Entre actos mediocres y rebeldes propios

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A los Kirchner no les sale una

Para conmemorar la fecha patria y también, por qué negarlo, para seguir en su pelea contra el “campo”, el gobierno nacional realizó un acto en Salta el 25 de mayo, en simultáneo con el que realizaban los productores agrarios en Rosario. Pero el acto no fue lo que se esperaba y ahora asoma una crisis al interior del PJ.

El acto se realizó a los pies del monumento a Güemes, en la capital de esa provincia. Uno de los objetivos más importantes del acto era fortalecerse de cara a la sociedad: luego de semanas de desgaste por la pelea con el campo era necesaria una jornada que mostrara al gobierno nacional y al kirchnerismo fortalecido y como una fuerza política con muchos apoyos.
Pero el acto no cumplió con las expectativas oficialistas. Fue mucha menos gente de la esperada. Incluso habían rentado un helicóptero para tomar fotos de la multitud, aunque al final no se publicó ninguna. La mayoría de los asistentes eran de Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. Durante el acto, el presentador habló de 150 mil personas, la policía calculó 45 mil, pero los propios dirigentes kirchneristas, a micrófono cerrado, admitían unos 25 o 30 mil. Era muy poco para un acto tan planificado y que pretendía servir para fortalecer al gobierno frente al campo, que realizó un acto con cientos de miles de personas.
Los tiempos del acto fueron meticulosamente calculados. Apenas comenzaron los discursos del acto de Rosario, se ordenó a todos los canales de aire entrar en cadena nacional transmitiendo el acto de Salta. Y Cristina empezó a hablar minutos después de que terminara el último orador de Rosario.
El discurso central estuvo a cargo de la presidenta Cristina Kirchner. Habló catorce minutos en los cuales pidió construir un “país con inclusión social y redistribución”, hubo muchas alusiones a los dirigentes agrarios aunque sin nombrarlos: “antes de los intereses del sector, de nuestra propia individualidad, están los intereses del país y de la Patria” disparó contra el campo.
Los Kirchner están intentando por todos los medios mostrar una imagen de sí mismos que no existe. Quieren mostrar un gobierno fortalecido, pero les sale un acto pobre políticamente y pobrísimo en asistencia. Quieren detener la rueda del desgaste, pero a la debilidad del acto en Salta se suman los cimbronazos que Néstor Kirchner está recibiendo como presidente del PJ. Y es que cada vez más sectores comienzan a despegarse de su conducción y algunos de peso directamente lo empiezan a enfrentar.

Córdoba y Santa Fe: distritos rebeldes

La rebeldía empezó con un comunicado de Schiaretti, el gobernador cordobés, en el que intimaba a la Nación a pagar una deuda de 40 millones de pesos que mantiene con la provincia. Esta reacción, puesta en el contexto que se realizó, es una patada al intento kirchnerista de cerrar filas al interior del PJ. Pero luego la situación empeoró cuando la conducción provincial de Santa Fe emitió un duro comunicado que, entre otras cosas, planteaba “Expresamos nuestro desacuerdo con el documento emitido por la mesa de conducción del Partido Justicialista Nacional, porque no expresa la realidad y el sentir del pueblo santafesino”, y dispara directamente contra el gabinete nacional diciendo que “los dirigentes ajenos a la provincia que no tienen ni estatura moral ni política para atacar arteramente las conductas de nuestros mejores dirigentes”. A estas declaraciones también se sumó Carlos Reutemann, que además anunció que apoyará una lista interna opositora del PJ provincial.
Pero la escalada continuó con una solicitada firmada por más de 225 intendentes cordobeses que reclamaron “un partido democrático y moderno, que respete la diversidad interna, que de espacio de expresión y atienda las distintas expresiones y líneas de pensamiento”.
Además de estos casos, también el ex gobernador cordobés Juan Manuel de la Sota, el de Salta Juan Carlos Romero, el entrerriano Jorge Busti, y el ex presidente Eduardo Duhalde, son otros ejemplos de dirigentes y sectores pejotistas que empiezan a enfrentar a los Kirchner. Ninguno de ellos asistirá a la convocatoria a la mesa nacional del PJ que realizó Kirchner para hoy jueves 5 de junio.

Se profundiza la crisis

Es evidente que la crisis política se está agravando. A esto se le suman otros factores preexistentes como la inflación y los salarios insuficientes, y otros nuevos como la entrada en escena de los transportistas que están cortando rutas para provocar desabastecimiento y forzar el fin del conflicto ‘campo-gobierno’. Es evidente también que estos sectores y dirigentes del PJ que se están despegando no expresan nada nuevo, sino más bien todo lo contrario, son otra cara de la vieja política. Lo que expresan es la crisis más global del kirchnerismo como proyecto político, muestran cómo los oportunistas y mercenarios de siempre abandonan el barco cuando presienten tempestades, y auguran un mayor desgaste para el oficialismo.
Hace apenas unos meses los Kirchner daban pasos firmes para lograr el promocionado “Acuerdo del Bicentenario” para el 25 de mayo. Hoy ya estamos en junio y no sólo no lo lograron, sino que se les empieza a desbandar su esquema de poder.
Así las cosas, para los trabajadores y los sectores populares es urgente dar pasos firmes en la construcción de una alternativa política que pueda dar una salida positiva a la crisis en que se va sumergiendo el país.

Juan Pablo Correa


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