La censura kirchnerista se la agarró con Nelson Castro

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Basta de ataques antidemocráticos


Escribe: Héctor P. Bidonde

El 2 de febrero Radio del Plata decide levantar el Programa “Puntos de Vista” que condujo durante 4 años el periodista Nelson Castro. Este, había denunciado en base a un Informe de la Auditoría General de la Nación, el presunto pago de sobreprecios en la Obra del 2º tendido eléctrico Río Negro – Santa Cruz; 48% más respecto de la primera Obra. La empresa contratista es Electroingeniería propiedad de Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreira.
Hace tres meses Marcelo Tinelli le vendió Radio del Plata a Electroingeniería, por lo tanto, el más prestigioso periodista de la emisora denunciaba a sus patrones. Estos lo echan en febrero cuando el libro de pases de los horarios centrales de las radios ya estaba cerrado y quedaban todavía once meses de contrato por cumplir.
En dos reuniones anteriores Nelson Castro había hecho llegar su inquietud a los nuevos dueños por si surgía alguna controversia con la empresa y esta le manifestó el respeto por sus convicciones y el derecho a expresarse. “Puntos de Vista” era además, el programa más crítico de la emisora con respecto al Gobierno de los Kirchner.
Que lo hayan indemnizado a Nelson Castro y su equipo solo le otorga “legalidad” a la decisión de la empresa. Desde ya, repudiamos la decisión, los procedimientos y la oportunidad del apartamiento de Nelson Castro.

Los porque del despido

Probablemente Electroingeniería se sintió atacada por pertenecer al núcleo de empresarios más cercano al Gobierno, con un incremento exponencial en su volumen de Obras realizadas desde el año 2000. Y entonces “Electroingeniería compra emisoras con problemas, se financia con publicidad oficial y luego reciben órdenes de la Casa Rosada para quitar del medio a los periodistas que molestan”, según explicó Nelson Castro. Más aún en un año electoral.
Esta metodología no es nueva, es bueno recordar la lista de periodistas que tuvieron conflictos graves, o que “perdieron aire” por distintos motivos desde el 2003: Tenembaum, Zlotogwiazda, Eliachev, Lanata, Leuco, V. H Morales , ahora, Nelson Castro. Sin olvidar la vergonzosa censura a Julio Nudler en Página 12, por su nota “De títeres y titiriteros” en Noviembre de 2004, que hasta derivó en la disolución de la Asociación Periodistas, al denunciar por corruptos a funcionarios hoy ascendidos o recién regresados al calor oficial. (Recomiendo leer la exposición que hizo Julio Nudler ante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados el 18 de Noviembre de 2004. No publicada por ningún medio periodístico nacional; documento solo difundido por Diario sobre Diarios).

El plan K

Siempre se padeció y se luchó contra la censura en todos los medios: periodísticos, artísticos, científicos, en la Argentina, aún en democracia. Pero lo sucedido con Nelson Castro creo que es la expresión, la consecuencia de un plan autoritario, sofisticado y siniestro, que aparece como rebote de la desastrosa experiencia menemista de privatizar y extranjerizar, tanto la economía, como el sistema financiero y monetario con el espejismo del uno a uno. Al estallar la Convertibilidad y recién instalado en el poder Néstor Kirchner, intentó desde el 2003 contraponer a aquel modelo neoliberal la recreación de una “burguesía nacional” y “popular”; con una mayor presencia del Estado basado esta vez en un capitalismo “de amigos” al que ingresaron empresarios, sindicalistas (devenidos empresarios), “choferes”, funcionarios menemistas reciclados, algún intendente perpetuo, algún banquero, que se abalanzaron como Pacman a morder porciones de empresas privatizadas (sería bueno poder conocer la ingeniería financiera con la que se adquirió el primer 14,9% de Repsol YPF). Bancos en problemas, tierras (muchas de ellas fiscales), el Gobierno Nacional de Néstor Kirchner a más de cambiar la Corte y abrazar a las Madres supo que debía poner los Medios de comunicación a favor y prorrogó por 10 años las Concesiones de las ondas de TV, por 30 años las explotaciones petroleras (Bulgheroni), el juego hasta el años 2032 (Cristóbal López), el transporte (Cirigliano), “redescubrió” los ferrocarriles y los subsidió por montos astronómicos discrecionalmente vía superpoderes. Sin embargo, los centro de decisión económica no se han recuperado, o cómo Aerolíneas Argentinas se “recuperan” pagando U$S mil millones por un vaciamiento.
Al aparecer las primeras denuncias sobre dichas maniobras, se atrofiaron los mecanismos de control, la Oficina Anticorrupción, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (En Noviembre de 2004 se desató el escándalo Nudler que denunciaba “premios” a funcionarios acusados de corrupción). Se congelaron cambios en la Justicia Federal, se desactivó la Unidad de Investigaciones Financieras, y a pesar de mejoras en la macroeconomía y los superávit gemelos, se intervino uno de los termómetros más confiables del Estado como el INDEC, se truchan las estadísticas para engañar a los bonistas extranjeros, pero también, los datos sobre empleo, pobreza y obvio, costo de vida. No se definen el régimen de coparticipación y se mantiene el poder de la “caja Rosada”, se negocia con lo peor y más patoteril de la dirigencia sindical atornillada a los sillones por estatutos sindicales obsoletos. Se posterga la reforma política y tributaria y se amenaza con tratar la Ley de Radiodifusión, según el humor que se tenga con el grupo Clarín.
Es verdad lo que dice Nelson Castro: “este gobierno tiene cada día más de menemismo”. Pero creo que se quedó corto, el menemismo era primordialmente corrupto y concentró y extranjerizó la economía. Este capitalismo “de amigos” quiere irse del Gobierno, cuando le toque, pero llevarse el poder económico.
Mientras tanto, el pueblo, desinformado, atemorizado por la inseguridad, sin estadísticas confiables para saber en que país vive, y ahora doblemente desorientado, porque la crisis mundial del capitalismo lo lleva a priorizar su puesto de trabajo, si lo tiene, y olvidarse de la redistribución de la riqueza, de crecer, de entender. El papel de los medios en esta realidad será entretener, vaciarse de contenidos, no soportar a periodistas pesados que además de denunciar a sus patrones, no creen en la Lipotimia por deshidratación, y andan diciendo que por ahí, la Presidenta toma algún remedio de indicación psiquiátrica.
“Crees que me matas y no te das cuenta que te estás suicidando”, citó Nelson Castro en el final de El Juego Limpio, su programa en TN. Casi idéntico a lo que dijo el recordado Julio Nudler.


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