Elección porteña

Spread the love

Con Michetti y Carrió en baja, se destacó Pino segundo

El resultado de esa vidriera nacional que es la Ciudad de Buenos Aires da mucha tela para cortar. Como estaba cantado ganó Gabriela Michetti, pero el PRO perdió votos. La coalición de Elisa Carrió quedó tercera, desplazada por el fuerte empuje de Pino Solanas. Y el candidato K salió cuarto cómodo. El “efecto aspiradora” de Proyecto Sur relegó al resto de la centroizquierda y también a la izquierda. En ese marco nuestra campaña, que encabezaron Vilma Ripoll a diputada nacional y Alejandro Bodart a legislador, recogió mucha simpatía y constituye una siembra a futuro.

El triunfo electoral del PRO fue menor al espe- rado. No pudieron lograr la mayoría propia en la Legislatura, que era su objetivo explícito: mantienen 26 legisladores sobre un total de 60, lo mismo que tenían antes. Para poner al frente de la lista a Michetti, su rostro más “humano” y popular, el macrismo tuvo que hacerla renunciar a su cargo de vicejefa. Y aun así, y a su campaña millonaria, sacaron un 31% de los votos. O sea un 15% menos que el 46% que habían logrado hace dos años, en la primera vuelta a jefe de gobierno.
En relación con el 60% del ballotage de 2007, el PRO cayó a la mitad. Pero esa comparación exagerada sólo la hace Cristina Kirchner. Lo concreto es que el macrismo quedó ahora en un 31%, o sea rondando el tercio que históricamente ocupan la centroderecha y la derecha en la Ciudad de Buenos Aires. Mauricio Macri se desgastó en su gestión de gobierno y a Michetti su renuncia también le restó votos.
Un poco disimulado por el triunfo bonaerense de Francisco De Narváez, el debilitamiento político del PRO de Capital sumado al segundo lugar que saca Solanas confirma que no hay derechización del electorado. Los que intencionadamente esgrimen ese argumento son algunos sectores K que buscan justificar así la peor de todas sus elecciones.

Carrió en baja

Según todas las encuestas, en el segundo puesto aparecía consolidado el Acuerdo Cívico y Social. No fue así. Hace ya tiempo que de aquella centroizquierda fun-dacional del ARI, Carrió fue llevando a su fuerza política más hacia la derecha. Primero armó la Coalición Cívica, con gente como Patricia Bullrich. Después se unió a la vieja UCR y a Ricardo López Murphy. En campaña, elogió todo el tiempo a Michetti. Puso al liberal Alfonso Prat Gay al frente de la lista…
Y así le fue. Si hace dos años Carrió había sacado un 36% de los votos como candidata a presidenta, ahora su alianza cayó a poco más de la mitad -un 19%- y quedó tercera. Ella misma salió diputada nacional raspando. Y aunque alegue que construyó una fuerza nacional y que serán la primera bancada opositora en el Congreso, se ha debilitado como figura presidenciable. Muchos de sus votos “progres” migraron a Proyecto Sur, es evidente.

Solanas en alza

El fenómeno más destacado es el de Pino Solanas como segunda fuerza. Ese éxito le permitió decir que peleará el gobierno de la Ciudad en 2011 y proyectarse como una referencia política de alcance nacional. Pino venía con un 14 ó 15% promedio en los sondeos y creció sin pausa a partir del debate de A Dos Voces, donde superó a Michetti, Prat Gay y el banquero Carlos Heller.
Cineasta, de larga trayectoria en la defensa de los recursos naturales y crítico de los gobiernos nacional y porteño, al no existir un giro a izquierda, Solanas apareció como una opción de cambio frente a las grandes fuerzas. Recogió votos de origen muy diverso: desde algunos cortes de boleta con el PRO, radicales, peronistas enojados con los Kirchner, independientes, de todo el llamado progresismo o centroizquierda, y también de la izquierda. Tuvo fuerte eco en la juventud. Esta aspiradora de votos afectó mucho a Aníbal Ibarra, y también al PS de Polino y Cortina, a Luis Zamora y a nuestra lista.
Solanas y los compañeros de Proyecto Sur rechazaron confluir con la izquierda en un frente, como les propusimos. Desde ya, con ellos vamos a seguir haciendo unidad de acción contra los despidos, contra la deuda externa, por recuperar el petróleo y otros puntos en los que tenemos coincidencias. A la vez seguiremos criticando toda actitud de concesión política, como su voto a las nacionalizaciones truchas de Enarsa, Aerolíneas y las AFJP -justo las leyes que los K usan para posar de progresistas- en vez de plantarse de verdad, con una alternativa independiente y llamando a movilizar por ella.
En ese sentido, Solanas reiteró: “Vamos a respaldar todos los proyectos que sean buenos para el país, la democracia y el pueblo, vengan del gobierno o de la oposición”… Francamente, no parece que del gobierno de los Kirchner ni de esta oposición derechosa de Unión PRO y de la Coalición-UCR venga ningún proyecto “bueno para el país, la democracia y el pueblo”. Es de nuevo abrir falsas expectativas. No obstante, ante el intento de Cristina de contar a Pino como un “posible aliado” del gobierno en el Congreso, éste salió a desmarcarse y a exigir renuncias de funcionarios y medidas de emergencia.
Tras la elección, Pino llamó a “reconstruir un movimiento nacional, amplio y latinoamerica-nista, alrededor de un proyecto emancipador”. Salvo que en esa dinámica se abra un cambio y radicalice sus posiciones, todo indica que su construcción será una nueva variante de centroizquierda -como ya hubo otras-, con la limitación estructural de no romper los marcos del sistema capitalista y terminar cediéndole al poder de turno, como lo alertamos en la campaña. Por eso es necesario seguir construyendo una herramienta política de izquierda, como nuestro partido, para luchar por cambios de fondo.

El MST-Nueva Izquierda

En el marco de la “aspiradora” Pino, nuestra lista porteña finalmente sacó 13.000 votos a diputados (0,72%) y casi 14.000 a legisladores (0,77%). Son cifras muy modestas, por cierto. Existía un espacio político abierto, pero al acercarse el 28 el crecimiento sostenido de Solanas lo fue ocupando. Ese masivo “voto útil” contra la vieja política atrajo también a muchos votantes nuestros, restándonos caudal comparado con la elección anterior.
De todos modos, creemos que nuestra campaña ha sido una siembra no menor. Con Vilma Ripoll, Alejandro Bodart y Cacho Bidonde a la cabeza, todos los candidatos y compañeros del partido desplegamos un intenso esfuerzo. Dimos pelea hasta el final, incluido el acto de cierre en Congreso el 24 y el operativo de fiscales Como ejes políticos, propusimos un nuevo proyecto de país, con medidas anticapitalistas, y que para castigar a los K y a Macri la centroizquierda no sirve y por eso hacen falta diputados de izquierda.
Con poca plata y mucha voluntad militante, hicimos mesas y volanteos en lugares públicos; recorridas por lugares de trabajo, facultades y barrios; pegatinas de carteles y autoadhesivos; charlas y reuniones en locales; locros el 25 de Mayo. Participamos en paneles y debates. Aprovechamos lo más posible el escaso espacio mediático. Hicimos iniciativas como el escrache al Senado por el dengue; el proyecto de ley nacional contra los despidos; las protestas contra Techint, el Tren Bala o por el 82% móvil. Abrimos dos locales nuevos, en los barrios de Almagro y Belgrano, completando 13 en la Ciudad. Y todo eso sin dejar de participar en luchas como las de Arrufat, los portuarios, el INDEC, Indugraf, el INTI, el Teatro Colón, FP Impresora, Niñez, varios hospitales, reclamos de los desocupados, contra los tarifazos y por la vivienda; en el nuevo sindicato del subte, en el Congreso de la FUBA y en las jornadas del 24 de Marzo, el 1º de Mayo y el 26 de junio por Kosteki y Santillán.
En síntesis, durante la campaña recogimos un importante respeto y simpatía política entre miles de trabajadores, jóvenes, jubilados, desocupados, vecinos y sectores medios de la Ciudad. Vilma afianzó su amplio reconocimiento popular y empezamos a instalar nuevos voceros del partido como Alejandro. Toda esta siembra nos irá dando frutos, empezando por los nuevos compañeros y compañeras que colaboraron en esta campaña y que ya se empiezan a sumar al MST. Ahora, casi sin respiro, la crisis, las luchas sociales y la viva realidad política de la Ciudad y del país nos exigen seguir interviniendo.

Votos y bancas

Michetti sacó el 31% de los votos, Solanas el 24, Prat Gay el 19 y Heller no llegó al 12. Ibarra apenas superó el 3%. Atrás quedaron Polino, Zamora y toda la izquierda.

De las 13 bancas a diputados nacionales en disputa, el PRO se queda con 5, Proyecto Sur con 4, el frente de Carrió con 3 y el kirchnerismo con una sola.

A su vez, de los 30 legisladores porteños el macrismo logra 11, Proyecto Sur 8, el Acuerdo Cívico y Social 6, los K 4 y el ibarrismo uno. El resto, nada.



Publicado

en

por

Etiquetas: