Pacto social de hecho
Este tipo de medidas ya se veían venir cuando, entre fiestas, el gobernador instruyó a sus legisladores para que votaran la Ley 10.333 que baja de un plumazo las jubilaciones del 82% al 73%. Frente a eso, los sindicatos que venían mirando para otro lado tuvieron que llamar a una movilización. La respuesta de las bases fue clara: miles de trabajadores salieron a la calle el 29 de diciembre.
Luego de eso vino todo lo que se describe antes. Pero la CGT Córdoba sólo se declaró en “estado de alerta y movilización”. Y en el mismo estado se mantuvieron los gremios estatales que la integran mientras continuaban los despidos y se anunciaban propuestas salariales por debajo de la inflación.
Mientras el gobierno provincial ajusta, sólo han convocado a movilizar “los cuerpos orgánicos” contra los supermercados y la Caja de Jubilaciones.
Los gobernantes, súper tranquilos.
La movilización unitaria puede derrotar el ajuste
Quienes son injustamente despedidos se movilizan. Hoy, los trabajadores del diario La Mañana salieron a reclamar por el vaciamiento de la empresa. En algunos hospitales y establecimientos de salud pública, UTS ha hecho asambleas. Incluso logró reincorporar 8 despedidos. En el retorno a las escuelas, se comienzan a escuchar voces que plantean no dejar pasar la rebaja jubilatoria y los techos salariales. Incluso pudimos derrotar el intento de la conducción de UEPC de imponer la suma que piensa ofrecer el gobierno y obligarlos a llamar asambleas escolares.
Podrá haber confusión propia del cambio político que se dio a fin de año. Pero es seguro que los trabajadores, si pueden debatir y definir los pasos a seguir, no van a dejarse robar la dignidad.
El paro de ATE es una oportunidad para realizar una gran movilización provincial. Y debe servir para organizar un plan de lucha hasta frenar los despidos y conseguir aumentos salariales que nos permitan recuperar lo que hemos perdido.
Junto a mi partido pondremos todo el esfuerzo para que los trabajadores cordobeses le paren la mano a estos ajustadores.
Desde el inicio del conflicto apoyamos las marchas, permanencias y ollas populares de los compañeros del Grupo 23, Tiempo Argentino y Radio América. También participamos activamente de las asambleas, paros y marchas contra los despidos de Macri en el Estado. También en el repudio ante el despido de Víctor Hugo Morales y de los contratados en el Centro Cultural Kirchner. Ejemplos así se repiten en todo el país.
En estas acciones unitarias, nos encontramos con compañeras y compañeros luchadores entre los cuales hay quienes reivindican al kirchnerismo. Si es tu caso, sabés que nosotros no compartimos la política del FPV. Pero también sabés que eso no nos impide intercambiar opiniones y enfrentar codo a codo las políticas antipopulares de Macri. Rechazar la unidad en la lucha debilita los reclamos y por lo tanto, más allá de las intenciones, le hace el juego al gobierno del PRO.
Por eso les decimos a todos los trabajadores y trabajadoras que quieran luchar, hayan votado a quien hayan votado, que vamos a seguir por el camino de la unidad. Y la próxima gran oportunidad para hacerlo es el 24 de febrero, con la primera manifestación nacional unitaria contra el gobierno macrista del ajuste, las corporaciones y el imperialismo.
Trampa en gestación
Que por abajo crezca el ánimo unitario es algo muy positivo y esperanzador. Sin embargo, por arriba pasa algo muy negativo y lo protagonizan los dirigentes políticos y sindicales del FPV.
De Cristina casi no hay novedades. Quienes la representan llevan adelante una agenda política para reivindicar la gestión K y a la par le dan la espalda a los reclamos populares actuales. Otros abandonaron el espacio K y ya se pasaron al PJ o al PRO. Y algunos no lo hicieron, pero pactan con el macrismo y aplican ajustes en las intendencias y provincias que gobiernan. Entre otras cosas, le votaron el presupuesto bonaerense a María Eugenia Vidal.
Entre tantas agachadas y maniobras, todos coinciden en impulsar una campaña de afiliación al viejo PJ. Con la misma franqueza que debatimos qué hacer frente a cada lucha, te decimos que ésa es una trampa para que no te vayas de un armado político patronal y agotado.
Tener memoria
A lo largo de la historia del PJ hubo corrientes internas críticas, que decidieron disputar la conducción. El resultado siempre fue el mismo: terminaron diezmados o adaptándose a políticas antipopulares y a las metodologías antidemocráticas del aparato.
Es más: con doce años en el gobierno, los que se reivindican del espacio K nunca pudieron desbancar al PJ ni construir una opción de poder por fuera de los barones del conurbano, los caudillos feudales y los burócratas sindicales.
No hay forma de embellecer a un aparato que es parte de la vieja política de siempre, la de los privilegios, los punteros y los pactos, en donde las bases no deciden nada. Aun en crisis, no se puede esperar nada progresivo de la estructura del PJ, que es un partido del sistema capitalista y defensor de las corporaciones. Aunque los justicialistas se reciclan e inventan nuevas figuras, en el fondo se conservan como una estructura que aplasta cualquier intento de cambio más o menos importante. Ir al PJ es ir a una frustración. Es hora de cambiar, poner manos a la obra y hacer algo nuevo.
¿Conocés nuestro proyecto?
Hoy tenemos el desafío de enfrentar y derrotar a Macri y sus planes. Pero hay un desafío histórico que a la vez está más presente que nunca: construir algo nuevo. Este es nuestro mensaje a los trabajadores, a los jóvenes, a los desocupados, a todos. Sin algo totalmente nuevo, en el país nunca habrá cambios de fondo.
Y no es por el lado del FIT que surgirá lo que hace falta. Lamentablemente, se obstinan en limitar el alcance de la izquierda, mientras sus integrantes se atacan brutalmente entre sí. Con esa estrechez de miras, es imposible construir una alternativa atractiva y de alcance nacional.
¿Cómo es el proyecto que proponemos poner en pie? Es de lucha, porque sin movilización, sin nuevos dirigentes políticos y sociales, no podemos ganar. Es abierto a todas las expresiones de izquierda política y social. También al verdadero progresismo. Es antiimperialista y anticapitalista, ya que el actual sistema de explotación sólo trae penurias para las grandes mayorías y no puede solucionar los problemas de hambre, miseria, trabajo, salud, vivienda, educación, género y medio ambiente.
Es un proyecto con propuestas para defender los derechos de los trabajadores y el pueblo, de los jóvenes, las mujeres y la diversidad. Es democrático, ya que el verticalismo y el reinado del pensamiento único sólo conducen a desastres. Hay que aprender a convivir con diferencias y es necesario debatirlas, sin que ello signifique romper y dividirse.
Desde ya, las puertas del MST-Nueva Izquierda están abiertas para vos y para todos los que quieran abandonar lo viejo y poner el rumbo en construir algo nuevo para lograr cambios políticos de fondo.
Como venimos denunciando desde Alternativa Socialista, Macri y su gabinete de ejecutivos a la medida de las corporaciones, vienen ejecutando una transferencia serial de recursos hacia arriba y hacia afuera y un ajuste directo hacia los trabajadores y el pueblo. Buscando el apoyo de sus socios de Cambiemos y de sus amigos del Frente Renovador, no son pocos los pejotistas que se han sumado a sostener la gobernabilidad y avalar el ajuste. Y recomponiendo con los acreedores y el imperialismo, hace los primeros deberes para encarrilar el país hacia un capitalismo normal.
Triángulo de ajuste
Con la inflación devaluando día a día los bolsillos populares, ha disparado un verdaero grito de guerra a los de abajo con un duro triángulo de ajuste: despidos, techos salariales y ahora se suma el tarifazo. Hay una primera oleada de despidos en el Estado que ya supera los 20.000 y está destinada a racionalizar los planteles que quedaron precarizados por el gobierno K. Mientras tanto anuncia que están «revisando» otros miles de contratos a ver si los renueva o no. También en sectores privados comenzaron los despidos por parte de patronales y el gobierno los avala. El segundo eje del ajuste es el condicionamiento de las paritarias. El tope del 25% – 30% no se sostiene. La mayoría de los gremios ha salido a reclamar mayores ingresos. Aunque no logró un pacto global con la burocracia para garantizar paz social, se ha reunido con esa vieja dirigencia para endulzarlos con la plata de las obras sociales a cambio de que prolonguen su silencio. Mientras tanto, se multiplican los conflictos fundamentalmente en los estatales y también en varios gremios privados.
Preparar el paro del 24 y marchar a Plaza de Mayo
Los trabajadores en cada repartición vienen haciendo marchas, asambleas y otras acciones, pero ninguna central se ha puesto a la cabeza de la lucha. ATE finalmente tuvo que convocar un paro nacional el 24 de febrero. La Federación de los profesionales de salud (FESPROSA), los docentes universitarios y los judiciales, se han sumado. Es la primera acción de conjunto y es una necesidad prepararla con fuerza ya que no alcanza con su instalación en los medios. En cada repartición y lugar de trabajo hay que preparar o reclamar asambleas y plenarios abiertos de delegados. Votando cómo organizarnos para que ese día el paro sea contundente y se realicen grandes marchas en todo el país. En Capital, marchamos a Plaza de Mayo. El MST prepara una gran columna para apoyar a los trabajadores.
Continuar con una movilización nacional unitaria
La medida del 24 es correcta, pero tiene que ser el primer escalón de un plan de lucha nacional. El 29 la CTA bonaerense ha resuelto un paro provincial y la CTA nacional ha discutido llamar a una Jornada Nacional, para coordinar con los docentes que pelean por su salario. El 29 tiene que ser un segundo escalón. Con marchas, cortes y acciones en todo el país y convocando a sumarse a todos los sectores en lucha. Esta acumulación debe extenderse y trascender el marco de los sectores estatales. Hace falta una gran movilización nacional unitaria con una coordinación de todas las centrales sindicales y movimientos sociales. Lamentablemente la mayoría de esos dirigentes están dejando correr el ajuste. Por eso, a la par que reclamamos desde cada lugar de trabajo a todas las centrales esa gran movilización nacional con paros y cortes en todo el país, tenemos que ir preparándola desde abajo. Tiene que ser el inicio de un plan de lucha nacional contra el ajuste y la criminalización de la protesta, para pararle la mano a Macri. Por paritarias libres 40% de aumento de salarios, jubilaciones y planes sociales con actualización automática según inflación, reincorporación de los despedidos y prohibición por ley de nuevos despidos y suspensiones, anulación del tarifazo y eliminación del IVA de todos los productos de la canasta familiar como parte de una reforma tributaria progresiva para que la crisis la paguen las corporaciones, entre otras medidas de emergencia.
En su discurso de apertura de las sesiones del Congreso, la presidenta dedicó importantes párrafos a su propuesta de «democratizar la justicia». Luego se conoció un proyecto del gobierno sobre dicho tema, en donde se evidencia que quieren más control sobre los jueces. Referentes de la oposición llamaron a defender la justicia tal y como está hoy. En cambio, desde el MST somos categóricos: mientras dependan del poder político, seguiremos sufriendo un sistema judicial corrupto.
Cuando fracasó en su intento por imponer una Ley de Medios que está muy lejos de democratizar la comunicación, el gobierno utilizó su acto del 7D para iniciar a su campaña por la «democratización de la justicia».
A partir de allí, en varias apariciones, la presidenta insistió con ese concepto, criticando a la «justicia corporativa». Sus voceros en el Congreso y los medios oficialistas repitieron esos calificativos hacia los jueces.
Atrás quedaron los elogios a la «Corte independiente» de los primeros años de Néstor…
El análisis de los puntos centrales del proyecto K para la justicia muestra, una vez más, que entre sus dichos y sus hechos hay una tremenda distancia.
Los seguirá poniendo el poder
Si queremos encontrar la explicación a la corrupción que se extiende por todos los tribunales del país, hay que buscar la relación que tienen los jueces con el poder de turno.
La «familia judicial» es partícipe necesaria de negocios corruptos, amparando bandas criminales, narcotrafican-tes y tratantes de personas; y limpiando de culpa y cargo a los funcionarios gubernamentales que se benefician de las actividades de estos grupos.
Los casos de Marita Verón en Tucumán o Cromañón y Once en Capital -por nombrar sólo algunos- son la inocultable prueba de esa complicidad que se lleva puesta la vida de muchos.
Antes los jueces eran nombrados por decreto. Luego se resolvió crear Consejos de la Magistratura, donde entre jueces, abogados, senadores y diputados negocian y canjean los nombramientos, que se terminan convalidando en el Parlamento.
El proyecto kirchnerista propone que los miembros de ese Consejo sean elegidos por el voto popular. Y aunque no explique mucho más que eso, hay algo que queda bien claro: la gente podrá quizás elegir a los miembros de ese Consejo, pero seguirá sin elegir a los jueces y fiscales. Los candidatos electos terminarán decidiendo por su cuenta -o por cuenta de los poderosos- a los magistrados.
En resumen, a los jueces los ponía, los pone y con el proyecto de Cristina los seguirá poniendo el poder político mediante componendas. Por eso después los jueces les devuelven los favores con sus fallos de impunidad.
Los de abajo, de adorno
Con el argumento de que sólo ellos están preparados, desde los juzgados se defienden de toda participación popular en el funcionamiento y la administración de justicia.
Insultantes privilegios son justificados y ante cualquier debate sobre la participación del pueblo en juicios e investigaciones, las altas esferas se escandalizan y hablan de la «destrucción» de la justicia.
Junto a otras medidas, los juicios por jurados populares -cuyos miembros son vecinos comunes elegidos por sorteo dentro del padrón electoral- serían un espacio de participación con el que la sociedad iría siendo protagonista y además podría impedir fallos escandalosos como los que vemos todos los días.
Sin embargo dichos jurados casi no existen y allí donde los implementan, como en Córdoba, sólo son para algunos casos del fuero penal.
El gobierno y los referentes opositores por derecha rechazan la participación del pueblo en los juicios y se suman a la custodia de este sistema judicial medieval, que persigue ladrones de gallinas pero nunca encarcela a los entregadores del país.
Democracia es que el pueblo elija y pueda revocar a los jueces
Compartimos la bronca de enormes sectores frente a una justicia que siempre le da la espalda al pueblo trabajador. Y consideramos profundamente equivocada la posición de referentes políticos que, escudándose en las malas intenciones del gobierno K, proponen que sigamos soportando esta justicia para ricos y poderosos.
A la vez, afirmamos que el proyecto del kirchnerismo es un engaño más, cuyo objetivo es tener una justicia más adicta mientras hacen campaña electoral desvirtuando un reclamo legítimo.
Si queremos una democratización real, hay que darle plena participación al pueblo. En muchos países hay ejemplos de mecanismos democráticos, incluso para la Corte Suprema. Hay que elegir y poder remover a los jueces y fiscales por voto popular. Los magistrados deben tener un mandato limitado en vez de ser vitalicios y se deben terminar los privilegios, como no pagar Ganancias. A la vez, hace falta establecer los jurados populares en todos los fueros y a nivel nacional.
Sólo la participación popular puede abrir las puertas de un cambio democrático real en el Poder Judicial. Lo demás es demagogia electoralera.
Ignacio Tedesco
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Basta de Inflación, ajuste y mentiras K
Los estigmas de la crisis y el fracaso K, golpean a los trabajadores y a los sectores medios y populares. La sensación térmica también sube en el termómetro social y vienen semanas de lucha. Los anuncios de Cristina, lejos de descomprimir el clima de malhumor, terminan siendo un revulsivo ante la magnitud de las mentiras implementadas. La cuádruple mentira de ganancias y el verso del control de precios no convencieron a nadie. Cada vez más quedan al desnudo las verdaderas intenciones de descargar la crisis sobre los de abajo.
La burla del “control de precios”
Mientras los índices de inflación de Enero se situaron entre un 2,6 y un 2,9 %, como producto del impacto de los aumentos de colectivos y trenes decretados por el gobierno en la última quincena de Diciembre (1), de muchos alimentos y de los precios del turismo. Con una inflación de arrastre del 26% en el 2012, que trepa a más del 30% si se considera el rubro alimentos, el gobierno tenía que “inventar” alguna medida para empezar este año electoral.
Seguramente no fue por el reto del FMI, que “descubrió” varios años después que cualquier ama de casa de nuestro país que el INDEK miente, que Moreno anunció con bombos y platillos que los Super no van a aumentar nada hasta el 1º de Abril. Es que no convenció a nadie el discurso reciente de la presidente, que al mejor estilo de Lita de Lazzari, mandó a la gente a no comprar en los comercios que se abusan con los precios, como si ella y su gobierno no tuvieran nada que ver.
Como ya lo han denunciado las centrales sindicales, no se puede ocultar el enorme deterioro que han sufrido los salarios, jubilaciones y planes sociales. Por ejemplo, la reciente actualización del 20 % del mínimo imponible en el impuesto a las ganancias de los sueldos de los trabajadores fue anunciado como una pérdida del Estado de 8.000 millones de pesos. Sin embargo, como el año pasado no se tocó el mínimo (salvo para el aguinaldo), esos 8.000 millones de pesos ya le fueron arrebatados a los trabajadores y como este año los reclamos salariales rondan un 30%, en pocos meses, aún más trabajadores que los que tributaban hasta ahora van a pagar ganancias. Ni hablemos de los mínimos para cobrar las asignaciones familiares, del miserable aumento a los jubilados o del congelamiento de los planes sociales.
En una economía que no crece, la inflación brutal se convierte además en estanflación. Si a esto le sumamos los pagos de la deuda, los subsidios a las grandes empresas, que hay una bajísima inversión de los empresarios en infraestructura e industrias, un dólar negro que ya está en $8 y la maquinita de imprimir dinero puesta a funcionar al servicio de las necesidades electorales de los K, el panorama no podría ser más sombrío.
Por eso el gobierno va a pretender usar este supuesto acuerdo para imponer paritarias con un techo del 20%, con la excusa usada por todos los empresarios de que los aumentos de salario generan inflación. No tienen cara. Durante el gobierno de los Kirchner los empresarios han aumentado sus ganancias en forma récord (2), y son estos empresarios, con los que gobierna Cristina, los que no quieren perder un peso frente a la crisis mundial y aprovechan el mecanismo inflacionario para que la crisis la paguen los trabajadores y mayorías populares.
Para frenar la inflación: controlar a las grandes empresas formadoras de precios
En este acuerdo de dos meses firmado con los Súper, estos no se comprometen a mantener el congelamiento de los precios si los proveedores se los aumentan, o si aumentan sus costos operativos (salarios fundamentalmente). Por eso es solo por 60 días, ya que si todo anduviera bien, en abril tienen la paritaria de Comercio.
Para frenar realmente la inflación hay que controlar a los grandes grupos formadores de precios. En la Argentina 500 empresas producen el 30% del PBI. La concentración de estos años sumado a la extranjerización de los capitales que controlan nuestra economía es atroz. Solo atacando este modelo de concentración, poniendo nuestros recursos al servicio del país, se puede erradicar de fondo la inflación, sin afectar los intereses populares como en la época de la convertibilidad.
(1) El tren aumentó el 28% con la SUBE y 63% sin ella y el colectivo 36% con SUBE y 50% sin la tarjeta.
(2) Según el investigador del FLACSO Pablo Stancanelli, habría aumentado del 24% de épocas de la convertibilidad al 36% en el 2006.
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Gustavo Giménez
Hay que expropiar a los piratas
Luego del fracaso del intento del canciller Héctor Timerman para reunirse con su par británico William Hage, ya que los ingleses habían exigido que los representantes de los Kelpers estén presentes. Maniobra que ya conocía el canciller y contra la que protestó públicamente. Y luego de las brutales declaraciones de los colonos británicos que, respondiendo a los dichos del ministro de relaciones exteriores argentino, señalaron que era más probable que los argentinos plantaran su bandera en la Luna que en las Islas Malvinas, Timerman señaló que el gobierno argentino… por fin… iba a sancionar a las empresas petroleras que extraen petróleo del mar que rodea las Islas.
Hace ya casi dos años fue sancionada y promulgada por el Congreso por el voto unánime de sus miembros, el proyecto presentado por el diputado de Proyecto Sur Pino Solanas y luego convertido en la ley 26.659 “De exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina”. Esta ley prohíbe a las empresas que tengan actividad en nuestro país, o que estén asociadas a otras empresas que intervengan en la explotación petrolera en las Islas Malvinas, so pena de perder todo contrato, concesión o permiso para trabajar en el país y que sus bienes pasen al Estado Nacional. Lamentablemente esta ley no ha sido reglamentada aún por Cristina Kirchner.
Nueva mentira K
Durante la estadía de Timerman en Inglaterra, varios medios británicos dijeron, sin ningún pelo en la lengua, que en realidad el canciller argentino no tenía ninguna estrategia de confrontación para recuperar las Islas Malvinas, sino que su accionar era solo puro ruido para ocultar la grave crisis económica que atraviesa la Argentina con una inflación descontrolada.
Lamentablemente el accionar de los Kirchners en materia de soberanía hasta el momento les da la razón. Hagamos un breve repaso:
Si se quisiera defender nuestra soberanía, las grandes empresas de la megaminería contaminante en nuestra cordillera tendrían que dejar de operar en nuestro país, ya que los dueños de la Barrick Gold (que extrae oro en San Juan), de Gold Corp (que explota oro en La Alumbrera en Catamarca y en Cerro Negro en Santa Cruz) y de Anglo Gold Asanthi (que extrae oro en Cerro Vanguardia en Santa Cruz) son a su vez propietarios de grandes porciones del paquete accionario de las tres empresas que están extrayendo nuestro petróleo en Malvinas: la Rockhopper Exploration Borders & Southern Petroleum, la Desire Petroleum y la Falkland Oil and Gas.
Estos fondos financieros son el Bank of América, el fondo de inversión estadounidense TD Asset Management y el Banco Barclays, que aparte de poseer acciones de la Desire Petroleum, fue el banco designado por el entonces Ministro de Economía Amado Boudou, para negociar el canje de bonos de la deuda realizada en el 2010 por el Estado Argentino.
Estas son las razones por la que el gobierno argentino no reglamentó ni aplicó la ley 26.959 votada a mano alzada por todos los diputados y senadores K.
Cuando se cae el discurso y aflora la entrega
A estos hechos podemos sumarles muchos más, como la prorroga a la inglesa Panamerican Energy, que explota los yacimientos petroleros más ricos de nuestro país, de su concesión por 30 años, sin ninguna necesidad, ya que faltaban varios años para la renovación de la misma. Tampoco se denunció los vergonzosos acuerdos de Madrid firmados por el canciller de Menem, Guido Di Tella, el autor de las “relaciones carnales”, y que pese a ser totalmente funcionales a la perpetuación británica en las Islas Malvinas, han sido constantemente violados por los piratas ingleses, con la depredación de nuestra riqueza petrolera e ictícola.
Y si faltara algo a semejante entrega, la presidenta Cristina Kirchner alquiló para su reciente viaje a Cuba y al Sudeste asiático un avión a la empresa británica Chapman Freeborn, que tiene contratos con las tres empresas que extraen nuestro petróleo de Malvinas. ¡No tienen cara!
Que el barco insignia del desembarco en el 82 en Malvinas, el destructor misilístico ARA Santísima Trinidad se hunda en el puerto, fruto del abandono y la desidia, convirtiéndonos en un hazmerreír a nivel mundial, no es una casualidad. De los 60 buques que tiene la Armada, solo 16 están en condiciones de navegar y la mayoría presenta problemas. No tenemos lanchas patrulleras suficientes para cubrir la enorme extensión de nuestro Mar Argentino, riquísimo en recursos naturales, actualmente depredados sin medida por buques factorías extranjeros.