Cristina lo hizo

Spread the love

Partidas provinciales congeladas

En su carrera para pagar las deudas a los organismos financieros internacionales, lo que a esta altura ya se demuestra como la clara prioridad de este gobierno, Cristina Kirchner decidió congelar las transferencias a provincias, incluidas las destinadas a obras públicas. Todo bajo la premisa de no tocar algunos gastos y, a la vez, “sostener el ahorro”.

Según datos publicados en el diario La Nación “los fondos que las provincias reciben para gastos o inversiones en infraestructura sufrieron un virtual congelamiento durante el primer semestre, o, directamente, se redujeron. Las transferencias corrientes cayeron un 6,3%, mientras que los giros para financiar obras aumentaron sólo un 1,5% respecto de los primeros seis meses del año anterior, según un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP)”. Recordemos que esta semana primera vez en los últimos cinco años, varios empresarios de primera línea denunciaron la manipulación de las cifras del INDEC y coincidieron en que la inflación ronda el 25 por ciento. Con ese marco inflacionario, los fondos que reciben las provincias tuvieron una caía real que es brutal.
Recordemos que las provincias dependen en gran medida del dinero que se les envía desde Nación, para pagar sueldos a empleados estatales, de la salud y de la educación. Por eso se explica que, al menos hasta ahora, en cinco provincias existan conflictos importantes por reclamos de aumentos en los salarios por parte de los docentes. Evidentemente, a raíz de este recorte, los reclamos se profundizarán en lo que queda del año.

Plata hay

El superávit primario, sin los ingresos extraordinarios de la reforma previsional, fue de $ 19.414 millones en el primer semestre, un 68,3% superior al del mismo período del año anterior. Si se agregan los traspasos de las AFJP, la cifra sube hasta los $ 20.310 millones. Es más, el Banco Central duplicó en el primer semestre el giro de utilidades al Tesoro. Fueron $ 3400 millones, a los que se sumarán, por los menos, casi $ 2000 millones, que ya fueron comprometidos. Pero evidentemente el gobierno no pretende destinar un sólo peso de sus arcas para aumentar las partidas a las provincias. Según el último programa financiero, elaborado por el equipo de Martín Lousteau, se preveía destinar $20.200 millones de dólares al pago de la deuda externa. Las prioridades son claras.
Además es evidente que, tras del revés sufrido en el conflicto con el campo, desde el Gobierno siguen pretendiendo castigar a las provincias, muchas de las cuales con sus movilizaciones masivas presionaron para que la votación en el senado fuese al revés de los planes K.

Las tarifas suben… y los subsidios a las privatizadas ¡también!

Desde el Ministerio de Economía reconocieron que seguirá el aumento en la electricidad y que se descongelarán las tarifas del gas. Afirmaron que «el ajuste de tarifas permitirá reducir gastos y los ingresos se acelerarán tras haberse normalizado la actividad agropecuaria». Mientras tanto los subsidios a las privatizadas crecen. Se prevé que  las compensaciones que recibirá el sector energético este año rondarán los $20.000 millones de pesos (el doble de lo que recibe anualmente el Ministerio de Educación) y el transporte cerca de $2.600 millones (casi lo mismo que recibe el Ministerio de Salud).
Cada vez es más claro que es un verso que el gobierno K es un gobierno popular que se ocupa por la distribución de la riqueza. El propio Kirchner reconoció que el objetivo principal que iba a tener el dinero obtenido de los aumentos a las retenciones al campo era para cancelar las deudas y no para mejorar el nivel de vida de los sectores populares en las provincias. La congelación de las partidas presupuestarias a las mismas no hace más que confirmar que los K siguen teniendo las mismas prioridades.

Federico Milman


Publicado

en

por

Etiquetas: