El PJ oficial polariza para gobernar y disputar votos

Spread the love

«Los K o la derecha», es una falsa opción

Hay que romper el círculo vicioso de votar por el supuesto “mal menor”..


Escribe: Rubén Tzanoff

Hace tiempo que los Kirchner usan la amenaza de la derecha para inclinar voluntades políticas a su favor. Con el adelantamiento de la votación de representantes a las cámaras legislativas, este es uno de los principales caballitos de batalla del gobierno.
“El que no está con el gobierno, está con la derecha” dicen algunos. Otros alertan sobre un inminente fortalecimiento de una nueva y vieja derecha como una “Restauración Conservadora”.
Es importante debatir sobre la cuestión ya que, más allá de los punteros kirchneristas, hay personas honestas que creen en el peligro que plantea el justicialismo.

Un bando dibujado con más miembros de los que tiene

Cualquier persona medianamente progresista no dudaría en poner del lado derecho a Macri, De Narváez, Solá (apadrinados por Duhalde), a Menem, a la jerarquía de la Iglesia Católica, a los dirigentes de la Sociedad Rural y a los que quieren la pena de muerte.
Sin embargo, para los Kirchner la delimitación es más amplia. Tan es así que en distintos momentos metieron en la misma bolsa a algunos piqueteros movilizados, a los pequeños chacareros que cortaron rutas, a un amplio espectro de dirigentes y fuerzas políticas, a los que no los quieren votar, a los que piden otra distribución de la riqueza, a los que se movilizan y la lista se podría extender. Para el matrimonio presidencial todo el que no está con su política es de derecha, le hace el juego o amenaza la “gobernabilidad”.

¿Por qué polarizan?

Kirchner polariza con la derecha porque sabe que más allá de que ese sector conserva aliados firmes, es un espectro político odiado por la mayoría de la población.
Polarizar con la derecha es una estrategia de gobierno. Desde que están en el poder los Kirchner se presentan como el “gobierno nacional y popular”, como representantes del “progresismo” y hasta dejan correr la calificación de “gobierno de izquierda”, que algunos le ponen en forma completamente injustificada.
Con esto pretenden alinear a varios actores: los viejos peronistas que odian a la oligarquía, a las generaciones que enfrentaron a la dictadura, a los argentinos que después de Menem y De la Rúa se hartaron de la derecha y ganaron las calles por miles para hacer el Argentinazo del 2001, los cacerolazos y las asambleas que popularizaron el reclamo “que se vayan todos”
También es una táctica electoral para disputar votos. El PJ oficial pretende que a la hora de decidir el voto, millones de argentinos que desconfían del gobierno, que ya no creen en lo que dice ni en lo que hace o que dudan, aún en estas condiciones, voten por el kirchnerismo como mal menor, aunque sea un voto con la “nariz tapada”.
No es una pavada, ni algo que haya que pasar de largo. Durante los largos años de la alternancia bipartidista peronista – radical, desde la caída en desgracia de la UCR hasta hoy y cuando no hay una alternativa opositora que se gane la confianza de los votantes, muchos argentinos decidieron su voto con el criterio del mal menor, que, a la postre, nunca resulta menor.
Es un círculo vicioso que cobra fuerza con cada elección, una trampa para que nada cambie.

Un contrasentido

La política de derecha y sus representantes existen y hay que combatirlos, pero el PJ oficial es la peor opción para hacerlo.
En primer lugar, no es un gobierno ni progresista ni, mucho menos de izquierda. Los Kirchner pagan la deuda externa, no salen de los marcos del imperialismo norteamericano, reprimen luchas, favorecen a los grandes terratenientes y empresarios, hacen pagar bajos salarios, no prohíben suspensiones y despidos, no distribuyen la riqueza sino que generan más pobreza y desocupación, subsidian a las empresas de servicios y no nacionalizan la banca ni el comercio exterior, entre otros ejemplos.
El Frente Justicialista para la Victoria es aliado de Rico, en Catamarca se unió a Saadi y Barrionuevo, claras expresiones de derecha. Es cierto que Macri fue menemista, que Solá fue funcionario del menemismo y que De Narváez hizo campaña por el riojano en Provincia de Buenos Aires, por eso el PRO y el PJ disidente pueden ser considerados de derecha. Pero igual de cierto es que los Kirchner fueron cómplices e impulsores de todas las medidas neoliberales de Carlos Saúl y de Duhalde como integrantes del PJ en el gobierno.

Trazar otra línea

Los del PJ oficial y el PJ disidente con el PRO, son lo mismo. Los de la UCR, que lanzarían a Ricardo Alfonsín hijo y hablan de la vuelta de Cobos, no son una alternativa confiable, basta con recordar los desastres que hicieron en el poder. Tampoco lo es la Coalición Cívica de Carrió, presa de las limitaciones de representar a una oposición que se vuelca a la derecha y no presenta una salida de fondo.
Más allá que tienen matices, en esencia, son lo mismo: todos gobernaron y nos hundieron en la pobreza. Gane quién gane, el 29 de junio van a intentar que la crisis la paguemos los trabajadores y el pueblo, más de derecha que eso, imposible.
No hay que caer en sus trampas, en sus versiones recicladas y en las polarizaciones electorales que generan. Las falsas polarizaciones no sirven, mucho menos en una ocasión en la que se votan diputados, aunque los políticos patronales estén con la vista puesta en la elección presidencial del 2011.
Ante esta realidad puede haber dudas sobre qué hacer o quiénes se pregunten ¿es útil votar a la izquierda? Creemos que sí. Es posible y necesario aportar a que se haga escuchar con más fuerza en el Congreso la voz de los trabajadores, de los que se movilizan y los que luchan. Un Congreso con diputados de izquierda sería una herramienta para pelear por leyes favorables a los de abajo, por ejemplo, la prohibición de las suspensiones y despidos. Votar por el MST-Nueva Izquierda es abonar en el camino de construir una fuerte alternativa socialista, que pelee por transformarse una herramienta en la que puedan confiar millones de argentinos.

Ver notas

Derecha e izquierda

Uno que cayó en la trampa


Publicado

en

por

Etiquetas: