Francia vuelve a ser un polvorín

Spread the love

El derechista Sarkozy quiere liquidar los regímenes jubilatorios especiales y avanzar en la privatización educativa. En respuesta hubo fuertes paros, con los ferroviarios al frente, y marchas de estudiantes secundarios y universitarios. La dirigencia sindical, sobre todo la CGT, levantó la huelga. Ahora, jóvenes inmigrantes protagonizan saqueos y duros choques con la policía en varios suburbios. Desde China, donde está haciendo negocios, Sarkozy pide “calma”…
Reproducimos un extracto del texto de los compañeros de La Commune y una nota especial que nos envió Jean-Philippe Divés, dirigente de la Liga Comunista Revolucionaria.

Escriben: Jean Paul Cros, Daniel Pétri, Pedro Carrasquedo.
25 de noviembre de 2007

Durante 9 días los ferroviarios hicieron una dura huelga contra la reforma de sus jubilaciones. Fue otro ejemplo de la valentía de los trabajadores del ferrocarril y el subte. Pese a su firme voluntad de lucha, la huelga no tuvo éxito.
Pero Sarkozy no se fortalece. En esta victoria no tiene ningún mérito. Contento por no ceder ante los huelguistas, alabó «el gran sentido de responsabilidad que tuvieron las organizaciones sindicales»…
¿Responsabilidad o traición? “¿Cómo proponen ‘suspender’ el paro si ninguno de nuestros objetivos se alcanzó?”, exclamaba un compañero en una asamblea. Otro decía: “En las negociaciones, nuestros representantes deben defender ‘los tres puntos’ por sobre todo”.
“Los tres puntos” son las exigencias que las asambleas ferroviarias hicieron a sus federaciones: no al paso de 37.5 a 40 años de aporte para la jubilación plena; no a toda rebaja en caso de aporte menor a 40 años; mantenimiento del ajuste de la jubilación por inflación.
¿Por qué se levanta sin ganar nada? Algunos, en base a encuestas, dicen que la huelga se iba agotando y era impopular entre los usuarios. Es una explicación algo ligera. Para entender mejor hay que recordar los hechos.
El 11/9 el primer ministro Fillon inicia los ataques. Ante esto, Thibault1 promete conflicto “si el gobierno sigue actuando con hechos consumados”. Desde las otras dos centrales -FO y CFDT- dicen algo similar. Pero en su campaña Sarkozy alertó que los ferroviarios deberán aportar 40 años “como todo el mundo”… Y Ségolène Royal2 coincidió.

Un mes perdido

El 18/9 Sarkozy lanza la reforma. Los ferroviarios esperan de sus dirigentes un llamado a luchar. Pero éstos proponen esperar. En las reuniones informativas, los ferroviarios plantean anunciar una acción para el 17/10. Los dirigentes frenan. Resultado: ¡un mes perdido! ¿Para qué tratar de abrir “un espacio de negociaciones” con Sarkozy? ¡Si él anticipó que los principios de su reforma no serían negociables!
Los tres principios significan trabajar más años para cobrar menos jubilación. Los ferroviarios los rechazan de plano. La espera aumenta la bronca y la voluntad de parar.
En ese clima tenso todas las federaciones ferroviarias llaman a paro el 18/10. Registrando el ánimo combativo, las federaciones Sud-rail3 , FO y FGAAC llaman a paro prorrogable. Enseguida la CGT lo frustra en nombre de la unidad con la CFDT… ¡que apoya el paso a los 40 años! E intenta diluir el tema de la reforma en una ensalada de vagos reclamos.
En la cúpula del poder vuelve el fantasma de 19954 . El 16 a la noche, 26 seccionales ferroviarias CGT llaman también a la huelga, enfrentando a la conducción estalinista. La CGT les responde que la huelga prorrogable quedará para más tarde y propone un hipotético paro general ferroviario…

¿Y la extrema izquierda? 5

La extrema-izquierda oficial LO-LCR nada hizo para impedir la postura «anti-prórroga» de la CGT.
Rouge, el diario de la LCR, decía la víspera del 18/10: “Debe ser lo más amplio posible y el principio de unidad. Un único exitoso día, incluso, no será suficiente para hacer retroceder a Sarkozy. Pero puede ser el inicio de una contraofensiva”. No menciona la posibilidad de una prórroga. Sus lectores no sabrán siquiera que FO, el FGAAC y Sud-rail llaman a la huelga prorrogable.
El editorial del periódico Lucha Obrera es similar: “Un día de paro exitoso como el del 18, incluso, no bastará para hacerlos retroceder. Pero debe ser una advertencia a los patrones y al gobierno, y un incentivo para que los sindicatos prevean y anuncien una continuidad.”
Ambos reconocen que un solo día no basta para hacer retroceder a Sarkozy, pero se niegan a trazar la perspectiva del paro desde el 18 hasta el retiro del proyecto de reforma. Se adaptan así al discurso de los líderes de la CGT, que dilatan la continuidad para “más tarde”…

Un tsunami

El paro fue un verdadero maremoto: más del 75% de huelguistas. ¡Nunca visto! Pero esa misma noche, la dirección del CGT llama abiertamente a levantar. Su maniobra se verá facilitada por el cambio súbito de posición del FGAAC, que representa al 30% del personal de conducción, la noche del 18 al 19, apelando a levantar. Pero eso no bastará para impedir la continuidad. En un volante del 19, Sud-rail informa: «Votada en asamblea general, la huelga sigue en 17 depósitos de todo el país. No hay personal de conducción que no haya parado. Importantes talleres hicieron lo mismo. Del viernes al lunes, el movimiento afecta también Establecimientos Explotación, Trenes y Equipa-miento…»
¡Es considerable! Las asambleas son masivas. Harán falta 4 días para que la vuelta al trabajo sea total. Y habrá que esperar al 31/10 para que las federaciones propongan una “forma de seguir”. Ese día, salvo el FGAAC, llaman al paro por tiempo indeterminado a partir del 13/11…

«Mesas redondas» y golpes bajos

Ante la fuerza del movimiento, el Ministro de Trabajo invita a las federaciones a nuevos encuentros bilaterales para rediscutir la reforma. Si bien amenazan con seguir el conflicto si no hay respuesta, salvo Sud-rail aceptan renegociar a la baja. Incluso el gobierno plantea negociar no en una «mesa nacional» sino con todas las demás empresas con régimen especial de jubilación. Pero la propuesta de “mesas redondas” no convence a las bases y la situación comienza a oscilar: rebelión de los marineros, huelga del personal de a bordo de Air France, bronca entre los jueces y abogados, inicio de movilización estudiantil… Francia vuelve a ser un polvorín.
El 9/11 Thibault le suplica al ministro Bertrand una reunión «tripartita»6 para «trabajar en una salida al conflicto». Bertrand pide más. El 12, Le Reste7 insiste con la “tripartita». Bertrand acepta recibirlos. Al otro día, Thibault cambia su oferta de «tripartita» y acepta reuniones por empresa, siempre que haya un representante del Estado. El 14/11, mientras comienza la huelga, Le Reste acepta negociar la reforma en la SNCF8 .
El paro empieza a decaer, pero pese a esos golpes bajos se sostiene más allá del fin de semana. Los aparatos redoblan esfuerzos. El lunes, la Interfederal impulsa las tripartitas con propuestas engañosas. La mayoría de las asambleas lo rechazan. Pero los estalinistas repiten que el paro se agota y que es preciso guardar fuerzas para seguir después… Se negocia durante un mes. Tras la primera ronda, en muchas asambleas los delegados CGT llaman a «suspender». Y Hollande9 , a levantar…

Una traición premeditada

Tras 8 días de huelga, traición. La CGT y demás cúpulas negocian con el gobierno para liquidar el régimen jubilatorio. Mientras escribimos esto, Sarkozy festeja: «Un día ustedes dirán que reformé tanto como Thatcher».
La dirección de la CGT preparó día a día la traición. Ya antes del paro, en un texto del 31/10, su federación ferroviaria decía: «El lema 37.5 para todos no es nuestro reclamo…” Así dividen a los ferroviarios de los estatales y privados, y le permiten a Sarkozy plantear 40 años para todos en nombre de la equidad. Retrasaron el primer paro hasta un mes después del ataque de Sarkozy. Rechazaron de antemano seguir el paro y dejaron pasar otro mes antes de hacerlo, tal como al otro día del 14/11. Organizaron la levantada a partir del 19. Se negaron a que los ferroviarios fueran en columna a las marchas del 20. Violaron el mandato de asambleas e impusieron las “mesas”…
Tales son las primeras enseñanzas. De nuevo surge la pregunta: ¿quién nos representa?, ¿cómo hacer para que nuestros sindicatos estén a nuestro servicio? Esto nos lleva a ampliar nuestro combate por la independencia de los sindicatos y su restitución a las bases como herramienta de lucha permanente para arrancar reclamos, combatir la explotación y defender las conquistas. Y, sobre todo, surge la cuestión de un nuevo Partido de los Trabajadores, capaz de oponerse, en todos los terrenos, a las maniobras de las burocracias sindicales que responden a los aparatos políticos burgueses. Y esto, desde ya, no sólo en Francia.

Traducción y extracto: Pablo Vasco

1 El líder comunista de la CGT.
2 La candidata presidencial del Partido Socialista.
3 Sindicato ferroviario dirigido por la LCR.
4 Gran huelga ferroviaria nacional.
5 Así se llama en Francia lo que aquí llamamos izquierda.
6 Estado, empresas y gremios.
7 El dirigente ferroviario de la CGT.
8 Empresa estatal de ferrocarriles.
9 Máximo líder del PS.

Ver nota

La primera gran batalla contra Sarkozy


Publicado

en

por

Etiquetas: