Jujuy

Spread the love

Ante la Constituyente Social de la CTA

Durante los días 24 y 25 de Octubre se realizará la Constituyente Social, en momentos de convulsión en el mundo y en el país. La crisis empezó a llegar a la Argentina. El “viento de cola” se termina cuando en Argentina vivimos un nuevo momento político. Es necesario responder a la crisis con un programa de medidas de emergencia: No pagar la deuda externa, llevar el salario a $ 3700 como mínimo, aprobar una Ley antisuspensiones y despidos y combatir la inflación. Pero también hay que dar pasos en construir una alternativa política.
Un gran debate hace a cómo lograr un nuevo modelo de país y trascender a la lucha reivindicativa, es el que hace a la necesidad y la oportunidad de construir una nueva alternativa política.
En las reuniones previas a esta Constituyente, en materiales o intervenciones de compañeros de este espacio, se ha expresado que esta Constituyente debía abordar la necesidad de lograr un “Nuevo Proyecto de Liberación Nacional”, una “Propuesta política de nuevo tipo” o “Movimiento Político, Social y Cultural”. Justamente es en este sentido que hemos participado en dichas reuniones en carácter de observadores para explorar la posibilidad de que se logre progresar en estos necesarios debates. Convencidos que, más allá de los nombres, existe una necesidad de dar pasos en vertebrar un nuevo proyecto país y un nuevo proyecto político para disputar por él. Inquietud que vimos presente en muchos de los compañeros concurrentes a dichas reuniones. Palpando que hay una nueva oportunidad para disputar por construir una alternativa distinta. En la rebelión del 2001 la tremenda energía desplegada no se plasmó en una alternativa política y luego padecimos las consecuencias. Se fue haciendo necesario sacar conclusiones de experiencias abortadas y errores cometidos y por ello desde el MST y el espacio por una Nueva Izquierda, propusimos abrir a fondo este debate y hacer los mayores esfuerzos por construir una alternativa amplia y unitaria donde confluyan los diversos espacios y expresiones del campo popular opuestas a este gobierno y su modelo y también a las falsas alternativas que reciclan expresiones de la vieja política.
En función de ello, hicimos tres propuestas concretas: A) La definición de los ejes programáticos hacia un nuevo modelo de país. Haciendo esfuerzos por encontrar los puntos de unidad, tomando los puntos positivos del proceso latinoamericano. La ruptura con la dependencia, terminar con la concentración económica recuperando para el estado los recursos naturales y los servicios públicos privatizados, distribuyendo realmente la riqueza al servicio de las reales necesidades populares, el repudio al pago de la deuda externa, descargando el costo de la crisis en los grupos económicos concentrados, terminar con el autoritarismo y recuperar para el pueblo la decisiones democráticas fundamentales en una asamblea constituyente para decidir el rumbo del país, son algunas bases. Construyendo una alternativa delimitada tanto del gobierno y el PJ, como de las falsas “oposiciones”. B) Que entre todos realicemos una amplia convocatoria a los movimientos sociales y fuerzas políticas que provienen de distintas tradiciones, de la centroizquierda, el nacionalismo popular, a la izquierda política y social que propone una construcción no sectaria, a abrir un franco debate y a dar pasos para confluir en un nuevo proyecto político. Desde el MST formulamos esta propuesta de confluencia y bregamos por que se abra este debate por la unidad además del espacio ya nucleado en la CTA, con los compañeros de Federación Agraria, Proyecto Sur, PCR-CCC, Solidaridad e Igualdad y todos aquellos sectores y movimientos que se planteen la necesidad de construir una herramienta política amplia y unitaria. Para presentar una opción válida en todos los terrenos de lucha, en la movilización, en los debates  y eventos nacionales. Y también en las elecciones, ya que en el 2009 los trabajadores y sectores medios y populares necesitan una opción para que no se fortalezcan las falsas alternativas y en ese sentido es fundamental trabajar también de cara a presentar una propuesta electoral. C) En función de ello, vimos importante que en cada provincia, capital y a nivel nacional, se conformaran mesas con los distintos espacios para desarrollar los debates y explorar la posibilidad de acuerdos políticos, sin hegemonismos ni subordinación de un sector a otro respetando la independencia de cada uno y poniendo el centro en la unidad.
Lamentablemente no hemos visto en la dirigencia de este espacio de la CTA una decisión concreta de articular una confluencia amplia, en particular con expresiones de izquierda como la nuestra. Hay señales claras de haber elegido un rumbo que lleva a que se desaproveche esta nueva oportunidad.
En primer lugar, porque vemos una resistencia concreta a formular en las propuestas programáticas una delimitación clara y contundente con el gobierno y su modelo. Ya se demostró que las variantes “ni oficialistas ni opositoras”, terminan cediendo objetivamente al poder de turno.
En segundo lugar porque pese a hablarse de unidad en la diversidad, la única opción que se propone en los hechos es subordinarse a la hegemonía del espacio de la CTA. Por ello, se terminó cediendo a quienes vetaron expresamente la participación de la Federación Agraria y las expresiones de izquierda que apoyamos a los pequeños productores en lucha y nos opusimos al gobierno.
En tercer lugar porque no hay apertura a confluir con expresiones de izquierda, como nuestro partido. Ello lleva a una visión estrecha y equivocada de la alternativa que hace falta y a entender que la única opción es la reiteración de variantes de centroizquierda o “progresistas” que ya han dado muestras evidentes de fracaso, como lo demostraron el lamentable derrotero que comenzó con el Frente Grande y culminó con el fracaso estrepitoso de la Alianza. O de expresiones prokirchneristas. Se nos dice que “lo nuevo está entre nosotros”, pero detrás de afirmaciones que reniegan de la pelea electoral o que anteponen equivocadamente las construcciones políticas con los movimientos sociales, se termina dejando en libertad de acción a que se expresen sólo alternativas de centro-izquierda o prokirchneristas, es decir, variantes de la vieja política. Lo verdaderamente “nuevo” sería una confluencia de las vertientes provenientes del nacionalismo popular o la centroizquierda con la izquierda política y social que propone una construcción no sectaria. Nosotros combatimos el viejo proyecto de la vieja izquierda sectaria, que sólo tiene un objetivo testimonial, que carece de vocación de masas y poder. Por eso hemos abonado por confluir con vertientes de otras tradiciones políticas para converger en un amplio movimiento.
Es posible que se intenten resolver de esta manera equivocada los fuertes debates que se dan al interior de la conducción de la central.
Lamentamos que no se saquen conclusiones de experiencias que fracasaron en el pasado, para no volver a caer es esos errores y vertebrar construcciones que lleven a nuevas frustraciones. Miles de luchadores tienen la necesidad de que no se pierda esta nueva oportunidad, por eso desde el MST tenemos la firme decisión de seguir avanzando con todos aquellos que compartan estas conclusiones en ese camino. Obviamente los dirigentes tienen todo el derecho de tomar el rumbo que les parezca aunque lamentablemente de seguir este curso se desperdicia la posibilidad de avanzar en una alternativa verdaderamente nueva que brinde respuesta a las necesidades concretas de la crisis y las respuestas que los trabajadores y el pueblo necesitan. Esperamos que estas reflexiones ayuden a que se pueda abrir a fondo el debate que hace falta y se pueda rectificar este camino.

Trabajadores del MST/Nueva Izquierda en la CTA 24/10/08


Publicado

en

por

Etiquetas: