“No existe el trabajador… somos un número y punto”

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Conversamos con Alejandra de la línea “A” que nos contó las condiciones en las que trabajan los topos. A continuación resumimos pasajes importantes de esta charla: “En las boleterías venimos trabajando en condiciones infrahumanas desde hace tiempo, aunque hay cuestiones que han cambiado. Antes convivíamos con ratas, no teníamos vidrios y tomábamos agua que no era potable de caños antiguos. La lucha logró que en las boleterías tengamos dispenser. Convivís con cucarachas para comer y cambiarte en los lugares que están ‘previstos’ para ello, cosa que no hacemos. Mucha gente nueva come en los baños, por temor a las sanciones.
Los baños los compartimos con el público y la empresa intenta enfrentarnos en una pelea eterna por las llaves. Son sin respiradero, sin ventilación adecuada, y si llegás a bañarte en esos lugares podés morirte de un infarto. No hay duchas para tráfico y boleterías, las chicas guardas comparten el baño con las boleteras o el vestuario y la sala de descanso con los hombres, turnándose con ellos.
Las boleterías tienen la cara lavada, de la plata de los subsidios no se habla. Pero cuando se rompe una cloaca de los hoteles o de la calle, ves correr el agua por las paredes, porque la verdad es que estamos conectados con la parte externa… la que se pudre.
Para descansar tenés 20 minutos, y 10 para ir al baño, y tenés que aprovechar cuando viene el relevo entre las 15 y las 18 horas porque luego se complica. La UTA tiene un Convenio Colectivo de Trabajo que se aplica de acuerdo a la necesidad de los supervisores.
Los boleteros pueden pagar a las personas, cobrar los boletos, hasta hacer de electricistas y sacar el agua con un secador. Los viejos a esta altura nos negamos a realizar estas tareas que no son nuestra función, pero los nuevos muchas veces lo hacen por miedo.
La ventilación es deficiente y la iluminación excesiva, tenemos 3 televisores con sonido alto por lo que estamos aturdidos y ni siquiera podemos escuchar a los pasajeros. No nos hacen estudios anuales, nos vacunan contra la gripe para que no faltemos… Pareciera que el boletero no está en peligro de otras infecciones y enfermedades. Nos hacen audiometrías sólo cuando ingresamos, pero nunca tenemos acceso a los resultados de los estudios que nos realizaron. Los que trabajamos hace mucho comenzamos a sentir las consecuencias de estar bajo este ritmo como la falta de audición, el stress, el cambio de nuestro ritmo biológico que altera alimentación y sueño que no se puede recuperar, y enfermedades crónicas. Esas son las consecuencias del ruido de los trenes y los molinetes. En la Estación Miserere, la mezcla de los ruidos del subte con la de los trenes es insoportable, aunque las mediciones que tiene el gobierno digan que la mayoría de las estaciones están por debajo de los decibeles permitidos. Por eso queremos que un tercero, con la tecnología necesaria, pueda medir con precisión.
Después de este triunfo, vamos por la Resolución de Insalubridad como en los demás sectores, que nunca fue reconocido por el gobierno, la empresa y la burocracia, por que es una decisión política que prevalece sobre nuestros derechos…”

VILMA RIPOLL VISITA A LOS TRABAJADORES PARA SALUDARLOS POR SU TRIUNFO

Durante toda la semana, la diputada Vilma Ripoll está visitando a los trabajadores de subterráneos para saludarlos por su triunfo.


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