Surge una alternativa para enfrentar a la Celeste

Spread the love

Charlamos con Daniel Mazzi y Natalia Capano (candidatos a Sec. Gral. y Adj. de la lista LILA).

¿Cuál es el balance que hacen de las elecciones?

D.M.: Creo que nuestra participación fue altamente positiva. Luego de dos meses de trabajo pudimos presentar, con todas las trabas de un estatuto proscriptivo, una lista de unidad que reunió a varias tendencias; esa unidad se dio sobre la base de la práctica e ideas fundamentales, y no sólo con un fin electoral. Y esa práctica nos fortaleció, sin eliminar nuestras individualidades. La Celeste se vio obligada a poner toda la carne en el asador para poder triunfar. Calculo que existe una gran diferencia entre la realidad y los números finales.

N.C.: Creo, como Daniel, que la elección fue buena. No olvidemos que la Lila en Capital hasta hace tres meses no existía. En este corto tiempo, juntamos cientos de avales y candidatos y estuvimos en la calle, luchando y enfrentando al macrismo, cosa que encima la Celeste dificultó. Nosotros incluso les pedimos que posterguen las elecciones hasta que termine el conflicto y no quisieron hacerlo.

¿Por qué no hubo una lista unitaria de oposición
?

N.C.: A pesar de que hicimos los máximos esfuerzos, fue imposible. Hubo charlas con la Marrón, pero para empezar a discutir arrancaban por objetar a Daniel y al sector de independientes que representa. No hay que olvidar que la lista Lila ya es una lista unitaria conformada por tres agrupaciones y candidatos independientes.

D.M.: Fue increíble el sectarismo y funcionalidad en relación a los sectores dominantes por parte de la lista Rosa. No vinieron a una sola de las reuniones a las que los invitamos para intentar hacer una lista unitaria y actuaron en todo momento ubicándonos a nosotros como el enemigo principal. Lamentable.

¿Cuáles son las perspectivas de la Lila?

D.M.: Para el futuro visualizo a la Lila como el gran paraguas que pueda acoger a las diversas agrupaciones que coincidan con sus objetivos de democracia sindical y unidad gremial. Sólo su continuidad puede garantizar que en algún momento nuestro sindicato sea recuperado.
Como representante de los sectores independientes, que este año crecieron sobre la base del enfrentamiento al macrismo, debo reconocer la excelente predisposición de los compañeros de Alternativa Docente, Ana Sosa y Docentes en Marcha. Nadie intentó imponerse al otro ni imponer criterios de acción. Cada desición fue consensuada y siempre primó el criterio y la libertad de cada sector.

N.C.: Este es un buen comienzo. Necesitamos una herramienta que permita fortalecernos en la lucha por un sindicato que enfrente al gobierno, y la Celeste ha demostrado que no lo es. A pesar que en el conflicto había una fuerza increíble de la base para luchar, la Celeste dilató los paros y acciones. Hay una base tremenda para enfrentar al macrismo, el problema son los dirigentes sindicales que tenemos. Hay que hacer todo lo posible para cambiarlos.

�]� @��3�os, contra 296 de la Lila, 258 de la Rosa (PO) y 107 de la Marrón (PTS). Insólitamente, en la elección del sindicato de base votaron casi 3.000 docentes menos que en la Confederación. La explicación es sencilla: esta vez la Lila puso 90 fiscales y hubo zonas enteras donde no pudieron aumentar los votos celestes. Sí lo hicieron en las urnas volantes y donde no llegamos a fiscalizar. La Lila obtuvo el 28% de los votos en el distrito 13º, el 20% en el 11º, el 15,3% en el 7º y el 12,7% en el 8º. Donde tuvimos fiscales votó un promedio del 10 al 15% del padrón. “Casualmente”, donde no llegamos, el porcentaje de votantes fue del 60 al 70%, y casi todos votos celestes.


Publicado

en

por

Etiquetas: