Lo dijo Chiche Duhalde

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EL PJ “ES UNA CÁSCARA VACÍA”

El Congreso del Partido Justicialista que se “realizó” el sábado 27 en Parque Norte, debía consagrar una conducción a la medida del presidente Kirchner. Fue designado presidente el gobernador de Jujuy, Fellner. Un hombre de confianza de K. Pero al día siguiente casi toda la conducción electa había renunciado, y Fellner duró apenas dos días más. En el Congreso estalló un escándalo de proporciones. Insultos y abucheos para la esposa del Presidente y un duro cruce entre Cristina Fernández, Chiche Duhalde y Olga Ruitort, esposa del Gobernador De la Sota. Detrás de este incidente se hace evidente la profunda crisis del PJ.

Todas las tapas de los diarios nacionales, las radios, los canales de televisión reflejaron como un hecho político de primera magnitud, del Congreso Justicialista, el cruce verbal entre Cristina Fernández de Kirchner y Chiche Duhalde. La mujer del gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, Olga Ruitort, se sumó a la pelea. La dureza y la ironía con que se trataron 3 de las principales dirigentes del PJ intentó ser disimulada por algunos de los integrantes del Gobierno Nacional. Aníbal Fernández, ministro del Interior de Kirchner y ex funcionario duhaldista, quiso quitarle dramatismo al asunto, argumentando que se trataba de una pelea de “Alta Peluquería”, el ministro se puso al borde del ridículo y no volvió a abrir la boca. Es que esa pelea de peluquería no podía ocultar un hecho que preocupó a los principales analistas de los medios del sistema: el partido que tiene que sostener al presidente está en una profunda crisis.

Un peronismo divorciado de sus bases

La disputa entre dirigentes. La forma de armar una conducción nacional inexistente desde el 2002. La ausencia de discusiones políticas. Las peleas por espacios. Llevan a que Alberto Fernández, el jefe de gabinete de Kirchner, haya dicho que el PJ es sólo un aparato electoral y que de ninguna manera puede representar por sí solo los cambios que necesita el país. Lo mismo que la agria disputa por el veto presidencial a algunos gobernadores de participar del acto de la ESMA el último 24 de marzo, son apenas las expresiones por arriba de una realidad que sufre el peronismo: el viejo partido de Perón, está perdiendo su base de apoyo social, esa que fue su razón de ser. Los sectores populares y de trabajadores. Los Duhalde, los Barrionuevo, los Juárez, o Quindimil, los De la Sota, son parte de los viejos políticos repudiados por la población. Una prueba de ello fue que el acto montado en apoyo a Kirchner el 1º de marzo por el PJ bonaerense, el más poderoso de todos, fue un fracaso total.
Los viejos dirigentes del PJ lo sienten, lo saben, por eso en el calor de la discusión no pueden ocultar la verdad. Detrás de la denuncia de “portación de marido” que hizo Cristina de Kirchner o de la reivindicación de sus trayectorias partidarias que esgrimieron Chiche y la esposa de De la Sota, aparece la verdadera situación: el PJ, después de acompañar a Alfonsín, después de diez años de Menem, después de sostener a la Alianza de De la Rúa casi hasta el final, se ha divorciado de sus bases.

¿Kirchner versus el viejo PJ?

La crisis del justicialismo está presentada en los medios como una pelea de Kirchner con el viejo PJ. Pero esta afirmación sólo tiene una parte de verdad. El presidente es consciente de que necesita del partido para hacer pasar las medidas que le reclama el FMI. Y en el PJ hay decisión política de los principales dirigentes, los gobernadores y los parlamentarios de apoyarlo. Sin embargo, la preocupación de los analistas parte de una realidad, la crisis y las peleas internas no se tratan sólo de una maniobra kirchnerista para congraciarse con la sociedad que todavía mantiene expectativas en él. El riesgo que señalan es que cuando esas expectativas se diluyan, quedará solo si sigue enfrentando al PJ. Pero Duhalde, Kirchner, De la Sota, que habla de una segunda renovación, saben que se necesitan mutuamente, que el partido ha sido abandonado por las masas populares que daban la vida por Perón y por eso se desviven para llegar a acuerdos. No era otra cosa que eso el Congreso de Parque Norte. Pero lo que prueba este Congreso es que a pesar de la voluntad de acordar que puedan tener, la crisis es tan profunda, que tal vez, ni siquiera puedan realizar la interna que empezaron a analizar para tratar de encarrilar la acefalía del partido. La crisis tiene su propia lógica. Al igual que el radicalismo, el viejo peronismo no volverá a ser el de antes. Según los dichos de Chiche la esposa del hombre más poderoso del PJ, y que nadie desmintió, el PJ hoy, es una cáscara vacía.

Carlos Miranda


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