Sin justicia… murió Febres

Spread the love

El 10 de diciembre, se conoció la noticia de la muerte del ex prefecto Héctor Febres. Faltaban sólo 4 días para que se conociera la sentencia del juicio por los hechos de tortura de la ESMA por los que era el principal imputado. La justicia que se había demorado tres décadas, permitió que él muriera siendo técnicamente inocente.
Paradójicamente, el genocida murió en el día de los Derechos Humanos al igual que Augusto Pinochet el año pasado. Ambos murieron sin sentencias judiciales por las aberraciones cometidas durante las dictaduras militares que bañaron de sangre el continente en la década del ‘70. En nuestro país, años de gobiernos amparando la impunidad y causas que duermen en los juzgados permitieron que este hombre se fuera sin la condena institucional aunque sobre él pesó la condena del pueblo que se moviliza cada 24 de marzo y en cada escrache.
Aún así, la sospecha pende sobre esta muerte. Febres, estaba alojado en la base naval de Tigre donde murió y no en una cárcel común como la querella venía exigiendo. Esta distinción entre presos comunes y genocidas es habitual y, por eso, los abogados de derechos humanos exigen no sólo que vayan a cárceles comunes sino, que se les notifiquen dónde están alojados.
Las causas de la muerte de Febres aún no fueron aclaradas. Por ello, los abogados pidieron que la autopsia sea supervisada por ellos. Al mismo tiempo solicitaron, como todo el pueblo que viene luchando, que se aceleren las causas que están en tramite para que la muerte no sea la que, esta vez, garantice la impunidad que se viene consolidando desde hace 30 años.

Adriana Duprez


Publicado

en

por

Etiquetas: