Edición Especial: Petroleros de Las Heras

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Cayó Acevedo en la provincia de Kirchner

Los trabajadores tenían la razón

Desde hace semanas la provincia de Santa Cruz está viviendo una situación de crisis política muy profunda. La lucha de los trabajadores del petróleo y los de UOCRA hizo tambalear durante días toda la estructura del poder provincial. Finalmente, la fuerza del reclamo desde abajo pudo más que la “gobernabilidad” de los de arriba: el gobernador Acevedo fue echado en la provincia de Kirchner. Este hecho es la prueba categórica de que los trabajadores tenían razón. El responsable político de la provincia cayó. En la Patagonia se están produciendo cambios importantes. La lucha de Las Heras tiene todas las marcas de la nueva Argentina a partir del 2001.

Son muchas las versiones que los medios masivos de prensa han difundido para explicar por qué cayó el gobernador en la provincia “modelo”, la del presidente Kirchner. Lo primero que se intenta decir es que la mano todopoderosa del presidente actuó para sacar a Acevedo. Y entonces, todo habría sido según esta manera de ver las cosas, producto de la interna entre el sector de los “acevedistas” y los alineados con el ministro De Vido. Todo se reduciría a una conspiración o un “golpe” como dijo la Carrió y también de forma equivocada algunos grupos de izquierda.
Esta manera de enfocar la situación minimiza la fuerza de los cambios que se están gestando desde abajo, desde las luchas y los conflictos que golpearon duramente al ex gobernador Acevedo. Seguramente, la inestabilidad generada por estos conflictos abrieron internas, roces, crisis al interior del partido de Kirchner en Santa Cruz. Pero, la causa de fondo de la caída del gobernador está en la acumulación de bombazos recibidos por los reclamos obreros y populares:
Además de los petroleros y los trabajadores de la UOCRA hubo conflictos muy duros de municipales, de estatales, de docentes y hasta un autoacuartelamiento policial en 2005
Acevedo también había pagado el costo político de la muerte de los mineros de Río Turbio y la olla de negociados políticos que destapó
Finalmente, la firmeza del reclamo de los trabajadores de Las Heras terminó siendo el detonante del hundimiento de un gobierno desbordado en una provincia sacudida por la crisis
En definitiva, aunque la “mano” del gobierno nacional actúa y es indudable, lo más importante es que la fuerza del movimiento obrero en la región puso contra las cuerdas a Acevedo, lo obligó a irse y la perspectiva es a que se profundice esa dinámica.

Hay vientos de cambio en Santa Cruz

La crisis que se desarrolla en la provincia tiene un marco de fondo. El gobierno provincial y nacional, las empresas petroleras y los gremios traidores de petroleros y UOCRA, aunque se unificaron y apelaron al desgaste y el aislamiento primero, y a la brutal represión con la gendarmería y los presos después, para derrotar a los trabajadores de Las Heras, fracasaron de forma contundente hasta ahora. La caída de Acevedo es la primera y más profunda demostración de ese fracaso. No han podido con los trabajadores y el pueblo de Las Heras.
La realidad es que desde hace años, en la provincia “modelo” del presidente, los cambios que provocó en la conciencia de millones de trabajadores el argentinazo del 2001 también tiene su expresión en Santa Cruz y actuó con fuerza en la lucha de petroleros y de trabajadores de la construcción. La consigna “qué se vayan todos” en esta provincia está dirigida a personajes de la política y el sindicalismo que son parte de lo viejo. La bronca de los trabajadores contra la dirigencia del gremio petrolero y de la UOCRA, y la firmeza de los delegados y las bases que construyeron el reclamo desde cada lugar de trabajo es parte de la nueva Argentina de los últimos años. “No van más los viejos dirigentes que se borran y arreglan con las patronales y el gobierno, necesitamos nuevos dirigentes”. Esto dicen los trabajadores del sur. Y también es muy profunda la experiencia con los políticos tradicionales en la región que han jugado a lo largo de toda la lucha para las petroleras. Contra ellos, también explota la bronca y la convicción de que se tienen que ir: uno de ellos era Acevedo, otro el intendente de Las Heras, Martinelli (vendido del radicalismo al partido de Kirchner) y todos los funcionarios que trabajan para los intereses de Repsol y las petroleras de la Patagonia.
Por todo esto, en Santa Cruz, desde abajo los trabajadores están pariendo lo nuevo, para superar la vieja política del negociado y el sindicalismo traidor…

Hace falta poner en pie un nuevo proyecto político y gremial en la provincia

La lucha de Las Heras no para de darle golpe tras golpe a la estructura política y gremial tradicional, fracasada y vendida de Santa Cruz. Hay una conclusión que cala profundo en los trabajadores y sus familias, que han vivido y sufrido en carne propia la brutalidad de un poder que cuando se lo cuestiona y se le reclama actúa con todo lo que tiene a mano y no duda en reprimir y perseguir con cárcel para liquidar los reclamos populares. Claro, ellos no han podido todavía derrotar el reclamo obrero. Pero, si los trabajadores y el pueblo que hizo esta experiencia en Santa Cruz no avanzan en construir lo nuevo para enfrentar lo que se viene, las próximas luchas no nos van a encontrar preparados y nunca vamos a lograr cambios de fondo en beneficio de nuestras familias. Por ello, estamos convencidos de que hace falta poner en pie un nuevo proyecto gremial y político en la provincia. Hay que organizarse para que los mejores compañeros que ha dado esta lucha sean la nueva dirigencia gremial en la región. Una dirigencia luchadora, surgida desde abajo, fanática de la democracia para decidir entre todos y de la unidad de los trabajadores para ganar las luchas. Que siga el camino de los trabajadores del subte, los docentes, los ferroviarios y tantos otros que están escribiendo una nueva historia desde hace algunos años.
Pero, con lo gremial solamente no alcanza. Hay otra tarea que va unida al desafío de construir un nuevo sindicalismo en la Patagonia. Y es la necesidad de tener una alternativa política propia, de los de abajo, de los trabajadores y el pueblo. Un nuevo proyecto político superador de lo que ya fracasó y traicionó. Un proyecto político que trabaje por la unidad de los trabajadores y los sectores que luchan, pero que no sea cerrado y sectario. Tiene que ser una alternativa que le dé lugar a los compañeros que abandonan los viejos partidos decepcionados y buscan una nueva opción, una opción en la provincia que sea parte de un proyecto político nacional. La izquierda tiene un papel muy importante para jugar en ese proyecto y en este desafío. Por eso, desde nuestro partido el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) queremos trabajar, junto a los luchadores, en esa dirección.

Mariano Rosa,
desde Las Heras, Santa Cruz

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