Panorama Político Poner en pie una alternativa del pueblo trabajador

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Otro domingo negro para Kirchner y Cristina

Retomando el efecto Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, el domingo 2 de septiembre el gobierno fue duramente golpeado en el tercer y cuarto distrito más importante del país. Las elecciones de Santa Fe y Córdoba, cada una a su manera, refuerzan aquella tendencia. La UCR muestra su hora de peor crisis y la oposición tradicional sigue sin poder capitalizar los traspiés del kirchnerismo. Mientras se profundiza el desgaste del gobierno, se agranda el espacio para poner en pie una alternativa del pueblo trabajador. El espacio por una Nueva Izquierda que impulsa el MST se prepara para las elecciones presidenciales como una enorme oportunidad para avanzar nacionalmente en la construcción de esa alternativa.

La preparación del festejo se le atragantó a Kirchner en la noche del domingo 2 de septiembre. Las encuestas encargadas por el gobierno, pronosticaban una levantada inaudita de su candidato en Santa Fe, augurando un empate, lo que obligaría a extender los comicios hasta entrada la madrugada. Esto sumado a un último viaje del presidente para apoyar a su candidato el diputado por Buenos Aires Bielsa. En Córdoba el panorama aparecía más tranquilo. Schiaretti un ex cavallista estaba 15 puntos arriba del intendente de la ciudad Capital, Luis Juez. Y el PJ local, orientado por De la Sota había convocado a festejar el triunfo a las 20,30 de ese domingo. La candidata Cristina le había levantado la mano al contador Schiaretti por anticipado. Pensaban así dar por cumplido el plan para poder salir de la montaña de malas noticias que vienen acorralando al gobierno y complicando un panorama electoral que parecía un paseo hace apenas unos meses. Querían enterrar la sucesión de escándalos de corrupción y atropellos, incluido el intento de homicidio de 24 personas llevado a cabo por uno de los pingüinos de pura cepa, el ex funcionario Varizat. Pero nada de esto pasó. En Santa Fe el socialdemócrata Hermes Binner le sacó 10 puntos de ventaja a un Bielsa que se ha convertido en padre de la derrota por segunda vez consecutiva y en Córdoba recién después de 16 horas de escrutinio provisorio y de la “caída del sistema” el centro de cómputos declaró ganador al vice de De la Sota por apenas 17.000 votos a favor, menos de un 1% de diferencia según el padrón electoral de la provincia. Quedó una sensación de que se estaba consumando un fraude gigantesco. El domingo destinado por Kirchner para dibujar las listas nacionales para octubre en El Calafate se convirtió en un nuevo domingo negro, donde los grandes perdedores fueron los PJ de esas provincias, el gobierno nacional y la candidata oficial.

Bancarrota de los viejos partidos y crisis en la oposición

Pero los datos de las elecciones del domingo 2 muestran, además del golpe al gobierno de Kirchner, la bancarrota de los dos viejos partidos que se alternaron en el gobierno en la última dos décadas y media. En primer lugar, el radicalismo volvió a mostrar su crisis terminal. En Santa Fe, por ejemplo, la boleta con la sigla UCR, apenas llegó al 2% de los votos. Mientras que en Córdoba el tercer lugar del radicalismo confirma que fracasó la apuesta de Negri, con la ayuda de De la Sota, para “recuperar” el partido. El estallido de ese viejo partido centenario es irreversible y difícilmente vuelva a ser una alternativa de poder para los sectores patronales como lo fue en más de un siglo de existencia.
Pero lo más notable es que empieza a confirmarse cada vez con más claridad que en el PJ ocurre otro tanto. Disimulado por ahora por estar gobernando en la mayoría de las provincias o por ser el partido del que provienen los principales dirigentes del gobierno nacional, el PJ fue duramente golpeado en Santa Fe y en Córdoba.
Esta es la confirmación de que el viejo régimen que gobernó el país desde 1983 ya no existe.
Las vacilaciones de Kirchner entre la transversalidad, una supuesta nueva política y su vuelta a apoyarse en el tradicional aparato del PJ, también muestran que no tiene ni ha podido construir una fuerza política capaz de garantizar como antes lo hacía el peronismo, una base social de apoyo. Esto sería supuestamente desmentido por la vitalidad del aparato de la provincia de Buenos Aires. Pero esta “fortaleza” irá escondida en centenares de listas diferentes en los distintos municipios, que ocultan una interna feroz anticipando el estallido al primer revés electoral serio o si es empujado por un viento fuerte proveniente del movimiento de masas y sus luchas.
Pero si el viejo sistema de partidos está caduco, la oposición nacional no levanta vuelo. Estos resultados, como antes los de la Ciudad de Buenos Aires o Tierra del Fuego, no pueden ser capitalizados por ninguno de los presidenciables de la oposición tradicional. Ni Carrió aunque lleve de candidato a vice a un socialista de Santa Fe, ni Lavagna, ni López Murphy, aunque vuelva a pactar con Macri, representan algo nuevo frente al gobierno. Porque lo que domina es el voto rechazo a lo viejo y esto, que puede encontrar, y evidentemente encuentra, expresiones locales con las que castigar a los gobernantes de turno y a esos partidos, no existe a nivel nacional. Lo que eligen para castigar los electores es lo que tienen más a mano, no importa la orientación ideológica que estos candidatos tengan. Por eso el triunfo de Macri en la Capital no representa un giro a la derecha del electorado ni el triunfo de Binner en Santa Fe significa el fortalecimiento de un proyecto de centro-izquierda nacional.
Aquí está, paradojalmente, la única fortaleza del gobierno nacional y su candidata Cristina. Una fortaleza con pies de barro. Que podrá servir para ganar las elecciones presidenciales, pero difícilmente para enfrentar lo que se viene, la profundización de la situación convulsiva que atraviesa el país.

Hay procesos sociales que alientan el surgimiento de una alternativa

Si la expresión electoral del proceso de bronca contra el gobierno es confusa y negativa, por abajo, en la realidad cotidiana, se está desarrollando un proceso que combina bronca, mal humor social y fuertes luchas obreras y populares. Este proceso no ocupa la tapa de los diarios, pero desde hace meses están configurando una nueva coyuntura que día a día se profundiza y son los que alientan estos cambios electorales.
Una sucesión de luchas y de hechos fue demoliendo, primero lentamente y luego más velozmente, la imagen que había construido Kirchner. La desaparición de Julio López y la completa inacción del gobierno para encontrarlo fue el comienzo del desgaste y de descreimiento de amplios sectores populares. Pero el proceso se fue desarrollando y profundizando. La falsificación de la inflación con la intervención del INDEC, la corrupción con Skanska, la bolsa de Michelli, la valija de los 800.000 dólares, Varizat pasándole por encima a los docentes y estatales santacruceños. Y las luchas, fundamentalmente las de docentes de Santa Cruz, Neuquén, Salta y muchas otras provincias que le torcieron el brazo. Y que alguna de ellas, tuvieron alcance nacional, desde el punto de vista político. La pelea de los docentes de Santa Cruz desató una rebelión provincial que todavía sigue. El asesinato del profesor Fuentealba en Neuquén arrancó una movilización y paro nacional de un gremio.
Todos estos hechos muestran que el proceso de ruptura, de quiebre en las ilusiones con el gobierno, se ha profundizado y tiene expresión electoral. Y, aunque no se ha producido un giro a izquierda, se está dando un fenómeno político de dos caras. Por un lado la camada de luchadores que están probándose en estas luchas miran a la izquierda como una posibilidad política mientras que por otro, franjas de masas castigan electoralmente al gobierno con lo primero que encuentran a mano. En este sentido la pelea por poner en pie una alternativa política genuina de los trabajadores y el pueblo tiene bases en ese proceso de ruptura, aunque no termine de manifestarse completamente en el terreno electoral.

Las elecciones presidenciales y el proyecto de Nueva Izquierda

Este proyecto tiene características más estratégicas y no se limita al terreno electoral. Sin embargo en los debates del plenario nacional del espacio por una Nueva Izquierda realizado el 28 de julio en el Hotel Bauen, se lanzó la precandidatura presidencial de Vilma Ripoll y candidaturas de otros compañeros como Héctor Bidonde, Agustín Vanella, Marcelo Parrilli. Al mismo tiempo que se hacia un llamado a los espacios de los compañeros Pino Solanas y Claudio Lozano al igual que a Redes del diputado Carlos Tinnirello y a las organizaciones de izquierda. Lamentablemente los partidos de izquierda no aceptaron la propuesta, como tampoco se pudo llegar a un acuerdo con los compañeros Solanas y Lozano (ver pág. 10), por lo que no se pudo construir una herramienta más fuerte. Con REDES hemos podido avanzar en un acuerdo político con el que junto a nuestro espacio daremos la batalla electoral en las presidenciales, en la provincia de Buenos Aires y en otros distritos.
Así con la candidatura de Vilma Ripoll a presidente, con Héctor Bidonde como Vice y con Tinnirello como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Con Marcelo Parrilli y Agustín Vanella como candidatos a diputados en Capital, y compañeros en 18 provincias de todo el país, nos preparamos para dar esta batalla electoral.
El primer objetivo es instalar esta propuesta y las candidaturas a nivel nacional. Haciendo conocer que hay una izquierda distinta, no sectaria, amplia y dispuesta a dar todas las peleas necesarias para poner en pie una alternativa de los trabajadores y los sectores populares.
Al mismo tiempo es una enorme oportunidad para fortalecer este espacio y al MST. La presencia nacional en 18 provincias, en las principales ciudades del país y en centenares de municipios y localidades. Avanzar en la organización, en la puesta en pie de una nueva alternativa política es una tarea fundamental del momento. Para dar la pelea electoral y para después de las elecciones. Para organizar la voluntad política de cambio que miles y miles de luchadores ya están expresando en las calles y en sus luchas. Para estar preparados para cuando un nuevo giro a izquierda se produzca, para cuando lo que viene sucediendo en Santa Cruz se extienda a todo el país. Estas son las principales tareas para los próximos meses. Salimos a cumplirlas con todas nuestras fuerzas.


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