Triple A y las víctimas del PST

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El jueves 8 de febrero, en el local central del MST de la calle Perú, se realizó una charla en la cual se trató la problemática de la Triple A y cómo la sufrieron los militantes del PST (Partido antecesor del MST). Se reunieron en un salón colmado de compañeros entre los que se encontraba una delegación de vecinos que participan del conflicto por tierras en Claypole. Los panelistas fueron: Negro Robles; Pepe Kalauz; Orlando Mattolini; Chino Moya; Susana Zaldúa, Mario Doglio y Marcelo Parrilli. A continuación reflejamos algunos momentos de la charla.


Negro Robles; dirigente del PST y querellante en la causa contra la Triple A por el asesinato de César Robles, su hermano.

«Nosotros estamos persiguiendo que se conforme una comisión de familiares que se presente como querellante en las causas de la Triple A. La primer Masacre que hubo en el país fue en mayo del ’74. Tres compañeros del PST murieron asesinados defendiendo el local en zona norte. En ese momento, fuimos al Congreso a buscar adhesiones para repudiar ese hecho y apoyar la investigación pero nadie quiso hacer nada. Luego realizamos un acto enfrente del local de 24 de noviembre del que participó Ortega Peña que dijo «Estos asesinatos tienen nombre y apellido: General Juan Domingo Perón» Meses después lo mataron y a todos a los que asistimos a su entierro, la Triple A nos envió amenazas de muerte. Al año siguiente mataron a mi hermano, Cesar y desde entonces estamos exigiendo justicia».

Chino Moya, dirigente del PST en Tucumán

«Creo que hay que entender la Triple A como ensayo general de lo que después continuaría con el Operativo Independencia y a ambos como un ensayo de lo que fue la dictadura genocida. Recién ahora, se está cuestionando la responsabilidad del general Perón en su organización. Esto no es sólo un relato histórico. Está, a la orden del día, la falta de justicia y la sensación de impunidad. La impunidad no es una casualidad, la burocracia sindical y muchos políticos han sido sostenedores de ese plan. Por eso, los fantasmas que intentaron ocultar con tortura, desapariciones y asesinatos están de nuevo entre nosotros y por eso nuestro pedido de justicia.»

Orlando Matolini, dirigente del PST en Córdoba

«En el último homenaje en La Plata a los compañeros masacrados allí, decíamos que estábamos contentos por poder homena-jearlos pero que teníamos una cuenta pen-diente por la ‘memoria entera’. Cuando hablábamos de memoria entera estábamos hablando que el genocidio había comenzado antes del 24 de marzo con los crímenes de la Triple A. Comienza a saltar lo que quisieron esconder debajo de la alfombra. Querían ocultar que la dirección del peronismo tuvo que ver en el nacimiento de la Triple A. Pero por otro lado, es inocultable la respon-sabilidad de Ricardo Balbín, máximo dirigente del radicalismo que hablaba de guerrilla fabril y cuando se acercaba el golpe dijo no tener soluciones con lo cual prácticamente llamaba a los militares…»

Pepe Kalauz, militante del PST, dirigente del Comité de Huelga de Villa Constitución

«Creo que la masacre de Ezeiza define la época. Ahí, Perón toma el rumbo y el ala de López Rega se consolida. En 1972 me instale en San Nicolás donde las bandas fascistas ligadas a la burocracia sindical metalúrgica actuaban sin límites. Más tarde entré a trabajar en MetCon en Villa Constitución donde los trabajadores habían ganado la seccional de Villa. Estábamos en el riñón de Lorenzo Miguel y lo peor estaba por suceder. Allí conocí a Rodolfo Mancini y a otros tantos que fueron asesinados salvajemente. El 20 de marzo del ’75, más de 100 autos con matones de la Triple A entre los que se encontraban los Gordon (padre e hijo) irrumpieron en la ciudad. Para resistir los trabajadores fuimos a la huelga y el pueblo entero la protagonizó. A Rodolfo lo asesinaron después del día del trabajador. Viendo a la distancia uno vuelve a preguntarse si había necesidad de su asesinato. En su cuerpo baleado y carbonizado uno ve reflejado el fascismo de la Triple A.»

Susana Zaldúa, dirigente del PST

«…Pasaron muchos años y en la soledad intentamos descubrir quienes fueron los responsables de los asesi-natos de nuestros 16 compa-ñeros. Fundamentalmente vengo peleando por castigo a los asesinos de mi hermana y los compañeros que fueron asesinados en La Plata y por eso me constituí como querellante en la causa. Digo en soledad porque los organismos de derechos humanos se negaron a decir que la Triple A era la antesala de lo que vino después. Se negaban precisamente porque eso significaba acusar al General Perón y sus ministros como responsables de la Triple A. Ahora hay posibilidades de que se conozca que es lo que pasó en Argentina con la Triple A porque hay una situación distinta. Acá hubo un fenómeno muy importante que fueron las movilizaciones del 2001. En este marco tenemos posibilidades concretas de que a partir de las movilizaciones logremos que se investigue y se juzgue a los responsables materiales y políticos de la triple A.»

Mario Doglio, dirigente del PST

«Es necesario decir que las bandas fascistas fueron apadrinadas por la patronal argentina que apostó a la Triple A para frenar el alza del movimiento obrero y a frenar la movilización y la lucha contra la burocracia sindical.
Cuando mataron al «Indio» Fernández, comenzamos a discutir qué pasaba. Moreno nos alertaba, enfrente teníamos a la patronal y la burocracia apoyando a Perón para que masacrara a los luchadores. Ahora vivimos un nuevo genocidio del hambre y la miseria, esta política comenzó con la Triple A y la dictadura. Comenzó con Perón diciendo «y, bueno, muchachos si ustedes no están de acuerdo, tienen la puerta. Y si van a usar la fuerza nosotros tenemos más fuerza.»

Marcelo Parrilli, abogado de derechos humanos, presidente del CADHU

«Esta discusión es histórica pero también hace al presente. Las fuerzas políticas, democráticas, incluso del campo de los derechos humanos no tocaron el tema de la Triple A, no sólo porque el genocidio desde el 24 de marzo fue infinitamente peor, sino porque la matanza de la Triple A desnudaba el aparato represivo, criminal y cómplice de la impunidad del PJ, la UCR y de dirigentes sindicales, sociales y de la Iglesia. La Triple A nació de la mano de Perón pero fue absolutamente funcional al modelo político y económico de hambre y miseria de ese entonces y de ahora por eso tratan de defender a Isabel para defender a Perón. Estamos frente a una pelea complicada pero creo que estamos en condiciones de darla porque sino creo que no se hubiese planteado. La crisis y las contradicciones de los partidos y la movilización son los que la posibilitaron. Ahora son los políticos, los burócratas los que tienen que responder porque la dictadura militar no apareció el 24 de marzo del ’76, tuvo su ensayo con la Triple A»


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