Nacionalizaciones en Venezuela

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Los Kirchner hacen lobby por Techint

La nacionalización por parte de Chávez de tres empresas del Grupo Techint puso a los de arriba al borde del ataque de nervios. Protestó el holding de los Rocca, la patronal y el establhisment argentino, sus políticos y hasta la burocracia sindical. La presidenta salió oficiar de abogada de Techint. Nadie mencionó los despidos y suspensiones de las empresas del grupo, que quieren que la crisis la paguemos los trabajadores y el pueblo.


Guillermo Pacagnini Candidato a diputado nacional Provincia de Buenos Aires.

“Estatizaciones en Venezuela, escalofríos en Argentina”, editorializó el diario Perfil del domingo acerca del revuelo que se armó alrededor de las nacionalizaciones de las empresas Tavsa, Matesi y Comsigua, con presencia mayoritaria del grupo Techint. Más allá de la política chavista que acostumbra a indemnizar a las empresas que nacionaliza, cuestión que reclaman los trabajadores venezolanos junto al control obrero de esas empresas, es sin dudas una medida muy progresiva. Por ello, más allá de su utilización como insumo de campaña electoral, lo cierto es que hubo un clima de pánico en el establhisment local.
Inmediatamente llovieron las protestas desde el imperio de Paolo Rocca, que debió soportar hace un año la estatización de Sidor y ahora denuncia que lo “sorprendió” esta nueva medida y que ya son cinco las empresas nacionalizadas en Venezuela. Los analistas señalan que es un golpe a la estrategia global de este grupo concentrado, por que se debilita su presencia regional, ya que el poderío de las multinacionales se mide por su extensión y cantidad de lugares donde los tentáculos del pulpo hacen pie. Dicho de otra manera: la energía revolucionaria del proceso que recorre Latinoamérica pone coto a las ambiciones de estas patronales transnacionales negreras que, como Techint, se desarrollaron bajo el auge neoliberal de los ´90 y crecieron al calor del modelo kirchnerista.

Cuando los nervios no son de acero

Fue notable la reacción en bloque de las siete principales cámaras empresariales, con la UIA a la cabeza. También de la CGE que agrupa PyMes. Por las dudas, también abrieron los paraguas las gremiales empresarias de banqueros, Sociedad Rural y agroexportadores. Bramaron por algo más que apoyar a Techint. Por cierto que ninguno cree ciertamente que los K. vayan a estatizar en la Argentina. Tamaña reacción preventiva se explica no sólo para ratificar la necesidad de mantener los principios capitalistas en el país. Sino ante la crisis en curso y su perspectiva de que lo peor aún no llegó, donde han reprogramado los planes productivos y necesitan un millón de trabajadores en la calle para salvaguardar las millonarias ganancias que acumularon. El verdadero temor es que el ejemplo cunda en los trabajadores que resisten los despidos luchando o toman empresas cuando cierran.
Por ello cerraron filas con los Rocca, amigos de los K., sostenedores y beneficiarios calificados de su modelo económico, que tiraron manteca al techo hasta que se vino la noche. Quienes, pese a los fabulosos dividendos acumulados y a su creciente poderío económico, apenas percibieron el descenso de la demanda de acero por la crisis capitalista internacional, fueron pioneros en retiros voluntarios, suspensiones y despidos en todas sus empresas. Baste recordar el conflicto en Siderar, con masivas suspensiones y 1.500 despidos que empujaron al conflicto. O el cierre de Puerto Rocca, con 25 despidos y suspensiones por 15 meses.

El lado oscuro del doble discurso K

El episodio también puso blanco sobre negro en el doble discurso de los K. Los candidatos “opositores” y varios multimedios de prensa, con altas dosis de utilitarismo electoral, aprovecharon para agitar los fantasmas de una inexistente voluntad estatizadora por parte de los K. Mezclando la Biblia con el calefón, abonaron a esta fábula, ejemplificando con la política kirchnerista en los casos de las nacionalizaciones truchas de AYSA, Correo, Aerolíneas y las AFJP. Que en realidad fueron salvatajes a empresas vaciadas por sus privatizadores, que saquearon durante los ´90 y durante el reinado K. y utilizaron los dividendos obtenidos para rellenar la caja política para hacer campaña y pagar deuda externa; nunca para beneficio de los trabajadores y el pueblo.
En realidad, los mayormente preocupados fueron los habitantes de la Rosada. Ya que corrieron presurosos a defender los intereses de Techint. La primera línea del gobierno salió en tándem a tranquilizar a los empresarios: “El Gobierno protegerá los intereses de Techint… es decir los intereses nacionales” (Julio De Vido). “El Gobierno argentino hace lo que debe hacer: defender a sus empresas en el exterior. Venezuela deberá pagar la compensación que corresponda” (Ministro Randazzo), quien, en un rapto de absoluta sinceridad fue claro: “hubiéramos preferido no tener que estatizar compañías como Aerolíneas o Aguas”. Y la presidenta remató con una promesa que fue tapa de todos los diarios: “No vamos a salir a estatizar empresas”. Es vox populi que hubo una llamada de queja a Chávez diciendo que le arregle este problema en que metió al gobierno. Palmaria prueba de los límites de un doble discurso y de la debacle de un gobierno que insiste en sacarse fotos con Chávez para posar de progresistas y falsos embajadores del proceso latinoamericano, cuando la realidad muestra que son lobbistas de estos grupos, los subsidian con la plata del pueblo y avalan su política de destruir fuentes de trabajo para hacernos pagar la crisis a los de abajo.
El colmo de la caradurez de Cristina K., fue el barniz “progre” con el que encubrió su rol de abogada del holding, al reclamarle a Techint porque no cumplió su promesa de reactivar los hornos de sus acerías y depositó en el exterior la primera cuota de la indemnización recibida por Sidor. Los fondos santacruceños que duermen una larga siesta en el exterior y la fuga récord de capitales durante el reinado de los K., desnudan esta particular manera de “defender los intereses nacionales”.

Para defender el trabajo y recuperar los recursos

El affaire de las nacionalizaciones sirvió para clarificar la verdadera cara tanto del oficialismo como de la pretendida oposición. Ninguno es alternativa. Ni para defender el trabajo ni para recuperar los recursos naturales, los servicios públicos y el patrimonio nacional. Frente a la rapiña de estos grupos concentrados y para que la crisis la paguen ellos hay que tomar medidas de emergencia y de fondo. Desde el MST/Nueva Izquierda ya presentamos con Vilma Ripoll, junto a una delegación de dirigentes sindicales combativos, un proyecto de ley para prohibir las suspensiones y despidos, penalizando con nacionalización bajo control de sus trabajadores y sin indemnización a toda empresa que no cumpla con esa premisa, despida o cierre. Asimismo, proponemos otras medidas tales como la anulación de los subsidios a todas las privatizadas mientras se pone en marcha un plan de recuperación del petróleo, el gas, la minería y demás recursos estratégicos, mediante la reestatización de esas empresas bajo control de sus trabajadores.

Prontuario de Techint

Techint es el principal grupo económico del país y uno de los mayores del mundo. Tiene plantas y oficinas en 40 países de los cinco continentes y llegó a emplear a 51.000 trabajadores. Lo integran 108 empresas agrupadas en seis conglomerados: Tenaris, Ternium, Techint IyC, Tenova, Tecpetrol y Humanitas.
En 2005-2006 obtuvo ingresos por casi U$S 16.000 millones. En 2006-2007 superó los U$S 20.000 millones. Y actualmente reconoce una facturación global de U$S 22.000 millones.

• Tenaris es líder mundial en tubos de acero y servicios para la industria del petróleo y gas, y para automotrices y otras industrias. Incluye a Siderca (Campana) y Siat (Valentín Alsina). Produce el 13% de los tubos sin costura del mundo y controla el 20% de ese comercio.

• Ternium es líder latinoamericano en aceros planos y largos. Comprende a Siderar (San Nicolás), líder en el negocio del acero plano que se utiliza en autos, electrodomésticos y construcción. Y hasta el año pasado incluía a la venezolana Sidor que fue nacionalizada.

• Techint Ingeniería y Construcción es un grupo de empresas especializadas en grandes proyectos de infraestructura.

• Tenova es uno de los mayores proveedores mundiales de tecnologías, productos y servicios para las industrias metalúrgica y minera.

• Tecpetrol se dedica a la exploración y producción de petróleo y gas, y también opera redes de transmisión y distribución de gas. Es la 6ª exploradora y productora de petróleo y gas del país. Incluye Transportadora de Gas del Norte, Litoral Gas y Transportadora de Gas del Mercosur.

• Humanitas es una red de medicina privada en Italia. Además Techint controla Techtel y Tesur (telecomunicaciones), y participa de Caminos del Oeste, Ferroexpreso Pampeano, Dalmine y otras empresas.

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