La pelea va a seguir

Spread the love

Cayó el tarifazo

El gobierno tuvo que recular y postergó los aumentos de luz y gas.La lucha no terminó. La solución de fondo es la reestatización.


Pablo Vasco

El miércoles 12 de agosto, en el anexo del Congreso, se reunió la Comisión de Energía. Tras nueve meses sin reunión, su presidenta, la diputada K Rosana Bertone, bajo la presión de varias marchas y de toda la oposición parlamentaria, no tuvo otra que convocar. Los diputados opositores proponían un proyecto consensuado para derogar los tarifazos.
Primero hablaron representantes de organizaciones de consumidores y Defensores del Pueblo. Luego, el secretario de Energía Daniel Cameron hizo malabares para justificar la suba del gas. Cuando estaba por empezar a responder las preguntas de los diputados… ¡cayó de sorpresa el inefable Julio De Vido, ministro de Planificación, y anunció que esa misma mañana, con la presidenta, habían resuelto rever el aumento de tarifas! ¡Ni los diputados K que estaban en la reunión lo sabían!

Una victoria popular

El gobierno intentó defender el tarifazo con todo tipo de versos y maniobras. Dijo que sólo afectaba al 15% de los usuarios, cuando se estima que llegó a más del 30%. Dijo que la suba era del 70 al 100%, cuando llegaron boletas con hasta un 400% de aumento. Dijo que iba a eximir a los hogares más humildes, cuando uno de los impedimentos era tener celular, en un país donde hay 40 millones de habitantes y 34 millones de celulares… ¡Todo ridículo!
Ante la llegada de las boletas, la bronca iba creciendo. Se organizaron protestas en numerosos municipios del Gran Buenos Aires y ciudades de todo el país (ver recuadro). El Movimiento Nacional contra el Tarifazo -que el MST integra- hizo varias marchas y presión directa sobre los diputados. A instancias de los vecinos y de organizaciones de usuarios, en más de 20 distritos se lograron recursos de amparo autorizando a no pagar el aumento. Varios diputados y senadores K empezaron a dudar. ¡Hasta Moyano tuvo que salir a criticar el tarifazo! Semejante acumulación, más el riesgo de una derrota parlamentaria, obligaron al gobierno a recular en chancletas.

Marcha atrás…

En la reunión del Congreso, De Vido argumentó sin sonrojarse. Dijo que “la mala evaluación hecha por las empresas concesionarias indujo al gobierno a algunos errores en la segmentación de clientes”. ¡Caradura! ¡Cómo si el gobierno K no supiera los números de las empresas a las cuales subsidia! Eso sí: prometió “una profunda auditoría a partir de ahora”…
Dos días después, el 14, se publicaron en el Boletín Oficial las dos resoluciones que concretaban el retroceso parcial. En cuanto al gas, la Resolución 828/09 del Enargas deja sin efecto el aumento del “cargo extra” que dispuso el Decreto 2067/08 de Cristina (un fondo fiduciario para subsidiar la importación de gas). Para el bimestre junio-julio se bonifica el 100%, con recálculo de las facturas y devolución a los usuarios que hubieran pagado de más. Para agosto-setiembre, se bonificará el 70%.
En cuanto a la luz, la Resolución 652/09 de la Secretaría de Energía suspende hasta el 30 de setiembre la aplicación de la Resolución 1169/08 -la del aumento- y establece nuevos precios de referencia de la electricidad. Si el usuario pagó junio y julio, las distribuidoras deben refacturar y acreditar en la próxima boleta lo abonado de más. Si no pagó, se refactura en base a la nueva tarifa.
Para la soberbia K, fue una clara derrota política.

…pero no tanto

Decimos que hubo un retroceso parcial porque si bien el gobierno debió volver atrás con su tarifazo, igual maniobró. Postergó los aumentos de luz y gas, pero no los derogó definitivamente. O sea, con la primavera volverá el conflicto. Tampoco se deroga el PUREE, con lo cual sigue rigiendo ese tramposo mecanismo que incrementa la factura.
Además, Cristina y De Vido buscaron cómo no perjudicar las ganancias de las empresas privadas. Por eso, para compensar la rebaja, les repondrán los subsidios estatales. Son 493 millones de pesos, que saldrán de los dineros públicos que pagamos todos.
No obstante esas trampas, este round que logramos ganarle al tarifazo K nos debe servir en dos sentidos. Por un lado, para acumular fuerzas para cuando el gobierno reactive los aumentos postergados. A la vez, para reafirmar que sólo con una pelea de fondo podremos terminar para siempre con los tarifazos.

Ir por la reestatización

De la mano de los Kirchner, seguimos siendo el único país del mundo cuyos hidrocarburos están todos en manos privadas y encima extranjeras. Casi un 40% de la población del país aún no tiene red de gas natural y depende de la “garrafa social”, que oficialmente vale 16 pesos pero en realidad cuesta 25 si es que se consigue. ¡Si el gas fuera estatal, la garrafa costaría menos de 5 pesos!
El tarifazo empieza en los pozos de petróleo y de gas, que gracias a la privatización de YPF son de Repsol y demás multinacionales. Producir un barril de crudo cuesta 6 dólares y en el mercado internacional hoy vale 74. ¡Más de 12 veces! La ganancia de esos pulpos, más la de las generadoras de energía, las mayoristas y las distribuidoras, termina todo golpeando sobre las tarifas. Y lo que no pagamos en tarifa lo pagamos en subsidios. Nacionalizar las privatizadas, sin indemnización y bajo control de los trabajadores y usuarios, es la única salida para recuperar nuestros recursos naturales y para que de una vez por todas los servicios públicos dejen de ser negocios privados.

Por los barrios

Fueron múltiples las iniciativas que permitieron derrotar el tarifazo. Aparte de las que se hicieron en Buenos Aires, las hubo en todo el conurbano -Florencio Varela, Escobar, Quilmes, Moreno, etc.-, y también en muchas provincias.
Por ejemplo en Carlos Spegazzini, Ezeiza, los vecinos realizaron asambleas y votaron reclamar en la oficina de Edesur. Allí les pedían “certificado de pobreza”, pero con su firmeza lograron imponer que no se les cobre el aumento. El compañero Jorge Morinigo, delegado del subte y militante del MST, jugó un importante rol.
En Tigre, desde varios barrios se fueron nucleando los Vecinos Autoconvocados. Entre otras actividades, el jueves pasado una comisión fue recibida por el intendente Sergio Massa y su coequiper Julio Zamora. Los vecinos les exigieron dictar un amparo. Al cierre de este periódico, nuestro compañero Esteban Maitenu nos informaba que el Consejo Deliberante votó por unanimidad la medida reclamada.


Publicado

en

por

Etiquetas: