Walsh votó en contra

Spread the love

La Ciudad, más endeudada

Con los votos del PRO y medio bloque K, el jueves 27 la Legislatura porteña aprobó un nuevo endeudamiento por $ 690 millones. La Coalición se abstuvo. En contra votaron el ibarrismo, el PS, algunos K, Proyecto Sur y la compañera Patricia Walsh (Nueva Izquierda), cuya intervención resumimos aquí:
Este acuerdo podría considerarse una evocación de lo que fue el feliz matrimonio político entre el oficialismo y algunos legisladores, que tuvo tantos hijitos. El oficialismo tiene 26 bancas y muchos vecinos nos preguntan cómo logran llegar a los 31 votos y a veces a los 40. ¿Qué capacidad de persuasión despliega el oficialismo para que muchos legisladores de oposición olviden que lo son? Incluso algunos pueden llegar a olvidar cómo se llamaban, porque el Frente para la Victoria, que colaboró tanto, ahora tiene tres nombres distintos. ¿Qué tal si esta Legislatura cambiara? ¿Qué tal si a partir del 10 de diciembre todos los opositores se oponen? Distinto sería el resultado…
Uno podría recordar aquel afiche con la cara de George Bush: “¿Usted le compraría un auto usado?”. Y nosotros podríamos pensar: al ingeniero Mauricio Macri, ¿usted le compraría un auto usado? ¿Andaría el auto? Pensamos que no. Votar este bono de deuda implica responsabilidad política si la oposición vota en contra e irresponsabilidad política si vota a favor.
Hoy es un día muy especial, a nivel nacional y de la Ciudad, en cuanto a definiciones económicas y financieras. Hoy el ministro de Economía Boudou dijo que debíamos “volver a los mercados internacionales”. También quiere hacer un canje de los bonos de deuda que se ajustan a tasas CER, quizás porque prevé que hasta el INDEC tendrá que reconocer que hay inflación. Asimismo, se entrevistó con un enviado del FMI, como un paso hacia recomponer relaciones que -según mi modesta opinión- nunca dejaron de existir.
Además varias provincias están en rojo, con la posibilidad de no poder pagar los sueldos y barajando tener que emitir bonos, cuasi-monedas, patacones o como se llamen. Y para sortear el desgaste de ese tironeo en el debate del Presupuesto 2010, el Poder Ejecutivo de la Nación analiza suspender por dos años la Ley de Responsabilidad Fiscal .
No sabemos qué es lo que van a hacer en la Ciudad, si el Central Park, el túnel bajo la Nueve de Julio y todas esas megaobras faraónicas. Hay que tener dos dedos de frente para pensar, en tiempos de crisis, que eso es lo que se debe hacer con los dineros de la Ciudad. ¿A quién se le ocurrió? A Macri. Ha probado tener una capacidad de irresponsabilidad indiscutible. Para la oposición no se trata de colaborar para que se realicen los ajustes de caja, sino de insistir en que es hora de empezar a discutir una profunda reforma tributaria: que el que no puede pagar no debe hacerlo, y poner la lupa en aquellos que acumularon ganancias multimillo-narias en los últimos años en el rubro proveedores, redeterminaciones de precios, etcétera.
El año pasado, cuando el ministro Grindetti presentó el proyecto de Presupuesto 2009, desde la oposición le propusimos que lo rehiciera. Es que había sido elaborado antes de que estallara la crisis económica mundial. Como era obvio, no iba a servir e iba a afectar a la Ciudad. El oficialismo se negó a rehacer ese presupuesto. Algunos bloques igual se lo votaron. Nosotros no. Dijimos que era malo y que iba a fracasar. Así ocurrió.

Veamos qué pasó este año, a trazo grueso.

• La pobreza en la Ciudad aumentó. O sea, hay necesidades básicas insatisfechas.

• Las obras del FOISO se paralizaron casi todas por falta de financiamiento, en especial las de vivienda.

• Los 10 kilómetros de subte por año, prometidos en campaña por Macri, no llegaron ni a dos estaciones.

• Las únicas dos obras que contarían con fondos propios son las del Teatro Colón, que siempre cuestionamos, y la del Arroyo Maldonado, ahora frenada por la Justicia.

• La recaudación no es la que estimaba el Poder Ejecutivo, a causa de la crisis económica que se negó a considerar.

• Inclusive se sancionó una ley especial -a la que nos opusimos- para reconocerle mayores costos a las grandes contratistas, que son las que nunca pierden. Pierde un docente, un trabajador de la salud o de la cultura, pero las grandes empresas, con la redeterminación de precios de Macri, jamás pierden.

• Por último, se estima que este año las cuentas públicas van a cerrar con un déficit muy importante.

En ese marco de cuentas en rojo, por mala previsión, obcecación y mala administración, aparece este proyecto para que autoricemos un nuevo endeudamiento. ¿Para qué quiere Macri seguir endeudando a la Ciudad?
Seguir reconociéndoles mayores costos a las grandes contratistas, seguir destinando millones y millones a los grandes negocios privados, no tiene nada que ver con las prioridades sociales de esta Ciudad. Ser cómplice político de esto es lo que no debe hacer la oposición. Por lo tanto, nuestro voto es absolutamente negativo.


Publicado

en

por

Etiquetas: