Lucha de los pequeños productores agrarios

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Ni el gobierno ni la oposición patronal darán respuestas a los reclamos

Cuando escribimos estas líneas faltan pocas horas para la culminación de un nuevo paro del campo de cuatro días y aparecen las primeras repercusiones de la reunión de la Mesa de Enlace con la ministro de Producción Débora Giorgi y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Tras algunas concesiones menores, anunciadas con gran pompa, lo cierto es que los pequeños productores están lejos de obtener las respuestas necesarias para evitar que la grave crisis que atraviesan termine con ellos. La toma del Banco de Entre Ríos por 300 productores, dado que el banquero K, Enrique Eskenazi, quiere llevar a remate a los pequeños productores que no pueden pagar créditos con el 28% de interés, muestra la verdadera política del gobierno. La Mesa de Enlace, en tanto, cifra expectativas en el camino del dialogo con el gobierno y no llama a nuevas medidas de fuerza.

Culmina un paro de cuatro días con un balance contradictorio. Por un lado, la bronca y desesperanza de miles de pequeños productores angustiados por la sequía y las deudas no podía ser más grande. Son ellos los que fueron el corazón del gran levantamiento popular que terminó con la 125 el año pasado. Sin embargo, y pese a que este paro de comercialización tuvo serios efectos en Liniers, no se los ve en las rutas y la concentración de Leones fue más pequeña de lo previsto.
El gobierno ha terminado de mostrar su verdadera cara con las negociaciones secretas entre el ministro De Vido y Biolcati, el presidente de la Sociedad Rural. ¿Adonde quedó su “lucha contra la oligarquía”? Consigna que enarboló a tambor batiente, durante los meses del conflicto, para ocultar que su política siempre los había beneficiado, en detrimento de la pequeña producción que fue la que salió a las rutas.
Los chacareros hace rato que perdieron toda confianza en los Kirchner y el affaire De Vido – Biolcati no hizo sino confirmarles a quién quiere salvar el gobierno. Lo cierto es que se niegan a discutir la propuesta de retenciones diferenciadas, que propicia la FAA, a establecer líneas de créditos y subsidios a favor de los pequeños productores granarios, tamberos, de hacienda y de las economías regionales. A terminar de reglamentar la anunciada Emergencia Agropecuaria, tan necesaria para los productores afectados por la sequía. Y lejos de “combatir” a la oligarquía, se reúnen con sus representantes.
Pero, pese a la bronca de los chacareros y a la predisposición para volver a salir a la pelea en defensa de su supervivencia, la Mesa de Enlace, primero postergó las medidas de lucha y luego interrumpe su continuidad ante pequeñas mejoras que merecen “apenas un 4” según señalan sus voceros. Lo cierto es que en Leones se consagró una política que no tiene ninguna ganancia para la pelea de los pequeños productores. La gran salida que proponen los dirigentes sería ingresar a las listas de la oposición patronal, sea la Coalición Cívica, la UCR o el PJ rebelde de Duhalde, Sola, De Narváez y Macri.
¿Qué pueden esperar los chacareros que desaparecieron por decenas de miles, durante el gobierno de Menem y la Alianza? ¿O no era Solá el secretario de Agricultura del gobierno de Menem durante el cual se hundieron miles…? ¿O no era Carrió una figura importante del gobierno de la Alianza? Ni hablemos de los empresarios Macri o De Narváez, amigos de los grandes capitalistas y banqueros del campo y la ciudad.
Los pequeños productores no pueden confiar en ninguno de estos partidos y personajes que ya gobernaron y hundieron al país. Solo pueden confiar en su unidad y lucha, junto a los trabajadores y el pueblo de sus localidades, junto a millones que acompañaron su gesta. Sus aliados están con los trabajadores que pelean contra los despidos, con los maestros que luchan por el salario, con los pequeños comerciantes y cuentapropistas que luchan por sobrevivir frente a la crisis. Con los que pelean contra los tarifazos o en los barrios contra la extrema pobreza en que este gobierno esta sumiendo a millones. O se retoma el camino seguido en Paraná Metal o se corre el riesgo de ser usados por la oposición patronal.
Los efectos de la crisis que empieza a golpear duramente a nuestro país, plantea crudamente quien va a pagar el costo de la crisis. Para millones es una cuestión de supervivencia. Son los grandes banqueros, capitalistas del campo y la ciudad, amigos del gobierno y también de la oposición patronal, o son los trabajadores y el pueblo. Es hora de unirse ya que del resultado de esta pelea depende la suerte de todos.

G.G


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