El Ojo Avizor

Spread the love

«¡Calentito lo pancho!»

Enviado por Haroldo Da Garoa. (1)

Efraín Morales estaba sentado frente a la puerta de su casa en Villa Echenagucía y como todas las tardes soportaba el tremendo calor del verano conversando con su vecino Pierluiggi Ciccoldi – conocido vaya a saber uno por qué como “El Tano” -.
Mientras hablaban de pelotude … apuraban un matecito con bizcochitos de grasa y poco a poco, como sin querer, iban arreglando
el mundo y se hacían la ilusión de ver a su querido “El Porvenir” como campeón del ascenso.
-“Don Efraín, este calor no se soporta más, eh?” (y eso que el Tano venía
de la región de los Abruzzos donde hace más calor que en Catamarca).
-“Lo que pasa es que la culpa la tienen los aires acondicionados. ¿No vio que el gobierno pidió a los porteros que cuenten cuántos aparatos hay por edificio?” – “Oiga, osté cree cualquier cosa, no se da cuenta que eso es para la gilada? Acá en Echenagucía, ¿cuántos aparatos hay? Deben ser tres en todo el barrio. Yo le voy a explicare: lo que pasa es que ahora non es como en el tiempo de antes, que la electricidá era de SEGBA o de la CADE (Compañía Argentina de Electricidad), ¿se acuerda? era del Estado; ahora se la dieron a cuatro atorrantes extranjeros que sólo hacen
negocio: cobran lo que quieren, cortan cuando quieren y encima, digamé, ¿quién los controla? ¡Nos jodieron Don Efraín! Efraín asentía con la cabeza gacha, había leído algo de eso porque ahora tenía tiempo; después que cerró el frigorífico en el que trabajaba en Avellaneda, quiso poner una carnicería, pero no duró más de dos años, a la quinta vez que lo chorearon largó todo.
– “A mí me dijo un muchacho que sabe (siempre hay un muchacho que sabe en los barrios, ¿vio?), que la crisis de energía se arregla con el ahorro y el adelantamiento de la hora.”
Pierluiggi ya se estaba engranando al oír estas cosas y para no aumentar la temperatura del diálogo llamó a un juez imparcial: ¡su mujer! Ahí apareció Doménica Lucía Rosa Salato de Ciccoldi, conocida vaya a saber por qué como “La Tana”, y escuchados los argumentos, sentenció: -“Lo único que ganan con lo 25 miyone de bombita que quiereno cambiare, ¡sono lo fabricante de bombita!”, dicho lo cual se retiró a seguir veraneando por Canal 13, que transmite desde Mardel (dice que es más fresquito que Canal 9 que pasa todo desde Punta del Este).
Tenía razón Doménica, nunca fue a la escuela, pero no la engrupen nunca: lo que es bueno o malo para ella, es bueno o malo para todos.
Una mujer sabia. Este cronista recuerda que un amigo, José “te bato la justa”, que trabaja de ordenanza en la Rosada, había escuchado que La Jefa le dijo al superministro Julio “Embolso con las dos manos” De Vidrio: “dejá que se crean eso y que hablen del calor y las bombitas y se olviden
de la carestía y de los tarifazos”.
Justamente eso pensaba Efraín y le decía al Tano: -“A mi me calienta mucho más que la temperatura, el aumento del colectivo, del tren, del pan, de la leche, de la carne, todo, todo, vecino, todo por las nubes y para los pobres, ¡nada!” – “ ¡Cálmese Don Efraín , le va a subir la presión y el colesterol!” – “¡Tenés razón Tano, esto no lo arregla ni mongo! (¿o sí?). recaliente Efraín hizo la “Gran Gatica” y se fue “a la remismísma mier…” a bordo de su flamante bicicleta Harley Smithson 480X, de cuatro cambios, que le compró por 11 dólares al agregado militar de la embajada de Sri Lanka, y haciendo más gambetas que René Houseman para esquivar los pozos de la calle, se perdió rumbo a Gerli.

(1): Haroldo Da Garoa es periodista, de origen brasileño, nacido en Cachoeira do sul y criado en Lanús Oeste. Escribe regularmente para el “Chañar Ladeado News” y otros importantes medios internacionales.
Se reciben y esperan opiniones y sugerencias (incluso de temas a tratar) en el correo: garoafinito@yahoo.com.ar


Publicado

en

por

Etiquetas: