Kirchner y Moyano

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No quieren terminar con el trabajo en negro

El gobierno de Kirchner, tratando de desviar la atención de los hechos protagonizados por la burocracia en San Vicente, salió a dar datos supuestamente alentadores de la economía, esta vez arremetió con el descenso del “trabajo informal”, que según ellos viene bajando en forma sostenida desde el 2003. Sin embargo en la Argentina siguen habiendo cerca de 5 millones de trabajadores en negro que cobran salarios miserables. Quién tiene razón? El gobierno con sus anuncios o la realidad que golpea día a día a millones de familias en nuestro país?

La bochornosa pelea protagonizada por distintos sectores de laburocracia sindical el 17 de Octubre, mostró ante millones que el gobierno de Kirchner enfrenta numerosos problemas y contradicciones y que el verso de su “nueva política” no es más que un discurso vacío.
La pelea por el poder en la CGT se transforma en un problema nodal de la economía Argentina. A Kirchner no le preocupa sólo (como dicen algunos medios) que esta crisis sindical le haya hecho perder un millón de votos, el problema es mucho más profundo: Se trata del debilitamiento y hasta la posible caída de Moyano, un aliado imprescindible en la estrategia del gobierno de mantener la “paz social” con los salarios bajos, ya que una huelga general por fuera del control de la CGT, podría hacer temblar el complicado andamiaje de la economía, al que hoy tratan de mostrar como el más firme pilar del poder presidencial.
En lugar de enfrentar la crisis y su responsabilidad en los hechos, Kirchner sale a los medios con otro tema sin aparente relación, esta vez le tocó el turno al trabajo en negro. Los datos presentados por el ministerio de trabajo intentan mostrar un panorama muy positivo para los trabajadores, con un descenso permanente desde el 50% en 2002, 45,8% a finales del 2005 hasta un actual 44,2% (datos del INDEC). Según la visión del gobierno, esto es un éxito y muestra cómo se recupera la economía, benficiando a los trabajadores, con un gobierno que intensifica los controles con inspecciones a las empresas.
Pero esta vez el gobierno ha cometido lo que en psicología se llama acto fallido: queriendo escapar del problema contesta con otro tema, que para desgracia del ministro… nos lleva indefectiblemente al origen del problema. Veamos por qué decimos esto.

Cuál es la relación entre la crisis de la burocracia y el trabajo en negro?

Por más que le busquen la vuelta, la realidad muestra que el descenso del índice de “trabajo informal” en el mejor de los casos rondaría el 5% y aún hoy quedan 5 millones de trabajadores en negro (es decir que no reciben beneficios como aportes jubilatorios, vacaciones pagas, aguinaldo, obra social, etc.). Los mismos datos del INDEC muestran que la pobreza golpea mucho más a los que trabajan en negro: Mientras 1 de cada 10 hogares de trabajadores en blanco es pobre, uno de cada 3 lo es si el trabajador está en negro ( ya que recientemente, se profundizó la brecha salarial: los trabajadores registrados cobran un promedio de 1.072 pesos y los precarizados $391).
Que esta situación de tremenda desigualdad e injusticia, que sufren más de 5 millones de trabajadores en la Argentina, se puede mantener hasta hoy, luego de 3 años consecutivos de crecimiento de la economía a niveles chinos del 9% anual, es la que explica la preocupación de Kirchner por la crisis de poder que afecta a Moyano. Porque el titular de la CGT, se ha transformado en estos últimos años en el mejor aliado del gobierno en mantener la “paz social”, impidiendo la unidad de las luchas, aceptado las pautas de aumento salarial impuestas por el gobierno y las patronales para que el costo de la devaluación la paguen los trabajadores y fundamentalmente porque no se ha puesto a la cabeza del reclamo de terminar efectivamente con el trabajo en negro.
Es por esta razón, que a pesar de la debilidad de Moyano, por más que le haya hecho “perder” un millón de votos con el bochornoso espectáculo de San Vicente, el presidente Kirchner tratará de sostenerlo: Porque el actual líder de la CGT es el que le viene “garantizando” que los salarios, sobre todo los de los trabajadores en negro crezcan menos que la inflación y de esta forma asegurar la ganancia de los capitalistas.

A quién afecta más el trabajo en negro?

Si bien este flagelo afecta o puede afectar a todos los trabajadores, no lo hace de forma igualitaria. El porcentaje de trabajo informal es claramente superior en mujeres, en extranjeros “ilegales”, en jóvenes sin experiencia (sobre todo en el primer empleo), es superior en el norte del país comparando con la zona sur. Justamente éstos son los sectores más pobres, las mujeres ganan 30% menos que los hombres, ni hablar de los salarios de los obreros textiles bolivianos o peruanos casi semiesclavos; lo mismo sucede con los jóvenes cuyo primer empleo recibe una remuneración no superior al 50% del salario promedio registrado.

Combatir el trabajo en negro es una tarea de los trabajadores

Como vemos, los trabajadores en negro son una variable de ajuste hacia abajo del salario, aún de los trabajadores en blanco (ver artículo debajo), y por esta razón la burocracia, aliada del gobierno, lo deja correr. Si queremos lograr una verdadera recomposición salarial, que nos devuelva lo que nos robaron con la devaluación-inflación, tenemos que tomar en nuestras manos la lucha contra el empleo en negro, como están haciendo los telefónicos con la exigencia del pase a convenio de los trabajadores de las tercerizadas.

El gráfico muestra que si bien el trabajo en negro, la desocupación y el nivel de pobreza han mejorado comparándolos con el peor momento de la crisis en el 2002. Todos estos indicadores están peor que en 1998. Sin embargo la economía (PBI) en el 2006 ya superó los niveles de 1998 en un 16%, esta “diferencia”, es decir mayor riqueza producida se la quedaron los grandes capitalistas. Datos del INDEC

Gerardo Vera


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