MST - Movimiento Socialista de los Trabajadores Lunes 27 de Agosto, actualizado hace 4 hs.

Aumento tramposo en las asignaciones familiares

La presidenta anuncio con bombos y platillos un aumento de $50 en la Asignación Universal por Hijo (que sube de $220 a $270) y en el salario por hijo de los trabajadores en blanco de la categoría más baja. También anunció un miserable aumento en la base mínima para cobrar salario de $ 4.800 a $5.200 (8%) y no se tocan los montos de las asignaciones por matrimonio, nacimiento, adopción y ayuda escolar anual, que no fueron actualizados.

Estos cambios que fueron anunciados en un escenario de campaña electoral, no significan un progreso, sino al contrario reducen el poder de compra de las asignaciones y dejan a millones de pibes afuera. Veamos:

No cubre la inflación

Asignación por hijo, salario y prenatal aumentan un 22,7 % cuando la inflación real de los alimentos fue del 30%. Si se respetara la inflación desde que fue creada la asignación por hijo en el 2009 su monto actual debería ser no menos de $300. Se perdió un 10 % de su valor adquisitivo.

Los trabajadores en blanco que cobran salario pierden aún más, ya que al aumentarse el monto mínimo para cobrar salario solo en un 8% esto influye sobre todas las escalas y entonces nos encontramos con aumentos reales del 16, 11 y 8% según el nivel salarial.

El resto de las asignaciones no actualizadas pierden un promedio del 20% de su poder adquisitivo.

Millones de niños quedan afuera

Cristina dijo que al aumentar el monto mínimo para cobrar el salario se sumarían 138.600 niños de trabajadores registrados al beneficio.

La realidad es muy distinta: como el mínimo no se ha actualizado de acuerdo a la inflación real desde marzo del 2010 a la fecha, son un millón los niños que han dejado de cobrar el salario, y de ahora a fin de año otros 300.000 dejarían de cobrar el beneficio. ¡Cada vez cobran menos! Y cada vez va ha ser peor, ya que la actualización lleva un 60% de retraso con respecto a la inflación real.

A esto debemos sumarle cerca de otro millón de niños de familias indigentes o muy pobres que no cobran la asignación por estar indocumentados o no tener los papeles familiares en regla. Y otro 1.300.000 niños que por pertenecer al régimen municipal o provincial cobran asignaciones mucho menores de alrededor de $ 100-

La presidenta hizo alharaca de que los “aumentos” traerían un costo fiscal adicional de 5.200 millones de pesos al año. Otra mentira, los salarios familiares surgen de un aporte patronal que se actualiza automáticamente con los aumentos salariales, en cambio los topes para percibir el salario los ajusta el gobierno por mucho menos. En el medio queda una diferencia sustancial para la caja de Cristina.

Otro tanto sucede con el financiamiento de la Asignación Universal por Hijo: Lo paga el ANSES de fondos que les corresponden a los trabajadores y jubilados. La Asignación Universal surge de la liquidación de millones de planes sociales (Jefes de Hogar, Familia, etc) que antes se pagaban del presupuesto nacional. Otra gran diferencia a favor de Cristina y en contra del salario social de los trabajadores.

Por la universalización real del salario y las asignaciones

Lo primero, como reclama la CTA, debe ser la unificación del salario, la eliminación de sus topes y su real universalización. No puede ser que millones de niños, hijos de familias trabajadoras y pobres no cobren salario o su monto sea muy inferior. Todos los niños del país deberían recibir un monto igual que no debería bajar de $ 300 iniciales, y las organizaciones de los trabajadores y de los desocupados deben ser las encargadas de discutir y negociar su actualización con el gobierno y las patronales.

Los fondos para pagar y lograr una real universalización de la asignación por hijo, tienen que surgir de fuertes impuestos a las grandes empresas, multinacionales y a la renta financiera.

Moyano y Yasky que, para disfrazar su entrega en el Consejo del Salario al pactar un mínimo muy alejado del 41 % de desfasaje inflacionario, habían reclamado un aumento en las asignaciones, ahora se callaron bien la boca frente a un aumento, que incluso es menor que el obtenido por ellos en el Consejo del Salario.

Por eso este miércoles 14 es necesario acompañar a las organizaciones de desocupados que levantan entre sus reclamos la universalización de la asistencia y el 23 sumarse a la Jornada Nacional de Lucha de la CTA.

Gustavo Giménez