La Comuna se integra al NPA

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¡Allí vamos!

Como lo anunciamos en nuestro periódico anterior, informamos del debate interno en nuestra organización sobre la actitud a tomar acerca de la constitución del Nuevo Partido Anticapitalista lanzado desde julio de 2007 por Olivier Besancenot y la LCR. El congreso constitutivo se debe hacer del 6 al 8 de febrero próximos. Por muy amplia mayoría, los militantes de La Comuna hemos decidido integrarnos y, en total acuerdo y bajo mandato de nuestra internacional, solicitamos nuestro ingreso al NPA como miembros fundadores. Estas son las razones políticas de una decisión razonada y necesaria.

El otro día de la elección presidencial de 2007 y del éxito electoral de Besancenot (4,08%), la LCR lanzaba el llamado a la construcción del NPA en estos términos: “aquellas y aquellos que piensan luchar sin tregua contra la política de este gobierno, instrumento del MEDEF1?, las y los que quieren defender un programa de emergencia anticapitalista a imagen del que propuso Olivier Besancenot en la elección presidencial, necesitan un nuevo partido que defienda los intereses de los trabajadores y trabajadoras, de todos los oprimidos, de todos los explotados”.
Y la LCR precisaba entonces: “concretamente, nosotros queremos un debate común con todos aquellos y aquellos, individuos, equipos militantes y corrientes políticas:

– que quieren defender un programa anticapitalista en las luchas y en las elecciones;

– que se sitúan en la más estricta independencia hacia el PS y se niegan a cogestionar con él las instituciones, queriendo centrar su actividad sobre la lucha de clases, la movilización social y política;

– que quieren reagruparse en un marco político organizado, militante, nacional y democrático; un partido que teja lazos internacionales con las fuerzas que defienden tal perspectiva”.

Aunque totalmente de acuerdo con todos estos considerandos, nosotros nos negamos. ¿Por qué? Simplemente porque no creímos en ese llamado. Y con razón: tratándose de la “más estricta independencia hacia el PS”, comprobamos el llamado a votar a Royal2? en la segunda vuelta de la presidencial por parte de Besancenot. Estuvimos y seguimos estando firmemente en contra de esa posición (como muchos militantes de la LCR, además). Este desacuerdo es continuidad de otro: el llamado a votar a Chirac3? en la segunda vuelta de la presidencial de 2002 (también allí coincidimos con muchos militantes de la LCR, hay que subrayarlo).

El que se quema con leche…

A estos desacuerdos, que nos hicieron prudentes ante el llamado de la LCR, hay que sumarle la inevitable desconfianza que genera entre nosotros, a la luz de las «experiencias» recientes, la cuestión de un partido de los trabajadores. En efecto, hay una negativa de LO4?, tras la presidencial de 2002, de llamar a un partido de los trabajadores. El pretexto fue que su candidata Arlette Laguiller no había logrado al menos el 10% de los votos. Lamentamos esa negativa como una falta de coraje político.
Y hay sobre todo una experiencia calamitosa del MPPT-PT lambertista, con su denominado método Coué: “somos el Partido de los Trabajadores, somos el Partido de los Trabajadores y todos los demás son unos traidores…”. Ese método autoproclamatorio y ridículamente hegemonista, aplicado desde hace lustros por los lambertistas, llevó al resonante fracaso del PT, luego seguido sin el menor balance por otra autoproclamación del Partido Obrero Independiente5?. Y todo bajo el trasfondo político de defensa de la pobre República burguesa de Francia, atacada por la Unión Europea, y que se impone a Sarkozy, que es su víctima… (!) Entonces, no queremos de nuevo pasar por tontos, ni tampoco queremos una LCR bis… De allí nuestras caracterizaciones, polémicas pero políticas, en nuestros textos desde agosto de 2007 6).

La lucha de clases se nos impone a todos

Desde el 2007, agua, mucha agua, pasó bajo el puente. En particular, la crisis económica mundial del capitalismo golpea con toda fuerza a las masas oprimidas y explotadas del mundo entero, y por ende de Francia. Las consecuencias para la clase obrera y la aplastante mayoría de la población, que sufre el talón de hierro del capital, recién comienzan sus efectos.
En estas condiciones, es necesario apostar a que muchos debates sean barridos por la realidad de la lucha de clases y parezcan finalmente muy vanos y dignos de peleas de recreo escolar. Sin negar ninguno de nuestros desacuerdos; más aún, manteniéndolos como militantes libres, hacemos nuestro el llamado al Nuevo Partido Anticapitalista, tan necesario para defender a los millones de empobrecidos y sin voz de este país. Estamos desde siempre en favor un partido así, aunque no se reivindique trotskista, siempre que los trotskistas no escondan su bandera ni su programa.
El espacio para tal partido, amplio, abierto a todos los que aspiran a la lucha anti-Sarkozy, que se niegan a esperar los plazos electorales de 2012, un partido que afirme su fidelidad a la lucha de clases y a la independencia de la clase trabajadora, es una necesidad absoluta. Ninguno de nosotros, cualquiera sea su experiencia, conoció semejante situación ni semejante hundimiento del sistema capitalista. El momento histórico para construir un partido de los trabajadores digno de ese nombre nunca estuvo tan vital y tan favorable. Junto a nuestra organización internacional, queremos confiar en eso. ¡Allí vamos, entonces!

?1 Confederación empresaria de Francia.
?2 Candidata del PS, opuesta a Sarkozy.
?3 Candidato derechista, opuesto al ultraderechista Le Pen.
?4 Lucha Obrera, partido trotskista que ahora va en las listas con el PS.
?5 POI, grupo trotskista oportunista.
?6 Texto informativo de La Comuna, en la web lacommune.fr, ¿El partido de los ‘bobos’ y los tontos? (‘bobo’ significa burgués bohemio)

Dirección Nacional de La Comuna
8 de enero de 2009


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