “Chabela” Olivera, referente de Juntas y a la Izquierda, luchadora por los derechos de la mujer. En segundo lugar el compañero Juan “Beto” Bravo dirigente del MST-Nueva Izquierda de la Ciudad de Frías y en tercer lugar Claudia Roxana Uequin, independiente, luchadora y comprometida con la educación pública. La lista continúa con compañeros y compañeras del interior y de la Capital de Santiago del Estero que luchan contra las desigualdades y por los derechos de los trabajadores/as de la provincia.
Nuestras propuestas
Estamos debatiendo los ejes de la campaña alrededor de las necesidades principales del pueblo trabajador, las mujeres y la juventud.
Porque los docentes necesitan elegir sus representantes en el Consejo General de Educación, ¡basta de intervención, elecciones ya!
Por un salario de $ 25.000, eliminando el subsidio a las escuelas privadas y bajando las dietas de los políticos.
Que los funcionarios y sus hijos asistan a las escuelas y hospitales públicos. ¡Que sea ley!
Plan de obras públicas, para garantizar trabajo genuino, con extensión de red de cloacas, gas y agua. Viviendas dignas para todos. Basta de obras faraónicas, mientras la pobreza nos rodea.
Refugios para víctimas de violencia, asistencia integral y gratuita a las víctimas y a sus hijos.
Democratización del Poder Judicial y policial. Elección de comisarios y jueces por voto popular con mandato revocable.
Estas son algunas de las propuestas que estamos llevando adelante, y te invitamos a que nos ayudes a difundirlas y te sumes a la campaña para seguir construyendo esta herramienta política que enfrenta a los Zamora no sólo en la calle sino también en el terreno electoral.
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El balance de las elecciones arroja un triunfo del gobierno porque gana en distritos importantes como Caba, Córdoba, Mendoza y otras importantes provincias, y logró una elección cabeza a cabeza en Buenos Aires y en Santa Fe. El hecho de que más del 60% votará contra el gobierno no puede esconder la realidad de que, al menos ahora, el gobierno sale como la fuerza política más votada.
Que el gobierno sale mejor parado de las PASO se evidencia estos días en cada hecho de la realidad. Se siente fuerte y amenaza con cerrar ramales del tren, intenta más cambios a su favor en la justicia, polariza con un discurso reaccionario ante la desaparición forzada de Santiago Maldonado, responde a la marcha de la CGT echando funcionarios afines al sindicalismo. Nada de esto significa que el gobierno puede avanzar tranquilo y sin problemas, porque a la vez hay mucho descontento social. Pero es evidente que existe una fuerte franja de la sociedad, de sectores medios y sectores populares que por ahora lo acompañan, más el sostén mediático que le dan grandes medios de comunicación. Esa importante base social que vota a derecha y defiende el proyecto oficial aún en medio del ajuste y la crisis económica es la base de sustentación del gobierno y marca esta coyuntura pos elecciones PASO.
Tampoco hay que perder de vista que para llegar a esta coyuntura el gobierno vino trabajando para desmontar el proceso de luchas que marcó todo el primer trimestre de 2017. Aunque han pasado varios meses, es bueno recordar que el año arrancó con fuertes luchas, movilizaciones, paros sectoriales, movilizaciones democráticas, reclamos de paro nacional y una enorme lucha docente. Por entonces se discutía cuánto podía aguantar Macri así. Lamentablemente, por el rol traidor de las direcciones sindicales tradicionales, no ganó la lucha docente pese a la fuerza de las bases, y a nivel general no se avanzó al plan de lucha que hacía falta. La CGT hizo un paro para descomprimir y metió «violín en bolsa». Mientras, en el terreno político, el PJ y el masismo le votaban leyes claves al macrismo en el Congreso Nacional y en la estratégica Provincia de Buenos Aires. En acuerdo con la vieja política y la burocracia sindical, el gobierno logró desmontar su peor momento y entrar a elecciones en mejores condiciones. Este hecho explica también los resultados.
La crisis del kirchnerismo y el PJ
El PJ en todas sus variantes intenta, por un lado, ocultar su rol cómplice del macrismo durante este último año y medio, porque no quieren dejar en evidencia que son corresponsables de la situación actual. Y, por otro, frente a los resultados electorales buscan minimizar el triunfo del gobierno, porque necesitan demostrar que ellos tuvieron mejores resultados, o al menos no quedar tan debilitados para lo que viene.
Pero sucede que no se va a derrotar al macrismo falseando la realidad, sino comprendiendo a fondo donde estamos parados, partiendo de los hechos. Y el hecho, en términos electorales, es que hubo un triunfo del gobierno y una floja votación del PJ en general y del kirchnerismo en particular, que esperaba un triunfo claro de CFK que no ocurrió, porque terminó ganando por muy escaso margen y puede perder en octubre en una elección más polarizada. Veremos cómo se desarrolla esa contienda, pero de mínima vamos hacia octubre en la provincia de Buenos Aires con el kirchnerismo en peores condiciones de las que esperaba y con el gobierno mejor parado de lo que ellos mismos creían. Cuestión que a nuestro modo de ver confirma que sólo vamos a frenar y derrotar al macrismo peleando consecuentemente en la calle y construyendo algo nuevo en el terreno político, sin repetir viejas y frustradas experiencias.
El voto a izquierda y una propuesta para avanzar
Es en este contexto que la votación de la izquierda ocupó un espacio electoral pero sin emerger de las PASO como un actor ascendente ni un fenómeno notorio. El FIT mantuvo su votación en algunos lados sin avanzar, en otros retrocedió y de conjunto se estancó, poniendo en riesgo hacia octubre los cargos nacionales (trs diputados) que pone en juego. Por otra parte, nuestra Izquierda al Frente hizo una modesta elección en Provincia de Buenos Aires y Capital, y tuvo el mérito de superar las PASO en seis provincias, mientras nuestro partido también las superó en otras seis más, completando en total 12 provincias donde estaremos en octubre, más la ciudad de La Plata y otras tantas del Gran Buenos Aires y el interior de la provincia.
De estos números de la izquierda, podría sacarse la conclusión de que en esta coyuntura compleja y con un gobierno envalentonado por el fracaso de las variantes de oposición tradicional, la izquierda sacó dentro de todo, lo que más pudo. Nosotros no compartimos esa visión justificatoria y unilateral, que se expresa en algunos de los balances de las fuerzas del FIT. Frente al macrismo el gran problema es que el FIT es un obstáculo que rechaza hacer lo único que de verdad hace falta: superar la división y construir una gran unidad de toda la izquierda.
Nos referimos a la necesidad de ofrecerle a millones de trabajadores, mujeres y a la juventud, un gran movimiento político unitario de toda la izquierda, para que puedan optar por algo nuevo frente al macrismo. Esta propuesta que impulsamos y propusimos reiteradas veces desde el MST hubiera generado mejores votaciones para toda la izquierda y hoy estaríamos entre las principales fuerzas hacia octubre y a la vez generando mejores condiciones para las luchas que vienen. Pero el sectarismo criminal del FIT de creerse la única izquierda evita esta posibilidad y lo estanca como fuerza electoral. Es el precio que paga por su cerrazón.
De nuestra parte, creemos muy necesario después de las elecciones encarar a fondo un debate político profundo sobre los caminos para que la izquierda y las fuerzas populares avancemos a ser de verdad alternativa. Hay distintos ejemplos en el mundo de que esto puede ser posible. Uno de ellos es el PSOL de Brasil, un partido amplio de izquierda que contiene a diversas tendencias de distinto origen, y, con puntos fuertes y débiles, ocupa un lugar de importancia desde la izquierda en la política brasilera. A ese partido ahora se ha incorporado otra fuerza (el MAIS) fortaleciendo su ala izquierda. Un movimiento político así deberíamos impulsar en nuestro país. El positivo paso que dimos entre el MST y el Nuevo MAS conformando Izquierda al Frente por el Socialismo, podría jugar un rol importante, conduciendo y motorizando un proceso similar, con un programa anticapitalista y socialista y una apertura política a nuevos sectores que quieran ser parte. Este gran desafío que el FIT no asume y rechaza es el que debiéramos asumir nosotros con audacia y sin ningún sectarismo. Invitamos a debatir, a intercambiar ideas y a dar pasos en este sentido.
Sergio García
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Nepotismo y poder
El 28 de agosto se cerró la inscripción donde hay nueve frentes y un sinfín de partidos colectoras del oficialismo, en tanto en la provincia el gobierno no deja de hacer campaña con la entrega de algunas viviendas sociales pavimentando una que otra calle o avenida o con espectáculos gratuitos, pero la deuda con los docentes de un salario mínimo vital y móvil continúa… la deuda con los empleados públicos de pase a planta permanente, obra social y aporte jubilatorio continúa… y la falta de aumentos en los Planes de Emergencia para los desocupados continúa… como continúa siendo deuda aumentar la red de cloacas y gas ya que el 60 % de la población no la tenemos y en el interior donde se sufre la sequía cuesta entre $800 y $1.000 un camión tanque de agua para una familia de cuatro personas que dura apenas unos días, a esa deuda con la población se le suma los miles precarizados con los miserables contratos de locación que van desde los $1.500 hasta los $5.000 para médicos, odontólogos y enfermeros que viajan sin seguro y en pésimos transportes interurbanos para llegar a sus trabajos.
El MST se postula
Ante este panorama crítico y con un gobierno feudal de la monarquía Zamora, desde el MST- Nueva Izquierda nos proponemos desplegar una gran campaña electoral para hacer posible lo necesario en nuestra provincia presentando una lista de trabajadores referentes de la lucha docente, de la lucha por los derechos de las mujeres, de los reclamos de los trabajadores desocupados, de los jóvenes, de las luchas sindicales y populares. Estamos convencidos de que hay un espacio para las propuestas transformadoras que impulsamos: Primero los derechos de los trabajadores, las mujeres y la juventud que incluya un salario de $25.000, aumento del presupuesto para las obras imprescindibles que hacen falta (cloacas y gas natural) que den trabajo genuino ¡Basta de negociados y obras faraónicas!
En reuniones y asambleas decidiremos nuestros candidatos, abriendo nuestras listas a luchadores barriales, gremiales e independientes, que quieran construir un proyecto amplio y unitario de la izquierda en Santiago.
Si compartes estas propuestas te pedimos que nos ayudes a difundirlas y te sumes al MST para seguir construyendo esta herramienta transformadora que le ponga fin a las monarquías y a los partidos que siempre le votaron los proyectos de ajuste y persecución al Frente Cívico.
Roxana Trejo
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El voto al macrismo refleja la derechización de una parte muy importante de la clase media y la influencia de ésta y los medios de comunicación dominantes sobre franjas de trabajadores. Este sector está convencido de que la crisis económica tiene que ver con la corrupción del kirchnerismo, que todos los que se oponen al gobierno son chorros, que hay que darle tiempo a Macri y Vidal, poner “orden”, terminar con las huelgas, los piquetes y los “vagos” que viven del Estado, etcétera.
También actúa el contexto latinoamericano. En su momento, el bolivarianismo despertó muchas expectativas entre trabajadores y sectores medios y de manera muy limitada pero progresiva en relación a la década de los ’90 se volvió a hablar de revolución, de la necesidad de enfrentar al imperialismo y de socialismo. La debacle del Frente Para la Victoria, del Partido de los Trabajadores en Brasil y principalmente del chavismo en Venezuela impactó de lleno en toda la región, desmoralizó a amplios sectores y fortaleció a la derecha a nivel continental. Contradictoriamente, también abrió una gran oportunidad de postulación para la izquierda revolucionaria.
El triunfo político del gobierno todavía tiene que consolidarse de aquí a octubre y de última será en el terreno de la lucha de clases donde se verá si le alcanza para avanzar en el ajuste y las reformas reaccionarias que tiene planificado aplicar.
Con el kirchnerismo no se puede derrotar a la derecha
Las distintas alas del pejotismo recibieron una paliza el domingo 13. Perdieron provincias que gobernaban desde hace décadas, como Córdoba, San Luis o Santa Cruz, y en “la madre de todas las batallas”, donde Cristina con su nuevo sello soñaba con resurgir, todavía están contando voto a voto sin chances de poder festejar.
La política del PJ frente a Macri ha sido la de facilitarle la gobernabilidad para que haga el trabajo sucio que, de haber ganado en el 2015, ellos tendrían que haber realizado. Por eso le votaron todas las leyes que necesitó, incluidos los presupuestos nacionales de ajuste. Y junto con la burocracia de la CGT desmontaron el ascenso que a principios de año tenía al gobierno macrista contra las cuerdas. Esa misma política tuvieron en la Ciudad de Buenos Aires durante los dos mandatos de Macri. Gracias a todo esto, en el 2015 terminó como presidente y ahora ganando las elecciones de medio término.
Encima, el kirchnerismo arrastra la mochila de la enorme corrupción de su gobierno, lo que le ha permitido a un personaje corrupto como Macri transformarse en el supuesto adalid de la lucha contra el choreo entre las capas medias de la sociedad. La defensa de De Vido semanas antes de las elecciones y la de Menem frente a nuestra impugnación no hicieron más que espantar y entregarle en los brazos al gobierno a un sector de votantes que hasta ese momento estaban indecisos.
Como voto castigo al macrismo o por convicción, lamentablemente un gran sector de trabajadores todavía sigue apoyándolos con su voto. Esto refleja un gran atraso en la conciencia, que sólo se podrá superar si desde la izquierda revolucionaria superamos a las variantes sectarias y construimos una alternativa amplia y unitaria para disputar en serio la cabeza de millones.
Hay espacio para una tercera opción anticapitalista
Entre los derrotados del domingo también hay que sumar a 1Pais, Evolución, el Partido Socialista y expresiones menores como las de De Genaro, Lozano, Pino Solanas y Micheli, entre otras.
Hay espacio para construir una fuerte alternativa al macrismo y el kirchnerismo. Pero a condición de que no sean malas fotocopias de las opciones que se plantea superar. Esta es la razón del fracaso de variantes patronales como las de Massa y Lousteau o de proyectos socialdemócratas que no se plantean sacar los pies del plato que les ordena el sistema.
La única expresión política que tendría la posibilidad de construir una opción que enamore a los trabajadores y le dispute la cabeza a amplios sectores de la clase media es la izquierda, si fuera capaz de aprender a convivir con diferencias y unirse detrás de un proyecto político anticapitalista amplio, unitario y colectivo.
Lamentablemente hasta ahora solo nuestro partido trabaja por esta perspectiva. El Partido Comunista desde hace años y ahora Patria Grande se han sumado al kirchnerismo. Libres del Sur, al massismo. El PCR, a la cada vez más marginal Unidad Popular. Otros encaran pequeños proyectos sin ninguna perspectiva. Y el FIT, que tuvo la oportunidad de convocar ampliamente a toda la izquierda y construir una alternativa de masas, se autoproclamó y sectarizó a un grado tal que se ha transformado en un obstáculo que es necesario derrotar para lograr avanzar.
Nuestra propuesta
Nuestro resultado electoral fue muy modesto. Aunque como espacio crecimos de 200 mil a 300 mil votos en relación al 2015 y logramos superar el piso proscriptivo en 12 provincias, La Plata y otras importantes ciudades, no lo logramos en dos distritos fundamentales: Buenos Aires y Capital. De aquí a octubre nos proponemos superar los buenos resultados que hemos alcanzado y seguir fortaleciendo a Izquierda al Frente.
Al mismo tiempo y junto con enfrentar el ajuste, nos planteamos abrir un debate con aquellas organizaciones que estén dispuestas y todo el activismo acerca de la necesidad de revertir la dispersión existente en base a un nuevo proyecto de izquierda superador de los modelos que hasta el día de hoy nos vienen impidiendo dejar atrás el rol testimonial y transformarnos en un actor real de la vida política del país.
Para que esta propuesta gane fuerza también es necesario que el MST crezca. Por eso invitamos a todos los compañeros y compañeras que nos acompañaron en esta campaña electoral a que sigamos trabajando juntos, a que se sumen a construir con nosotros el único partido que está comprometido en avanzar en más y más unidad, para sacar a la izquierda de la marginalidad y disputar el poder de verdad, única manera de hacer realidad el programa que defendemos y que puede sacar a los trabajadores y al país de la crisis a la que nos han llevado los distintos gobiernos capitalistas.
Alejandro Bodart
]]>Estancamiento del FIT y retroceso en el Parlamento
Lo primero a marcar, es que de conjunto la izquierda no sale de esta elección como una fuerza ascendente ni como un actor de primer orden, que es lo que quisiéramos lograr. Si bien mantenemos un espacio electoral de importancia con votaciones desiguales a lo largo del país, no logramos ser un protagonista central tras los resultados. Todos los números indican, y los medios de comunicación los difunden en sus análisis, que se está cerca de perder casi toda la representación de la izquierda en el Congreso, pudiendo no lograr elegir ningún nuevo diputado, o en el mejor de los casos, y solo si creciera en octubre en Buenos Aires, tan solo uno. A inicio de campaña, el FIT anunciaba que iba por varios diputados en Buenos Aires y por más diputados en Córdoba, Mendoza y Salta. La realidad es que eso no sucederá, porque ha sacado en esos lugares muchos menos votos que en elecciones anteriores.
Pretendiendo esconder esta realidad, la dirección de PO declara: “El resultado alcanzado por el FIT nos ha dejado en las puertas de reforzar la presencia en el Congreso Nacional”. Algo completamente fuera de la realidad numérica y política de estas PASO. La Izquierda Diario también quiere tapar este estancamiento y habla de “casi 1 millón de votos al FIT” cuando fueron bastante menos y, sobre todo, no hubo ningún boom electoral de Del Caño, a quien el PTS apostaba para superar los votos históricos del FIT. La principal figura de este frente sale de las PASO con un 3,6% que no le alcanza para ser diputado. Se verá si hacia octubre supera o no ese número, pero el análisis de las PASO marca que ni siquiera en Buenos Aires los números del FIT muestran un avance.
Izquierda al Frente y el MST superan las PASO en 12 provincias
Partiendo de ser el FIT la primera fuerza electoral de la izquierda, nuestros resultados se ubican en ese marco de mayor dificultad. Desde ese lugar nos ha faltado un poco para superar las PASO en algunos lugares importantes como Buenos Aires y Capital, y a la vez hemos logrado muy importantes votaciones en 12 provincias del país donde superamos y seguimos adelante. En Buenos Aires con un muy fuerte despliegue de nuestra campaña de Vilma Ripoll encabezando a senadora y Manuela Castañeira a diputada, superamos en ambas categorías el 1% y nos faltó un poco más, aunque sí logramos superar el piso en La Plata y otras importantes ciudades del conurbano y el interior. En la Capital del país con mucha más competencia en cantidad de listas casi llegamos al 1% con un esfuerzo de campaña concentrado casi por completo en nuestro MST y en el trabajo de Alejandro Bodart y Mariano Rosa como referente de la juventud.
Nuestra campaña arrojó a la vez un importante éxito político en 12 provincias. Izquierda al Frente supera las PASO en Córdoba, Santa Cruz, Río Negro, Neuquén, La Pampa y La Rioja a lo cual se suman la provincias donde desde el MST superamos las PASO y seguimos hacia octubre, como son Entre Ríos, San Juan, Chubut, Salta, Jujuy y Santa Fe con el FSP. Comparado con el 2015, la suma de votos del MST y el Nuevo MAS daba hace dos años alrededor de 200.000 votos y hoy supera los 300.000, creciendo de conjunto más de un 50% nacionalmente.
Todo esto es un buen capital político y es nuestro aporte para darle mayor visibilidad a la izquierda. Es además una constatación de que hay espacio político para otro proyecto de izquierda por fuera del FIT y en muchas y tan importantes provincias liquida el falso argumento sectario de PTS y PO de que existe “una sola izquierda”. No es así y esa realidad se verá en octubre con dos propuestas electorales de izquierda en más de la mitad del país.
La unidad amplia de izquierda, única forma de avanzar
Si de conjunto en la izquierda no salimos de estas PASO como gran alternativa ni avanzando fuerte, se hace necesario analizar el porqué. De nuestra parte creemos que el FIT es el primer responsable de este estancamiento por negarse a una unidad mayor y real de todos. Su rechazo a más unidad lo hace garante de la división de la izquierda y de su propio estancamiento electoral. Durante varios años y más todavía desde que conformamos Izquierda a Frente, le hemos propuesto al FIT y a otras fuerzas de izquierda que avanzáramos en un frente común y más plural de la izquierda. Creíamos y creemos que es el único camino para colocar a la izquierda de conjunto en una pelea mayor, sumando a millones de trabajadores, mujeres y la juventud a una gran alternativa unitaria contra los viejos partidos.
Esa gran unidad sí hubiera permitido ser un fenómeno en estas elecciones, superar claramente los votos de elecciones anteriores y estar discutiendo hoy la posibilidad de tener un gran bloque de diputados nacionales, y no la perspectiva de retroceso parlamentario que existe ahora. Además de que una gran unidad permitiría enfrentar mejor al macrismo en las luchas y a las patronales y la burocracia sindical en los lugares de trabajo. Coordinando realmente los procesos de lucha por abajo y de nueva dirección obrera y estudiantil. Ver críticamente este problema es crucial, al menos así tenemos que hacerlo quienes honestamente queremos que la izquierda avance.
Invitamos a toda nuestra militancia, amigos y simpatizantes a que en primer lugar nos ayuden a dar una fuerte pelea política hacia octubre en todas las provincias del país donde superamos las PASO. También a que nos ayuden a seguir construyendo y fortaleciendo el MST, que sale de estas elecciones como una de las fuerzas de izquierda más extendidas nacionalmente y la de mayor representación en octubre por fuera del FIT. A que sigamos construyendo Izquierda al Frente, con los importantes acuerdos y también matices y diferencias que tenemos con el Nuevo MAS, porque es un frente que aporta a la unidad de la izquierda. Y a la vez a seguir insistiendo y conversando con otras fuerzas de izquierda y populares para hacer más grande y fuerte esta unidad. Tareas claves para el tiempo viene.
Sergio García
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