A 6 meses del estallido abierto de la crisis capitalista

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De mal en peor

¿Se acuerdan de aquella buena época, cuando solíamos hablar de la «crisis de los subprimes » y algunos incluso llegaron a pensar que esta crisis podía «contenerse»? ¡Ah, qué nostalgia! Esta frase, salida de uno de los principales voceros del imperialismo desde Nueva York y publicada por el diario La Nación, pinta de pies a cabeza el marco de desesperación en el que se realizará el próximo 2 de abril, en la coqueta ciudad de Londres, la conferencia del G20 (grupo de los 20 países más importantes del mundo, donde Cristina pretende estar en primera fila). El propósito de dicha reunión es hacer un balance, de la marcha de la crisis económica mundial que ya lleva más de 6 meses y para la cual no encuentran solución.
Es que nada funciona como ellos esperaban. A pesar de las múltiples medidas que intentaron, todo les sigue fracasando y las bolsas siguen en picada, más allá que algún día o semana se mantengan estables o incluso en alza, no es más que para caer al día siguiente. Vanos fueron los intentos de ocultarla e insistir con que se trataba de una crisis en las alturas financieras, producto de un mal control de la burbuja inmobiliaria. Rápidamente como un reguero de pólvora, la crisis fue incendiando todos y cada uno de los resortes de la economía mundial. Cierto es que comenzó por la especulación financiera (el sector más débil y expuesto precisamente por su alto grado de ficción en la pretendida creación de ganancia), pero rápidamente miles de empleados bancarios, del sector de las finanzas y del inmobiliario perdían su trabajo en New York, Londres o Madrid.
Luego sería el turno de los obreros de la construcción, hoy paralizada a pesar de las vagas promesas de mega obra pública de Obama. Cuando el pánico ya se apoderaba de los grandes empresarios que veían cómo caía el consumo y se desplomaban sus ventas, la crisis llegó al sector automotor, y se desbarrancaban los precios del petróleo y los alimentos, otrora fuente de enormes ganancias.

Algunos números de la crisis

Tal es la magnitud de la crisis que ya se ha “tragado” más de 1 billón de dólares provenientes del estado norteamericano. Otro tanto aportó Europa a través de los bancos centrales de Alemania, Inglaterra y Francia principalmente. Japón lleva invertidos más de 400.000 millones y China anunció esta semana que se dispone a lanzar al mercado otros 600.000 millones de dólares (ya había colocado sin éxito una cantidad similar a fin del año pasado) para intentar incentivar el consumo. A lo que habría que sumarle que el propio EE.UU. está emitiendo cantidades astronómicas de dólares para intentar largar circulante al mundo con el mismo objetivo, aún con el riesgo de producir una presión inflacionaria mundial de peligroso destino.
En China hay noticias peores aún. el crecimiento previsto para el 2009, en los cálculos más optimistas, no supera el 5% (cuando necesita más del 9% para absorber la mano de obra del campo). Esto es lo que hace que miles de obreros chinos del campo, que vinieron a la ciudad, estén regresando a sus hogares. Lo absurdo de la argumentación de la burocracia China, es que la crisis no ha afectado sus finanzas….pero reconocen que sí afectó a su economía real con una baja del 26% de las exportaciones, que se traduce nada menos que en la previsión de 30.000 millones de nuevos desempleados.
La producción industrial Alemana (que es el núcleo manufacturero de Europa) cae a ritmo galopante, aunque este país nunca tuvo burbuja financiera. Los despidos se cuentan ya por cientos de miles, en EE.UU. superaron los 700.000 en un mes (cifra no alcanzada desde hace más de 3 décadas). El sector automotriz aporta con más de 40.000 despidos sólo en Europa y quizás el más notorio sea el desempleo en el sector tecnológico donde ya supera los 180.000 despidos (20.000 en NEC, 17.000 en Sony, etc.).
En América Latina, según el BM, la perspectiva es que vamos a 6 millones de nuevos pobres, con la frágil clase media entrando en la pobreza y los pobres pasando a la pobreza extrema. Por eso los analistas del imperialismo temen por las convulsiones sociales en la región. Esto es esencialmente debido a que el grueso de las exportaciones de Latinoamérica tiene como destino EE.UU. y China, que entraron en recesión.

El impacto en la Argentina

En febrero hubo unos 8.966 despidos y 40.985 suspensiones, cuando en febrero de 2008 apenas alcanzaban a 183 cesantías y 1550 suspensiones. Todos los sectores la padecen, el comercio, la construcción y la industria (sobre todo textil, autopartista, metalmecánica, alimentaria y maderera). Pero la amenaza de la pérdida de trabajo no evitó huelgas en demanda de subas salariales: unos 569.160 obreros protagonizaron paros, frente a 252.653 de febrero de 2008. Los conflictos se están dando principalmente en los empleados provinciales y municipales, docentes, salud pública, sector agropecuario, subtes y autopartes.

Que la crisis la paguen los que la generaron y no los trabajadores

Adherimos completamente a la consigna central que de manera muy progresiva salió del último Foro Social Mundial realizado a principio de año en Belém, Brasil. Donde se explicita claramente que la crisis la deben pagar los que la generaron y no los trabajadores y pueblos del mundo; y llaman a luchar contra el sistema capitalista, que es el origen de todas las calamidades que se abaten sobre la humanidad. Debemos apoyar fuertemente este tipo de iniciativas y todas las huelgas, reclamos y movilizaciones obreras y populares que resistan los intentos del imperialismo de descargar la crisis sobre nuestras espaldas en el camino de construir el socialismo a nivel mundial. Es el sistema capitalista imperialista en su fase de descomposición, el que nos ha llevado a estas crisis, debemos luchar por un sistema económico-social superador, el socialismo. Pretender que este capitalismo decadente dé respuestas a los problemas de la humanidad, es lo verdaderamente utópico.

Gerardo Uceda


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