¡Fuera Bush! El grito que retumbó en Mardel y el país

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El MST en la Cumbre

Durante el último Foro Social Mundial de Porto Alegre la delegación del MST y la Unidad Internacional de los Trabajadores propusimos un repudio continental a la llegada de Bush a la Argentina. Un año después, el país fue testigo de importantísimas movilizaciones contra su presencia. Fuimos parte del masivo rechazo de la población, la verdadera causa por la cual «perdió por un nocaut fulminante»

A pesar de las dificultades por la distancia y las limitaciones económicas, tuvimos una destacada presencia y participación en Mar del Plata.
Estudiantes universitarios y secundarios, docentes, delegados obreros y desocupados de Capital, Provincia de Buenos Aires, Rosario, La Plata, Córdoba, Entre Ríos, etc. llegaron en trenes, micros y autos.
Los compañeros de Mar del Plata y Miramar hicieron un gran esfuerzo pegando carteles y repartiendo volantes en la ciudad, igual que para albergar a la delegación que se alojó en el comedor del Teresa Vive local.

Masiva movilización

A una Ciudad Feliz transformada en Ciudad Ocupada por las fuerzas de seguridad, a las 6 horas del viernes llegó el Tren del Alba con Maradona, Evo Morales, Bonasso, Nora Cortiñas, De Gennaro, D´Elía, personalidades como Kusturika y otros.
Contrariamente al recibimiento que le brindó Kirchner, Diego llamó a Bush asesino y dijo que había que echarlo.
Después, se inició una enorme movilización de 40 mil personas encabezada por Pérez Esquivel, Morales, De Gennaro, Mario Cafiero, Patricia Walsh, Vilma Ripoll y otros dirigentes.
Con nuestras banderas del MST-UNITE, en una vistosa y combativa columna fuimos el único partido de izquierda que marchó en unidad de acción junto a otras organizaciones. Fueron casi 30 cuadras recorridas bajo la lluvia y con mucho frío.
Con posterioridad se realizó un acto en el mundialista, donde habló Chávez, del cual nuestra corriente no participó organizadamente al no haber una convocatoria común debatida anticipadamente.

Marcha a las vallas

A las 14 horas comenzó la concentración para marchar hasta las vallas, Ahora la convocatoria era de los partidos de izquierda y organizaciones piqueteras: MST, PO, CCC, PTS y otras. La marcha fue saludada con aplausos y banderas argentinas por vecinos marplatenses.
No participaron las corrientes que organizaron la Cumbre de los Pueblos que, contrariamente al sentimiento de muchísimos compañeros allí presentes, dispusieron los micros para el regreso después de escuchar a Chávez, amenazando con dejar a quiénes fueran a la marcha.
Cuando comenzaron los incidentes, nos retiramos del vallado, no avalando los destrozos ni el accionar de los sectores que le dieron la espalda a la movilización.
Las movilizaciones en Mar del Plata, en Buenos Aires, Neuquén, Córdoba y otras importantes provincias, ciudades y localidades de las cuales participamos, nos hacen sentir orgullosos del enorme esfuerzo realizado por cada militante, simpatizante o amigo de nuestro partido, de ser una expresión de las millones y millones de personas que repudian a Bush en todo el planeta.

Insidentes después de la marcha

El MST no participó

Muchos marchamos, la bronca contra la visita de Bush era sentida por millones de argentinos, aunque no ganaran las calles. Así, estaban dadas las condiciones para que la protesta ocupara el primer plano. Sin embargo, los titulares fueron para el fracaso de la Cumbre y, lamentablemente, para los desmanes y destrozos provocados por algunos grupos. Lejos de impulsar la movilización, estas acciones generan rechazo y favorecen la justificación política del gobierno para la represión, y la difamación acusando al MST y al conjunto de la izquierda como responsables de los incidentes. El MST rechaza esas acusaciones infundadas ya que no participó y no comparte esos métodos.
Mientras se desarrollaba la concentración de partidos de izquierda y organizaciones piqueteras frente a las vallas, algunos grupos comenzaron a arrojar piedras, molotov y otros objetos contundentes a lo cual el dispositivo de seguridad respondió en primer término con gases lacrimógenos y balas de goma, luego superando las vallas con la infantería para reprimir, dispersar y detener.
Esto provocó que la mayoría de las organizaciones políticas convocantes, el MST entre ellas, nos retiráramos. Los destrozos abarcaron distintos sectores del centro de la ciudad, afectando no solo a sucursales bancarias, sino también pequeños comercios.
El apoyo de los vecinos marplatenses al paso de la marcha, expresado en aplausos y banderas argentinas saludando, después de los incidentes se transformó en bronca y rechazo.
Estas acciones aisladas, lejos de favorecer la movilización y el apoyo de la población generan lo opuesto. Al mismo tiempo, ponen en riesgo la integridad de todos los compañeros que concurren a las marchas y no están preparados para tales acontecimientos.
Lo peor es que el gobierno las utiliza arteramente para justificar políticamente la represión actual y futura a los «violentos» que para ellos terminan siendo los desocupados que reclaman trabajo o planes sociales o los trabajadores que luchan por su salario.
Las primeras planas de los diarios no reflejaron en su real magnitud la noticia fundamental que todos aspiramos se diera a conocer cuando salimos a la calle: que éramos miles y miles repudiando a Bush en Mar del Plata y en todo el país, con la herramienta más eficaz con la que contamos, la movilización.
Rechazando la militarización de la ciudad, el enorme dispositivo para cuidar a un asesino, cualquier futuro intento represivo de Kirchner y las fuerzas de seguridad y sin reconocer derecho alguno a reprimir, no compartimos la metodología utilizada por algunos pequeños grupos.

Rubén Tzanoff


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