Walsh denunció al jefe de la policía macrista

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«Palacios es un peligro en el cargo»

«Las condiciones de seguridad sólo podrán mejorar si se atacan la desigualdad y la exclusión, y se concreta la distribución de la riqueza. No hay policía vieja o nueva en el mundo que pueda evitar la inseguridad, si no cambiamos esta realidad. Menos aún si llegaran a formar parte de su jefatura por decisión política del Poder Ejecutivo ex comisarios con prontuario como el de Jorge ‘El Fino’ Palacios…»
Así alertaba nuestra diputada Patricia Walsh en la sesión del 28 de octubre de 2008, hace ocho meses, cuando en la Legislatura porteña se debatió y aprobó la Ley 2894 de Seguridad Pública. Ya entonces rondaba el nombre de Palacios como posible titular de la naciente Policía Metropolitana. Macri recién lo designó ahora, pasadas las elecciones…
Aquel día Patricia también denunció el rol de Palacios en la represión del 20 de diciembre de 2001. Desde ya, ella votó en contra de la ley de la policía de Macri, al revés de bloques como los K y el PS, que la votaron a favor.
Aún con esa discrepancia, los bloques de oposición al PRO hicieron una conferencia de prensa el 6 de julio para rechazar la designación de Palacios e impulsar una interpelación al ministro macrista Guillermo Montenegro. Ante la presión éste tuvo que a ir a poner la cara en la Legislatura, en una reunión de la Comisión de Seguridad que se hizo el miércoles 8.

¿Quién es ‘El Fino’ Palacios?

Jorge Palacios integró la Policía Federal por 35 años, desde 1969 hasta 2004. Ex comisario mayor, su último cargo fue el de titular de la poderosa Superinten-dencia de Investigaciones, de la que dependía la Dirección de la Unidad de Investigaciones Antiterroristas. Tres hechos notorios de su trayectoria lo asocian a la impunidad y la represión:

• Está imputado en el encubrimiento de la investigación del atentado a la AMIA, sospechado de haber avisado antes de allanamientos. Fue mano derecha del ex juez Juan José Galeano, actualmente procesado.

• El 20 de diciembre de 2001, estando fuera de servicio, fue a la zona de Plaza de Mayo y actuó durante la represión que asesinó a 5 manifestantes. Fue procesado penalmente, aunque luego logró ser sobreseído.

• Por su relación con Jorge Sagorsky -ex policía reducidor de autos robados- y Carlos Gallone -genocida condenado-, probada por escuchas telefónicas, fue vinculado al secuestro y asesinato de Axel Blumberg.
Cuando esa relación se hizo pública, en abril de 2004, siendo presidente Néstor Kirchner, “El Fino” fue pasado a disponibilidad. Es lo que suelen hacer en la Federal cuando quieren darle de baja a algún jefe sin generar más escándalo aún. Al tiempo, Palacios se retiró de la fuerza.

“Terrorismo en la Aldea Global”

Así se llama un libro escrito por Palacios, de 400 páginas, publicado en 2003 por la Editorial Policial, que es otro verdadero antecedente.
En la reunión del 8 en la Legislatura, después de que hablaron Norita Cortiñas (Madres Línea Fundadora), Marta de Márquez (viuda de un manifestante asesinado el 20 de diciembre), Gastón Chiller (CELS) y Laura Ginsberg (Apemia), así como el ministro Montenegro y otros legisladores, fue Patricia Walsh quien con el libro en sus manos denunció con energía y claridad toda la concepción represiva de Palacios:
“Ésta es la principal causa, ministro, por la que mi bloque, Nueva Izquierda, considera que (Palacios) no sólo no es el adecuado, sino que es un peligro en el cargo… Yo afirmo que el nuevo y el primer jefe de la Policía Metropolitana inaugura e instala la maldita Policía Metropolitana…
“Aun pensando tan distinto como podemos hacerlo los distintos bloques, ya hace unos cuantos años nos pusimos de acuerdo con que en este país existió el terrorismo de Estado, los miles de desaparecidos, el robo de bebés, la tortura, los vuelos de la muerte; o sea, todo aquello que tampoco es necesario que siga mencionando, o quizás sí ministro, porque ‘El Fino’ Palacios no lo sabe. No sabe que hubo terrorismo de Estado, desaparecidos y dictaduras militares…
Y todo esto está en el libro que usted, ministro, debió haber leído. Como no lo leyó, creo que incum-plió en su función. Si usted debe asesorar al jefe de gobierno a la hora de nombrar ni más ni menos que al primer jefe de la Policía Metropolitana, le recomendó a alguien que usted conoce hace muchos años pero cuyo libro no leyó…”
Tras detallar otras barbaridades del libro(1), Patricia le preguntó al ministro sobre “los destinos de Palacios, desde su ingreso a la fuerza hasta el 10 de diciembre de 1983. Este dato nos importa, porque hubo una dictadura militar…”

“Queremos saber si ‘El Fino’ Palacios cree en la teoría de un solo demonio, porque nos hemos pasado muchos años refutando ‘los dos demonios’ y ahora volvemos para atrás. Nos parece que para Palacios hubo uno solo, y esos son ‘los terroristas’… Insisto a los bloques de la oposición para que avancemos y vayamos al recinto. Hagamos una interpelación y señalemos la responsabilidad del ministro Montenegro, que no nos puede decir que no leyó la obra única y más importante de ‘El Fino’ Palacios”, finalizó Walsh, entre aplausos.

Mantener la presión

Como lo señaló Patricia en un comunicado, hay una razón más que invalida a Palacios: “Además de ilegítima por su prontuario, su designación transgrede la propia Ley 2894. Su artículo 47º inciso h dice textualmente que ‘no pueden desempeñarse como miembros de la Policía Metropolitana… quienes hayan sido sancionados/as con destitución o sanción equivalente en las fuerzas policiales o de seguridad federales o provinciales u organismos de inteligencia’.”
El 14 de abril de 2004, Palacios fue pasado a disponibilidad, o sea que recibió una “sanción equivalente a una destitución”.
A su vez, un proyecto de Patricia para que la Legislatura declare su repudio formal al nombramiento de Palacios logró dictamen en la Comisión de Seguridad y debe pasar a ser tratado en sesión.
Aunque motivos para echar a este “Fino” represor sobran, la pelea no parece fácil. Las cúpulas de la DAIA y la AMIA retrocedieron en sus críticas. Y no es seguro que legisladores K que habían firmado para interpelar al ministro ahora se sostengan. Es preciso mantener la mayor presión posible para lograr que caiga este verdadero peligro para los derechos democráticos y para la seguridad de la población.

(1) Una buena reseña del libro de Palacios es la nota del periodista Werner Pertot publicada en el diario Página 12 el domingo 12.

Pablo Vasco


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