Después del 28 de junio

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¿Se viene la derecha?

Tras el triunfo de Francisco de Narváez en provincia y de Michetti en Capital, hay quienes honestamente sienten preocupación por un posible giro a la derecha en el país. El gobierno, sin ninguna honestidad, utiliza esos resultados para agitar el “cuco” de la derecha, y ocultar así su derrumbe. En realidad, si analizamos a fondo el país y el resultado electoral, aún comprendiendo la preocupación de distintos compañeros, nos parece que no se puede afirmar que estemos ante ese escenario.
En primer lugar, porque el triunfo de diversas fuerzas en cada distrito tiene en esencia, un contenido de voto castigo al gobierno y un voto útil; es decir, de miles que se decidieron a votar a quien veían con posibilidades de ganarle a los Kirchner. No se puede deducir de ese voto que miles piden por ejemplo, volver a los 90. Tan es así, que hasta De Narváez, tuvo que decir, hipócritamente dos días antes de las elecciones, que él quería re estatizar empresas de servicios. Algo que no puede creerse, pero que muestra que él mas millonario de los candidatos, ni quiso ni pudo sobre el final aparecer tan privatista como lo había sido Macri días atrás. Evidentemente, por algo será.
Por otro lado, la elección de Capital es un gran ejemplo: detrás de los festejos del PRO, lo que se esconde es una pobre elección y gran retroceso en relación a la anterior. No esperaban sacar sólo el 31% ni quedar a tan solo 7% del segundo. La novedad del resultado no fue un giro a la derecha sino un voto contra la vieja política expresado en el 24% que votó a Pino Solanas, que incluye vecinos que antes votaron al PRO o a la Coalición Cívica. Aunque este voto no signifique un giro a la izquierda en el país, muestra una tendencia general de hacia donde puede ir, si se dinamizan las luchas y la crisis del gobierno. En concreto, creemos que la elección confirma una masiva ruptura política con el gobierno, que es heterogénea y todavía confusa, pero que no busca un regreso a los 90, sino que castiga a un modelo kirchnerista que de progresista, no tiene nada, mientras millones están a la espera de algo nuevo. Sobre ese proceso de búsqueda, desde la izquierda tenemos que actuar con propuestas de fondo y con amplitud. Disputando a las fuerzas de la derecha o centroderecha que querrán llevar al país para ese lado, y cuestionando las limitaciones de los proyectos de centroizquierda, que al final, terminan en nuevas frustraciones.


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