Acosados por la sequía y la política de los K

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Los chacareros vuelven a las rutas

En el marco de la baja de las materias primas en el mercado mundial producto de la crisis económica internacional y de una tremenda sequía -como no se veía en 50 años-, la política del gobierno no da respuestas a la producción lechera y ganadera. Cristina tuvo que cambiar parcialmente el discurso y lanzar medidas (Emergencia Agropecuaria), pero esto no alcanza mientras se mantengan altísimas retenciones para los pequeños productores. El campo está que explota y el próximo 16 de febrero vuelve la revuelta chacarera.

Se calcula que las pérdidas del sector agropecuario rondarán los $ 43.000 millones, de los cuales 35.000 corresponden al sector agrícola por la merma en 22 millones de toneladas de la producción, la baja del precio por la caída internacional y el alto nivel de retenciones. La ganadería perdería unos $ 5.000 millones producto de la muerte de un millón de cabezas de ganado y de diversas políticas del gobierno destinadas a bajar el precio del ganado en pie y la lechería casi 3.000 millones más, ya que los productores reciben tan sólo $ 0,75 por litro de leche, a los $ 0,95. que recibían hasta hace poco. El transporte de carga perderá por su parte unos $ 1.200 millones.

Esta enorme baja en el volumen de la producción agropecuaria equivale a 43.000 cosechadoras o 140.000 tractores. Esa es la magnitud de la emergencia. Y por su puesto, los que más pierden en esta crisis son los trabajadores que están ligados a la actividad agropecuaria: pequeños productores, comerciantes y habitantes de los pueblos del interior. Una tercera parte de la población económicamente activa del país se relaciona con la actividad agroindustrial. Los grandes capitalistas podrán sufrir alguna pérdida de rentabilidad, pero tienen de sobra para aguantar, y luego comprarán pequeñas y medianas producciones a precios de remate. Son los que siempre salen ganando con los K.
Semejante caída de la producción puede llegar a motivar la falta de alimentos en la población. Esto no se revierte con las medidas del gobierno, que será responsable por una eventual falta de productos básicos para alimentarse.

Las medidas del gobierno

Las imágenes de la TV de vacas muertas, campos secos y fundamentalmente pequeños productores que pierden gran parte de su esfuerzo, la imposibilidad de los funcionarios de recorrer el interior (en un año electoral) sin correr riesgo de sufrir un escrache como el de Rossi en Laguna Paiva, la necesidad de que una actividad que le reporta parte importante de los ingresos de la caja del gobierno no decaiga tanto, obligaron a los K a declarar finalmente la Emergencia Agropecuaria. Esta declaración, que constituía uno de los tantos reclamos de los productores, por sí sola es una medida insuficiente y mezquina. Consiste en una prórroga de los impuestos de Ganancias, Ganancia Mínima Presunta y Bienes Personales hasta fin de año, a una tasa usuraria del 14%.

Hacen falta otras medidas para enfrentar la emergencia

Para ayudar a los pequeños productores lo primero que hay que reducir son las retenciones, de acuerdo al espíritu del proyecto de retenciones diferenciadas propuesto por la FAA. Hoy deberían quitárselas a los pequeños más afectados por la sequía, reducírselas sustancialmente a los medianos y mantenerlas bien altas para los grandes capitalistas que se han enriquecido con las medidas de los K. No estamos a favor de la política de la oposición patronal parlamentaria, que plantea nulidad de retenciones para todos por 180 días.
Y fundamentalmente hace falta una política que tienda a reactivar y proteger a los millones de trabajadores de las zonas del interior afectadas, empezando por eliminar el IVA de los productos alimenticios y los fundamentales de la canasta familiar, y reducir o eliminar el impuesto al cheque y al gas oil para los pequeños emprendimientos, haciendo recaer la carga impositiva sobre el sistema financiero o las petroleras.
Hace falta una ley que impida los despidos y suspensiones de trabajadores, y que asista a los pequeños productores con subsidios para soportar la emergencia.

Acompañar la lucha de los chacareros y unirla a la de los trabajadores

Las medidas de fuerza se lanzarían definitivamente a partir del jueves próximo, pero ya se ha dejado trascender que desde el 16 al 20/2 se realizaría un paro agrario con presencia al borde de las rutas, impidiendo el traslado y carga en los puertos. El 16/2 se realizará una gran concentración en Leones, y para el 14/3 otra en el estadio Chateau Carreras, de Córdoba.
Desde el MST llamamos a apoyar la justa lucha de los pequeños productores y a unirla con las de los trabajadores que están peleando contra los despidos y por el salario, que se enfrentan a los tarifazos o luchan contra la extrema pobreza en que las políticas de este gobierno han sumido a millones.

Gustavo Giménez


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