Kirchner contamina

Spread the love

El conflicto alrededor de las papeleras puso al descubierto la problemática del medio ambiente en un continente que parece convertirse en el basurero del mundo con la complicidad de los gobiernos como los de Kirchner y Tabaré Vázquez que privilegian los negocios sobre las condiciones de vida de la población y el futuro de generaciones enteras

Detrás de discursos enérgicos o actos con gobernadores aliados repudiando la instalación de Ence y Bosnia en Uruguay se esconde la verdadera cara de un presidente al que no le importa contaminar si es que da ganancias. Los ejemplos sobran en nuestro país donde la contaminación conquista cada vez más territorio y sus habitantes intentan dar batalla contra las consecuencias que muchos ya sufren. El pronóstico es negro para el medio ambiente ya que el presidente no quiere hacer nada para frenar lo que se ha transformado en uno de los flagelos de este siglo. País contaminado El mapa argentino está manchado por los focos de contaminación que amenazan con generalizarse a lo largo y ancho del país. En el norte la deforestación indiscriminada de las últimas décadas no sólo atenta contra las especies autóctonas sino que logró que ciudades enteras hoy estén sumergidas bajo el agua como sucedió con las inundaciones en Salta. Mientras tanto en el sur, durante las últimas semanas los pingüinos fueron otra vez noticia mientras los voluntarios combatían contra el petróleo y la desidia de un gobierno que promete campañas ecológicas pero no hace nada. En todo el país hay papeleras instaladas desde hace añares y a ninguna de ellas se les exige la utilización de tecnologías menos contaminantes a pesar de que el daño ambiental ya es un hecho. En Misiones contaminan Alto Paraná S.A. que pertenece al grupo Arauco que también es dueño de Papelera Puerto Piraí que fue denunciada por el gobierno del Paraguay por la misma contaminación por la que Kirchner se pelea con Uruguay pero en este caso el presidente hizo caso omiso a las acusaciones. Por otro lado Papel Misionero que fue estatal hasta 1995 y pertenece al consorcio BISA – Zucamor S.A. desde 1998 también hace estragos con permiso gubernamental en la provincia de las cataratas. Mientras tanto, desde hace casi 100 años en Jujuy, el papel de Ledesma se hace con la vida y la salud de sus habitantes. Allí, se utiliza el bagazo que es el residuo de la caña de azúcar y entre otras cuestiones afecta a los pobladores de bagazosis (neumonitis por hipersensibilidad) una enfermedad causada por la inhalación de polvos de bagazo de caña enmohecido. Esta empresa de los Blaquier, que durante la dictadura prestaba sus camiones para desaparecer trabajadores, amplia su número de víctimas anónimas por la contaminación día a día. Olga Aredez una de las madres de Plaza de Mayo que conmovió Jujuy murió como consecuencia de ello luego de denunciar durante años la complicidad de los gobiernos con las empresas que estaban condenando a una muerte silenciosa a los habitantes de Ledesma que respiran un olor pestilente y nauseabundo por el bagazo. Plomo en la sangre Por otro lado, en Buenos Aires son más de 4 millones y medio los que viven en la rivera del foco infeccioso más grande del país. Desde Menem hasta Kirchner todos prometieron tomar cartas en el asunto y limpiar el Riachuelo pero hasta ahora sólo se sigue escuchando el eco de las promesas y según el Defensor del Pueblo desde el 2003 hasta hoy no hubo ninguna acción por revertir la situación. Como desde el día en que asumió, Kirchner da discursos para la tribuna pero los hechos se van en otra dirección. En diez años, unos 5 millones de habitantes que residen en la cuenca sufrirán las consecuencias de la contaminación y hoy más del 50% de los menores de entre 7 y 11 años que viven en el Polo Petroquímico de Dock Sud tienen niveles alarmantes de plomo en la sangre. Frente a las críticas de quienes lo acusan de no ver en la basura propia y quejarse frente a la uruguaya, ahora el presidente dice pretender limpiar el Riachuelo. Otro ejemplo se da en Córdoba donde en la sangre de más de 23 niños se descubrió un pesticida prohibido que podría ser cancerígeno. Todos viven en Ituzaingó Anexo donde desde el 2004 denuncian un historial de casos de cáncer que no son casualidad porque la barriada limita con campos de soja que, periódicamente, son fumigados por aviones. Es imposible enumerar todos los casos de contaminación que afectan a millones en todo el país y en ese sentido la voz de los asambleístas entrerrianos que dan una justa pelea para evitar el desastre en su provincia se convierte en una bocanada de aire puro que es amenazado por las expectativas que pueden despertar las promesas de Kirchner que no duda en permitir que la Argentina se convierta en uno de los basureros del mundo si es que el negocio es redituable.

Adriana Duprez


Publicado

en

por

Etiquetas: