Por salario, presupuesto y la escuela pública

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Marchar el 20, impulsando el «no inicio»

A dos semanas del inicio de clases, el gobierno no convocó aún a paritarias nacionales, retrasando toda negociación salarial en las provincias. A esta altura del 2008 la negociación llevaba más de una semana. Pero Tedesco parece confirmar así sus dichos afirmando que no veía motivos para aumentar el salario docente. Según él, porque habría aumentado entre un 30% y 45%, superando a la inflación. Esta decisión de dilatar todo pone en riesgo el comienzo de clases. Dirigentes y sindicatos de oposición impulsan una concentración y marcha al Pizzurno el viernes 20, reclamando un paro y plan de lucha de CTERA que incluya el «no inicio».

Es casi una provocación la actitud del gobierno K de patear la negociación al filo del inicio del ciclo lectivo. El profundo malestar y la angustia frente al retraso histórico que arrastran los salarios docentes, crece en los distritos. La escasa retribución que fijan los gobiernos por la tarea docente obliga a miles a trabajar en 2 y 3 cargos para llegar a fin de mes y en muchos casos, apenas superar lo que el INDEC define como línea de pobreza.
Lejos de lo que dice Tedesco, lo que si tuvo un aumentazo por decisión oficial fueron las tarifas y la canasta escolar que viene con una suba del 30%.

Décadas de ajuste pauperizan a la docencia

Años de ajuste educativo aplicado por los gobiernos del PJ, la UCR, la Alianza y antes la dictadura militar, terminaron con el nomenclador salarial nacional, llevando a una creciente pauperización del trabajo docente y a los salarios básicos de buena parte de las provincias a estar hoy por debajo de la línea de indigencia. Frente a esto, ha sido una constante la actitud conciliadora, cuando no de complicidad, de la cúpula Celeste de CTERA y de buena parte de los gremios.
Con la llegada de los Kirchner, esto se transformó en abierto apoyo al gobierno. Dejando así en manos de la oposición y de la bronca de la docencia presionando desde las escuelas, la pelea por recuperar el poder adquisitivo perdido. Así como la defensa de las condiciones de trabajo y hasta la propia educación pública, amenazada por la privatista ley de los Kirchner que CTERA acompañó y está dejando correr en sus versiones de leyes provinciales.
Mientras las conducciones provinciales de oposición y otras que no responden a la Celeste en distritos donde la base se expresó, está resuelto el «no inicio», la Junta Ejecutiva de CTERA sigue sin organizar la lucha. Va cobrando fuerza desde el sur al norte del país el no inicio de clases si no hay respuesta salarial. Así lo han resuelto en ADOSAC (Santa Cruz), ATEN (Neuquén), ATECH (Chubut), UNTER (Río Negro), AGMER (Entre Ríos) o los Autoconvocados de Salta que igual que Ademys (Ciudad Bs. As.) han votado además adherir a la Jornada de Protesta del viernes 20. Propuesta de lucha que toma fuerza en la oposición de SUTEBA.
En ese camino se pronuncian los Autoconvocados de GDA de Formosa o sindicatos santiagueños como ATESE y Cisadems, cuya asamblea ratificó el «no inicio». En Neuquén los docentes marcharon al puente carretero junto a los trabajadores de salud, mientras que en Río Negro el lunes 9 hubo una «retención de servicios» de los docentes que debían reintegrarse a las escuelas, generando de hecho la ocupación de las delegaciones del ministerio de Educación.

Plata hay, que el gobierno garantice a todos $500 de aumento al básico

Los gobernadores dicen que por la crisis internacional, la sequía y la caída de los precios de materias primas o el petróleo no podrían responder al reclamo salarial. Repiten que el pedido es justo, pero «no hay plata». Esperando que Nación fije la suba de lo que entiende por «piso salarial», algo tan lejano a la recomposición del salario básico hasta cubrir la canasta familiar que demanda la docencia.
El gobierno nacional tiene los fondos para dar un aumento de $500 a los salarios básicos de todos los distritos. Están en el superávit, en las reservas y subsidios a los grandes empresarios, así como en las millonarias ganancias que las multinacionales y grandes empresas fugan al exterior. Debemos luchar para lograr que destinen esos recursos, junto a los gobernadores y se eliminen las sumas en negro en cada distrito.
Para lograrlo debemos exigir a CTERA y los gremios la nacionalización de la lucha junto a la comunidad educativa. Impulsando a su vez la más amplia unidad y coordinación de los conflictos por los puestos de trabajo, el salario, las jubilaciones y planes sociales. Desde la CGT y la CTA se limitan a hacer declaraciones ante una patronal y gobierno que tienden a descargar la crisis en los de abajo. Debemos reclamar un plan de lucha unificado. Pero no podemos esperar a lo que hagan estos dirigentes afines al gobierno K.
Desde cada escuela debemos reclamar la convocatoria a asambleas y reuniones de delegados con mandato de base. Exigir congresos provinciales y un Congreso Nacional de CTERA para votar un paro nacional y el plan de lucha que arranque con el no inicio 2009. Votando el monto del reclamo y los paritarios que negociarán. Convocando a marchar con los docentes en cada distrito e impulsar la coordinación de las luchas en la Jornada del 20/2.
Hay ejemplos donde la docencia confluye en la lucha junto al pueblo. Ocurrió en la pelea chacarera con la docencia entrerriana, encabezada por la Rojo y Negro de AGMER, con AMSAFE y Paraná Metal en Villa Constitución, papelera Massuh y el SUTEBA en Quilmes o enfrentando el tarifazo en Escobar y Tigre. Unidad al servicio de que se destinen los recursos a las necesidades urgentes de nuestro pueblo.

Francisco Torres


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