Después del 28 de junio

Spread the love

Entre el fin de los K y los cambios que vienen

El 28 de junio, se produjo el golpe electoral más certero al proyecto kirchnerista. En la oposición, no surge un claro ganador sino triunfos y derrotas en diversos bloques. En medio de la crisis, el régimen no supera sus problemas. La falta de alternativa por izquierda, es otro dato de la elección. Se vienen ahora, cambios políticos y más luchas sociales.


Sergio García Dirigente Nacional del MST

Quien haya visto el discurso de Néstor Kirchner el domingo a la noche no tendrá duda de la magnitud del golpe recibido. Hay caras que lo dicen todo, y la de Néstor hablaba por si sola. La derrota, incluso las inesperadas para ellos en provincia de Buenos Aires y en Santa Cruz, echó por la borda al Kirchner chistoso y de voz alta que nos vende Tinelli. El Kirchner que agarró el micrófono para explicar lo inexplicable, tenía un puñal clavado, una contundente derrota electoral en todo el país que los deja sin mayoría en las dos cámaras y a su proyecto global sin futuro. El adelantamiento electoral que habían planificado meses atrás, se les volvió en contra adelantándole su derrota. Su renuncia a la jefatura del PJ, aunque tenga algo de maniobra, es un producto directo de esa derrota. Y esta derrota electoral, comenzó a gestarse en el conflicto agrario, donde recibió el primer mazazo del cual nunca se pudo recuperar, con el que cientos de miles en el país le retiraron su apoyo.
Igualmente, con los Kirchner nunca se pierde la capacidad de asombro. El lunes hablo la Presidenta. En un insólito discurso e informe electoral, Cristina le contó al país…que habían ganado. Con juegos matemáticos su conclusión es que, diputados más o diputados menos, les fue bárbaro. Vos, tu vecina o vecino, tu compañera o compañero de trabajo o estudio seguro no podían creer lo que escuchaban. Que no es más ni menos que la necedad, la ceguera y la soberbia de un gobierno, que golpeado en toda la línea se aferra a un modelo de mentiras que hunde al país, y ahora también, los dejó a ellos mismos barranca abajo. Porque lo concreto es que después del 28 ya nada será como antes. Entramos a un nuevo momento que preanuncia grandes cambios políticos y el comienzo del fin del kirchnerismo. Como ya se vio en intendentes que jugaron a dos puntas con sus cortes de boleta, y ahora puede verse en la escalada de renuncias que comenzó con Ocaña, prosiguió con Jaime y, al cierre de esta edición, se mencionaba la huída también de Moreno. Se va terminando el proyecto de mentiras y doble discurso K. El último…que apague la luz.

Los límites de la oposición burguesa y los problemas del régimen

Es evidente que en todos los distritos franjas del movimiento de masas utilizaron la opción que tenían más a mano para derrotar a los candidatos K. Como también se evidencia que fueron distintas fuerzas las que capitalizaron esa bronca y castigo al gobierno y, no casualmente, todos los que ganaron aparecieron en la campaña apoyando el reclamo del campo. Hasta Solanas, que irrumpió como fenómeno político, dedicó sus últimos días de campaña a cuestionar al gobierno por su política agraria. De la diversidad de fuerzas opositoras que ganaron a lo largo del país, también se desprende la inexistencia de un claro ganador en la oposición burguesa. Nadie sale como alternativa indiscutible hacia el 2011. Todos pueden mostrar algún triunfo. Todos tienen también problemas a cuestas. Unión PRO se fortaleció en provincia de Buenos Aires, pero saltan a la vista dos problemas: bajó 14 puntos en la Capital y no tiene expresiones propias en gran parte del país. El Acuerdo Cívico y Social, logró una buena cantidad de diputados y eso le permite mostrarse como fuerza nacional. Pero tiene el problema opuesto a Unión PRO: salieron terceros en los dos distritos claves, Capital y Buenos Aires. Carrió apenas pudo ser diputada, y eso generará más disputas con Cobos y la UCR por quien debe ser el candidato en el 2011. Mientras Binner que ya se había anotado en la carrera, con su derrota en Santa Fe sale mal parado. Reutemman, es otro que sale a disputar, a diferencia de Schiaretti de Córdoba que terminó debilitado.
Esta falta de un claro ganador y de un indiscutible proyecto burgués de recambio, es parte de la crisis más general del régimen político del país. Golpeado el bipartidismo en el 2001, hasta hoy no han podido ni reconstruir ese modelo, ni consolidar otro distinto. La gran burguesía industrial y financiera, que fuera sostén de los Kirchner comienza a virar hacia nuevos horizontes, pero no ve con claridad, todavía, un puerto seguro. Apuesta un poco allá y un poco más acá. No vivimos una situación similar al fin del alfonsinismo, donde no había dudas de que Menem era la alternativa. Ni tampoco al fin del menemismo, donde De la Rúa y la Alianza eran la apuesta burguesa y de sectores de masas. Hoy, el régimen no tiene esa fortaleza y va a tener que pasar por una dura pelea entre presidenciables, los cuales por si solos, no generan grandes expectativas ni entusiasmo popular. Mostrando que el desprestigio del régimen y sus partidos, que hizo explosión en el argentinazo, todavía se mantiene, y en medio de grandes luchas, incluso se puede agravar.

Prepararse para cambios políticos y luchas sociales

La pregunta que ronda en el aire es: ¿Llegan los Kirchner al 2011? A ciencia cierta, nadie se anima a asegurarlo. Es tal la debilidad del gobierno que no sería una sorpresa un desenlace anticipado de su gobierno. Y a diferencia de lo que dicen los Kirchner y sus voceros, el problema central que enfrentan no es una oposición burguesa “golpista”. De hecho varios de sus principales referentes salieron a pedir calma, y a decirle al gobierno que “lea bien los resultados, que quieren que Cristina termine su mandato”. La cautela de algunos posibles presidenciables no se explica porque no quieran gobernar ya mismo, sino porque tienen pánico de desatar un proceso similar al argentinazo, que se les vuelva en contra. Estos meses, vamos a ver seguramente cambios políticos, sectores del PJ que vayan abandonando a los K, aliados que dejaran de serlo, sectores de centroizquierda e incluso ex K que quieran sumarse al fenómeno de Solanas, y nuevas alianzas opositoras en el Congreso después de diciembre. Pero el ánimo general de la oposición burguesa será que todo, incluso un posible adelantamiento electoral, sea ordenado e institucional.
Por eso decimos, que el mayor peligro que enfrenta el gobierno viene de los sectores trabajadores, pobres y populares. Porque hubo millones que festejaron su derrota y que no quieren seguir aguantando la situación actual. No fue casual, que incluso durante la campaña electoral hubiera procesos de lucha en la mayoría de las provincias del país. En la medida que estas semanas y meses aumenten las tarifas, los precios y las suspensiones y despidos, lo más probable es que se dinamice aún más el proceso de luchas. Ni el golpeado Moyano y su CGT podrán contener o frenar mucho más la presión social de millones que quieren aumento de salarios. Incluso el movimiento de desocupados, los docentes y estudiantes pueden salir a la lucha por sus reclamos. El debilitamiento pronunciado del gobierno estará acompañado de nuevos e importantes procesos sociales en donde la izquierda juega en ocasiones roles destacados. Por lo que no podemos obviar como hipótesis, que una profundización de la crisis política, económica y social, haga que todo termine para los K antes de lo previsto.

Ver notas

Después del 28 de junio: ¿Se viene la derecha?

Para ser alternativa, la izquierda necesita un nuevo proyecto


Publicado

en

por

Etiquetas: