Seminario Internacional de Revista de América

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Claudio Katz:»Podemos influir en los procesos latinoamericanos»

Como parte de la difusión de los debates y resoluciones del Seminario Internacional de la Revista de América por un reagrupamiento internacional, que se realizó en la Ciudad de Buenos Aires entre los días 17 y 20 de Agosto de 2006, hoy reproducimos extractos de la intervención de Claudio Katz, docente universitario, integrante del colectivo Economistas de Izquierda, en el punto sobre la situación internacional.


Escribe Claudio Katz

“El primero es el problema de la crisis económica y la crisis financiera actual. Siempre excita mucho hacer una reunión internacional cuando se están cayendo las bolsas en el mundo. Eso crea el clima adecuado para suponer que estamos en los albores de un estallido financiero internacional. Pero eso no lo sabemos, no lo podemos responder aquí y sería inútil especular sobre el tema.
Lo que se puede tratar de hacer es preguntarse: ¿Qué es lo que está ocurriendo? Porque ¿qué es lo que va a ocurrir? es difícil saberlo.
Para saber lo que está ocurriendo me parece importante no perder de vista el mediano plazo. No perder de vista que está crisis financiera se desarrolla en un contexto de 15 años de reestructuración capitalista global. Esta crisis financiera se desarrolla en un contexto muy distinto al capitalismo de 15 años atrás, 20 años atrás. Donde las grandes empresas capitalistas han recuperado beneficios importantes y tienen un acervo de ganancias y rentabilidad importantes para reaccionar frente a una crisis. El capitalismo de ahora es distinto… Hay 20 años de crecimiento sostenido de China y el Sudeste Asiático. Hay países como Rusia y Europa Oriental que no formaban parte del capitalismo y ahora forman parte del capitalismo. El contexto es muy diferente y por lo tanto esta es una crisis de esa nueva etapa del capitalismo de los últimos 15 o 20 años…
Con lo que si podemos comparar es con la crisis de la burbuja tecnológica del año 2001 que fue muy parecida a esta. Esta es una burbuja inmobiliaria, una especulación con títulos inmobiliarios y la del 2001 fue una especulación con títulos tecnológicos, pero es muy parecida.
Qué paso en la del 2001. Allí hubo una reacción importante de los Bancos Centrales que actuaron coordinadamente y contrarrestaron la crisis, y lograron cinco años de crecimiento económico. Pero ¿Van a poder contrarrestar esta crisis y mantener el crecimiento de los últimos cinco años o no? Eso no lo sabemos. Pero podemos pronosticar dos o tres cosas: la primera, esta crisis va a tener un efecto de miseria muy importante sobre las masas norteamericanas que van a perder gran parte de sus viviendas, eso es seguro, va a aumentar la polarización social. Eso lo podemos afirmar. Segundo, podemos afirmar que de un aterrizaje suave se va a un aterrizaje más fuerte. Que la economía norteamericana va a frenarse y eso va a tener un impacto recesivo importante o una caída del crecimiento. Tercero, esta es una crisis en el centro y no en la periferia. En los años ’90 las crisis eran en Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia, Taiwán, Tailandia. Ahora es una crisis en Estados Unidos con ramificaciones en Europa. Hay un desplazamiento de la periferia al centro, esto modifica la crisis, el escenario de la crisis. Cuarto, en el 2001, Estados Unidos pudo reaccionar en forma fácil frente a la crisis porque era un momento de autoridad política y militar fuerte de Bush. Era el momento de la invasión a Irak. Ahora tienen que reaccionar igual con una situación muy difícil para Estados Unidos de deuda fiscal, deuda presupuestaria y deuda comercial y mantener el dólar en estas condiciones cuando Estados Unidos atraviesa el pantano de Irak. Y esto es muy importante porque una potencia que está perdiendo una guerra tiene menos fuerza económica para sostener la política económica mundial…
Última observación, la gran pregunta, además es, qué efecto va a tener esta crisis sobre el fenómeno más novedoso durante los últimos años, que es el fortalecimiento de clases dominantes en la periferia.
En los últimos cinco años lo que ha ocurrido es que China, aunque China viene de antes, otros país del Sudeste Asiático y varias burguesías locales de América Latina, han recuperado fuerza económica y presencia política, en comparación a la etapa anterior y tienen un modelo neo desarrollista estratégico distinto al modelo neoliberal. Que va a ocurrir con ese proceso en el cual el MERCOSUR venía fortaleciéndose y el rol de estas clases dominantes en la periferia se venía fortaleciendo y estaba sustituyendo el puro colonialismo norteamericano, el puro unilateralismo norteamericano. Estas son las dudas, estos son los problemas, que presenta la crisis financiera, su impacto en la economía norteamericana, su impacto en el dólar y su impacto en el escenario geopolítico mundial”.

“América Latina el centro de la resistencia
mundial al imperialismo”

“Segundo Tema. Es más político y está vinculado a lo que se ha comentado aquí, y yo tengo la impresión que el dato más interesante de la política mundial, para los militantes, es el rol de América Latina en el escenario mundial. Es evidente que América Latina es el centro de la resistencia mundial al imperialismo, al neocolonialismo, y se ha producido, en mi opinión, una desincronización, entre lo que ocurre en América Latina y lo que ocurre en el resto del mundo. Esto es evidente, basta contrarrestar el nivel de resistencia que hay en América Latina, con la situación defensiva que hay en la clase obrera de Europa, Estados Unidos y la resistencia puramente antiimperialista, sin proyecto político, sin salida progresista que se ve en el mundo Árabe. Basta contrarrestar esto para ver que America latina es el gran epicentro de la lucha social. América latina como eje pero no toda América Latina.
El corazón de América latina son cuatro rebeliones, cuatro levantamientos: Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador. Pero tienen una proyección continental. Porque las grandes sublevaciones de estos cuatro países les dan una tónica a toda la región. Y hace que lo que ocurre en Oaxaca en México, lo que ocurre con los pingüinos en Chile, lo que ocurre con los maestros en Perú, esté en este contexto… El dato importante de estas luchas, en mi opinión, han sido los éxitos que se han logrado. En América se han logrado éxitos políticos. Se han tumbado gobiernos neoliberales y se han impuesto triunfos económicos, políticos y sociales por parte de la población. Triunfo en la caída de Lozada en Bolivia, triunfo en la caída de los derechistas en Ecuador, triunfo con el proceso bolivariano en Venezuela, esto cambia un escenario, porque este tipo de triunfos no se registran en ningún otro lugar del mundo. Entonces aca no sólo es el centro de la resistencia, tiene logros, tiene elementos de victorias.
Los programas de estos movimientos han sido programas democráticos, no contra dictaduras pero si contra gobiernos derechistas represivos. Han sido programas antiimperialistas donde hay un giro del neoliberalismo a la estatización y lo novedoso es que se estatiza el petróleo, se estatiza el gas. Hay un giro antiimperialista hacia las estatizaciones y hay un cambio importante como por ejemplo la reaparición del problema nacional indígena en la agenda de la política latinoamericana.
Lo interesante es que estos movimientos tienen una diversidad de actores de oprimidos y explotados, no es nítido como en otra época que eran el campesinado y la clase obrera. Hay una diversidad mucho más compleja de cuales son las vanguardias sociales de estos procesos en América latina.
Y creo yo, que también lo interesante es ver que son rebeliones con movimientos revolucionarios pero todavía no con revoluciones sociales. Hay que comparar lo que ocurrió en los últimos años con lo que ocurrió con las cuatro grandes revoluciones sociales de América Latina para tener una idea de la envergadura.
En America Latina hubo cuatro revoluciones sociales relativamente exitosas. México en 1910, Bolivia en 1952, Cuba en 1960 y Nicaragua en 1979, y ninguna de las cuatro que hemos tenido hasta ahora tiene ese alcance todavía. En ninguna se ha destruido el Ejército, en ninguna se ha destruido el Estado como ocurrieron en las otras cuatro en los momentos del conflicto. Pero son rebeliones con elementos muy exitosos y que tienen un enorme impacto para el desarrollo del proceso revolucionario en América Latina”.

“La participación de los que estamos aquí es muy importante para construir una alternativa socialista”

“Y termino con el tercer problema. En este escenario ¿qué estrategia revolucionaria tener? ¿Cómo avanzar? ¿Cómo generar un proceso socialista y revolucionario? ¿Cómo participar de un proceso de estas características? Y yo creo que la gran preocupación de todos los revolucionarios es cómo radicalizar y hacer avanzar los procesos que se han desarrollado en la región, evitando las 3 frustraciones que nosotros hemos visto en las últimas décadas. La frustración legalista que vimos con Salvador Allende en Chile. Evitar el tipo de frustración donde la confianza en la estructura del Estado Burgués conduce a permitir un golpe de estado. Y entonces para un proceso nacionalista radical como el de Venezuela, el de Bolivia, el de Ecuador, este es un peligro. Hoy es, para mí, es un peligro, pero un peligro menor. Hay otro peligro es que estos procesos nacionalistas radicales terminen en una frustración como Nicaragua, es decir hay un gobierno progresista, nacionalista, radical, que piensa que domina la situación política y un día la derecha le gana las elecciones y queda desplazado, esto no es posible en el corto plazo pero es una probabilidad. Y lo que yo considero que es el peligro más grande para estos procesos es lo que ocurrió con el PRI en México. El peligro más grande es que estos gobiernos nacionalistas radicales, estoy especialmente pensando en Chávez, terminen afianzando desde el Estado un nuevo capitalismo, una nueva burguesía, un nuevo sector dominante desde la estructura del Estado, revirtiendo el proceso de radicalización. Por su puesto que hay una cuarta posibilidad que es por la que apostamos todos nosotros que es que en vez de una involución se produzca una radicalización, esta sería la perspectiva cubana. Esto sería que estos movimientos nacionalistas radicales rompan con la estructura del Estado Burgués y se orientan hacia un desarrollo y una transición socialista. Hacia este proceso tenemos que apuntar nosotros y este proceso es el que tenemos que alentar nosotros. Y termino con esto. Cómo podemos alentarlo nosotros, como podemos influirlo. Yo creo que los que estamos aquí tenemos una posibilidad importante y no es ninguna altanería y no es ninguna pedantería decir que los que estamos aquí podemos influir en estos procesos. No es creerse más de lo que uno es. Uno puede hoy influir en los procesos de latinoamérica. Y lo puede hacer porque los que estamos aquí tenemos un acervo de militancia, de lucha, de tradición política que se mantiene y que hay que recrearlo y acá creo que hay un ámbito de recreación, es un acervo que tenemos los que provenimos del trotskismo si encontramos la forma de renovarnos a nosotros mismos. Si encontramos el camino para superar el dogmatismo, para encontrar caminos que nos alejen de la marginalidad, si logramos fusionar nuestras tradiciones teóricas con las nuevas tradiciones políticas y teóricas que están surgiendo en la izquierda radical. Yo creo que si logramos eso en el plano político y en el plano teórico, si logramos esto y además, de un acierto político, logramos revisar cuales fueron los problemas de nuestras concepciones que durante décadas nos mantuvieron en la marginalidad. Si logramos eso yo creo que la intervención política de los que estamos aquí, de los que participamos en este reagrupamiento es muy importante para el futuro de América Latina y para la construcción de una alternativa socialista”.


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