Los Kirchner en EEUU

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Se viene un cambio… de terror

El presidente y su esposa fueron a rendirse a los pies de los banqueros y empresarios yanquis. Cristina ya había hecho lo mismo en México, Austria, España y Alemania. Fueron a asegurarles a los usureros internacionales que con el “cambio” de presidente, nada cambiará para ellos y como le gusta decir a la primera dama: la Argentina es un buen lugar para hacer negocios. Demostrando una vez más que, por más promesas de cambio nada podemos esperar los trabajadores y el pueblo de un gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

A un mes de las elecciones a presidente, considerándose como favorita a suceder a su marido Néstor Kirchner, Cristina se lanzó con todo a hacer “promesas electorales”. Dos cosas tienen de distinto sus promesas: una, que en vez de hacerlas como la mayoría de los candidatos de oposición tradicionales como López Murphy, Carrió o Rodríguez Saa, quienes recorren los medios y el país prometiendo cambios y mejoras a la gente. Cristina, sabedora de ser la favorita en las encuestas y de los grandes capitalistas se las hizo a los banqueros y empresarios del imperialismo mundial. Y dos, que también es distinto de los otros candidatos del régimen, ella sí piensa cumplirles.
El problema para el pueblo es que todo lo que les prometió a los grandes chupa-sangres mundiales va en contra de los intereses del argentino común.

¿Cuáles fueron las promesas de Cristina?

Aunque la hasta ahora senadora, tiene un discurso algo ambiguo, como su marido (aunque hay que reconocerle que es más directamente pro yanqui y pro imperialista) todos destacaron que “ si bien usa términos como «justicia social» y «soberanía popular», también hace alusión a «responsabilidad fiscal» y «racionalidad capitalista» y la consideran una potencial intermediaria entre EEUU y América Latina”. Dicho en buen criollo los banqueros no creen que los términos de justicia social o soberanía popular sea traduzcidos en conductas de gobierno y sí creen en que la futura presidenta actuará con responsabilidad fiscal (es decir, no tocará la plata de las reservas para aumentar sueldos o dar trabajo sino que la guardará para pagar la deuda o para evitar crisis de las empresas) y actuará con “racionalidad capitalista”, es decir, les permitirá seguir haciendo grandes negocios con fabulosas ganancias mientras deja que exploten a los trabajadores.
Por eso cuando Cristina promete que seguirá los pasos de su marido en materia económica, estos vampiros la elogian porque con Kirchner hicieron las mayores superganancias en la historia de nuestro país y sobre todo porque él canceló la deuda con el FMI.
Y si algún cambio piensan que puede haber con el futuro gobierno de Cristina es aún más favorable a ellos como lo afirma Mark Jones, un asesor de los funcionarios de George Bush «Cristina seguirá cuidando el frente interno, pero está más interesada en lo internacional que Kirchner. No hay más que ver las giras que hizo por el exterior para hacer contactos y está mostrando una cara más razonable, más abierta a negociar, a pactar, a consensuar con otros países”. Más claro échele agua…

Cristina es más de lo mismo

Por eso compañero por más que Kirchner salga a decir que ahora se viene el gran cambio, que el mismo representará mejoras para los trabajadores, no se engañe, es más del doble discurso al que nos tiene acostumbrado el presidente. Aquí en el país despotrica contra los empresarios, contra las privatizadas, contra el FMI. Pero como los mismos capitalistas reconocen, no importan tanto las palabras sino los hechos y los hechos dicen que con Kirchner los empresarios ganaron más que con ninguno en años, no se tocó un pelo de los convenios con las privatizadas a pesar de que todo el mundo ya se dio cuenta de que fueron y son una estafa al pueblo y fue este presidente el que le canceló al contado la deuda al FMI cuando el 40% de los argentinos vive por debajo de la línea de pobreza. Y si los grandes imperialistas de EEUU y Europa están más contentos con Cristina que con Néstor, imagínese lo que esto significa, ella se pasó meses de gira para asegurarles que será aún más servicial y entregadora que su marido. Por eso la aplauden y vaticinan que ganará las elecciones por más del 20% de diferencia: Son sus expresiones de deseo.

El cambio que necesitamos los trabajadores y el pueblo

Desde el Movimiento Socialista de los Trabajadores y el espacio por una Nueva Izquierda venimos insistiendo en que no hay solución para los males que afectan a la inmensa mayoría de los argentinos, si seguimos apostando a variantes que ya nos estafaron. No hay salida con Cristina pero tampoco con Lavagna o Carrió, que son más de lo mismo. Nosotros insistimos en que en el país sobra la plata para empezar a solucionar los problemas de la pobreza, de la falta de trabajo, de salud y educación. Pero necesitamos una alternativa distinta, que implemente un plan económico opuesto al llevado a cabo por los Kirchner y las falsas oposiciones tradicionales. Un plan económico que privilegie las necesidades del pueblo y no los intereses de unos pocos multimillonarios empresarios nacionales o extranjeros. Donde no haya que tener “guardados” más de 40 mil millones de dólares para garantizarles estabilidad en sus negocios mientras que no se garantiza el derecho a un trabajo o jubilación digna. Donde no haya que seguir pagando la deuda externa a costa de no tener salud o educación porque no se les paga salarios dignos a maestros o médicos y se dejan caer las universidades o los hospitales a pedazos. Un país distinto donde pague más el que más tiene y se garantice el derecho a una sociedad más justa, en el camino de construir el socialismo.

Gerardo Vera


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