La polémica por antisemitismo

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La otra verdad

Representantes del Estado de Israel, la AMIA y la DAIA están desplegando una campaña acerca de un supuesto rebrote antisemita y el dirigente de Familiares y Amigos de víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, exigió la renuncia de la titular del INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación), María José Libertino, por decir que “Israel violó el Derecho Internacional y se le vino en contra”. Quieren proteger al Estado de Israel del repudio mundial por sus crímenes en Palestina, acusando de antisemita a quién los critique. Como hicieron con D’Elía, Beica y los que nos movilizamos.
El estado de Israel volvió a desnudar su rostro asesino con los crímenes cometidos en sus bombardeos y ataques a la Franja de Gaza. Luego de 21 días de masacre se retiró sin haber conseguido los objetivos buscados y sufriendo el rechazo de la opinión pública mundial.
Nosotros repudiamos toda expresión racista y opresora, en particular aquellas que reivindiquen al nazismo y ataquen a los pueblos por sus creencias religiosas, su raza o cultura. Y más aún las que se vuelven contra los judíos o los árabes, ambos de origen semita. Por lo tanto repudiamos las declaraciones del obispo católico Williamson, que debería estar expulsado del país o al menos detenido por sus declaraciones.
Pero el sionismo, matriz ideológica del Estado de Israel, no es la expresión del pueblo judío sino la encarnación en Medio Oriente de lo peor que catapultó el capitalismo-imperialista en los últimos 150 años. El sionismo, como parte de su táctica “miente, que algo quedará”, se bate contra cualquier expresión que critique al Estado de Israel. A esto le viene endosado el título de “antisemita” o “nazi”. Es hipocresía pura que aquellos que cometen crímenes de lesa humanidad, como los brutales bombardeos contra una población indefensa y centenares de niños, se justifiquen o se cuelguen el cartel de víctima amparándose detrás de los repudiables asesinatos perpetrados por el nazismo.

La otra cara de la verdad

El sionismo ejerce contra los árabes un racismo tan repugnante como el de la Sudáfrica Boer contra la población negra, o la Alemania nazi contra los judíos. Begin, primer ministro israelí durante la invasión al Líbano del año 1982, decía que “un palestino es un animal de dos patas”. O el Jefe del Estado Mayor del Ejercito Israelí de entonces, Eytan, decía a sus tropas permanentemente que “un buen árabe es un árabe muerto”. Esto era, para el intelectual judío-israelí, Israel Shahak, la “nazistificación” de la sociedad israelí (Etudes Palestiniennes, 1983, Pág. 89-92, que reproducimos para el lector interesado en la página web). Ni el Likud ni el Laborismo, los partidos más importantes de Israel, condenaron esos dichos. El primer ministro actual de Israel, Olmert, no piensa diferente.
De todos modos, los sionistas dicen que es incomparable lo que hizo el nazismo con lo que realiza Israel. Dejando de lado que no sólo es un problema cuantitativo sino también cualitativo, Israel Shahak en el mismo trabajo les responde que entre 1933 y 1939 “Hitler hacía tal vez menos víctimas que otros, pero mientras tanto construía el peor de los regímenes. Sosteniendo que algunos grupos no hacían parte de la raza humana, que algunos ciudadanos alemanes perdían por esto la ciudadanía, que el planeta era poblado de razas distintas y jerarquizadas, el nazismo preparaba el camino a Auschwitz”, ídem.
El trabajo de Shahak concluía diciendo que la sociedad Israel se estaba “nazistificando”. 25 años después, el diario Clarín del 18 de enero último titulaba “Cada vez hay más israelíes a favor de expulsar a los palestinos”. ¿El embajador de Israel y los dirigentes de la AMIA quieren buscar antisemitas y nazis? Búsquenlos en Israel, hay muchos allí. Lo que no sabemos es si tienen un INADI o equivalente que lleve a juicio a gente como Sharon u Olmert…
Solo la lucha del pueblo palestino y árabe en general podrá frenar los crímenes de este Estado nazi. O cómo decía Israel Shahak en 1983 “una cosa, una sola cosa, puede derrotar hoy la nazistificación, y es la resistencia Líbano-Palestina en el país de los cedros (…) Si esta resistencia continúa, la máquina infernal israelí será bloqueada”, ídem. Por eso nosotros apoyamos esa lucha sin tener un gramo de antisemitas.

Fabio Marucci


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