Ante la debacle de los Kirchner…

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La «nueva» alianza de Carrió no es salida

Desde Washington, mientras intentaba en vano acercarse a Obama en medio de una cena para sacarse una foto, Lilita Carrió volvió a convocar a Macri para avanzar en un acuerdo electoral de alcance nacional y dijo también tener «la puerta abierta» para Reutemann, actual senador del PJ y ex gobernador de Santa Fe, a quien consideró «una buena persona, un gran amigo y un dirigente honesto”. Mientras, junto a la UCR conformó la coordinación de campaña, en la que integrará al PS y otros sectores. Una tras otra, las imágenes que va ofreciendo de su proyecto político, van mostrando que el camino que nos ofrece Carrió no tiene salida alguna para el pueblo trabajador. Parece una Alianza…más de derecha.

Lilita mantuvo reuniones en la OEA y antes de ir al Departamento de Estado, para denunciar ante los yanquis sobre posibles fraudes en Argentina por parte de los Kirchner. Carrió quiso dejar en claro en esta cueva del imperialismo que está dispuesta a hacer lo que sea para llegar a la presidencia. No obstante, aclaró que tendría hoy un «límite moral» para acordar con Duhalde o Barrionuevo. Pero ocurre que Duhalde y los sectores del PJ que responden a Barrionuevo impulsan a Macri para un frente con Solá, De Narváez y demás sectores del llamado PJ disidente. Tan es así que en estos días se llevaría a cabo una cumbre tripartita en las tierras de Macri, para intentar avanzar en un frente que le dé batalla al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires.

¡Síganme los buenos!

Según ella, esos convites a Macri o Reutemann son porque la gente se lo pide: «me dicen que trate de unir a la mayor cantidad de gente decente y buena…».
Pero son sus propios socios los que, en boca de Binner, salen a responsabilizar al ex corredor, por las privatizaciones del Banco de Santa Fe y la Empresa de Aguas Provinciales, los muertos tras la inundación de 2003 y de las muertes de 2001 en esa provincia.
También fue su propio sector el que cuestionó cualquier alianza con Macri. Ella no se dio por vencida y dijo que si Macri no acepta, sería un «problema de él… sigo pensando que voy a abrir la posibilidad».
Para demostrar la apertura de Carrió, desde su Coalición mencionan con insistencia sus contactos para sumar a dirigentes piqueteros como Raúl Castells o Juan Carlos Alderete, de la CCC.
Como a esta altura los cambios de argumentos son desopilantes, se vuelve verdaderamente difícil saber quiénes son los “buenos” para Carrió: ¿Macri y Reutemann, aunque la hayan rechazado? ¿Por qué la rechazaron si son buenos? ¿Acaso tiene razón Binner? ¿Qué dice Binner de ir con los radicales que privatizaron y apoyaron todas las demás privatizaciones y al gobierno de De la Rúa, que mientras caía se llevó la vida de más de 30 jóvenes?
Se mire como se mire, el armado de Carrió y sus “límites morales” no tienen más propósito que llegar, como sea y con quien sea, al sillón de Rivadavia. Pero buenos, lo que se dice buenos, no la sigue ninguno.

Este proyecto no tiene soluciones para el pueblo

Aunque es difícil escuchar las propuestas centrales con las que este espacio pretende resolver los problemas que tiene el país, las pocas veces que han salido de sus labios algunas ideas no se han diferenciado en nada del kirchnerismo ni del frente de Duhalde.
“Abrirse al mundo”, “ser responsable y no pedir desmedidos aumentos de salario, para que los empresarios no tengan crisis”, “pagarle al fondo y a los bonistas, aunque en cuotas (¿!)”. Esas y otras “ideas fuerza” sostienen el planteo económico de Carrió.
Seguramente, con la crisis iremos escuchando más de estas cosas, aunque la campaña los obligue a disfrazarlas un poco.
Para desgracia del discurso místico de Lilita, los males de la crisis económica, con su secuela de despidos, inflación, caída del consumo y agravamiento de los problemas estructurales de una sociedad desvastada por décadas de entrega y corrupción, no se curan con invocaciones épicas.
Se vienen momentos duros. Harán falta soluciones de fondo, concretas. Y en este espacio, para el pueblo trabajador, no hay ninguna. La alianza que quiere armar Carrió es para darle indicios al imperialismo, la patronal y las instituciones del régimen, de que puede construir una herramienta confiable… para ellos.

Martín Torres


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