Reportaje a Anatoly Matvienko

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«Vivimos un tiempo de cambios…»

Anatoly, que es dirigente del Partido de Trabajadores de Bielorrusia, estuvo en nuestro Congreso. Conversamos con él.Reproducimos parte de la extensa entrevista que le realizamos.
¿Cómo ves la crisis del capita-lismo iniciada a fines del 2008?

En los materiales que veníamos manejando lo teníamos previsto. Y sucedió. Se confirmaron nuestros pronósticos. Es un acierto de nuestra corriente trotskista.

Después de Bush ¿Cómo ves a Obama?

La etapa de Bush fue realmente horrorosa. Pero Obama no representa un gran cambio. Obama es del sistema. Igual que Putin y otros gobernantes que aparecen como distintos. Sólo son un cambio de decoración.

¿Cómo se percibió en tu país la crisis que estalló en Estados Unidos?

El presidente Lukachenko juró que era una crisis de otros países, que de ninguna forma iba a tocar a Bielorrusia por tener una economía fuerte y en franco crecimiento crecimiento… según su opinión.

Que casualidad, Cristina dijo algo parecido en Argentina…

Sí, que coincidencia… Antes de los cracks financieros decían que la economía estaba controlada. Incluso hacia finales del 2008 subieron el 30% del sueldo de los empleados estatales. Y después, ya en el 2009, descontaron lo que subieron, sin hacer ningún comentario.
El apoyo de los bancos a las industrias disminuyó. Las empresas no tenían a quién vender los producido. Y empezaron los despidos bajo cualquier excusa. Así pasó en una fábrica de autos de 30 mil obreros. Es una costumbre popular realizar reuniones y festejos los fines de semana. Un lunes el gobierno hizo poner una ambulancia en la puerta de la planta haciendo control de alcoholemia. Decían ”está borracho” y lo echaban según una ley. Esa misma ley establece que el despedido no puede volver a trabajar en otra empresa. Esto es sólo un ejemplo entre muchos otros.

¿Hay luchas de resistencia en Bielorrusia?

Si pero son de carácter espontáneo, no hay lucha organizada porque la represión de Lukachenko es muy fuerte, es una dictadura política. Los empleados estatales no tienen ningún derecho de organizarse, es un punto del contrato laboral. A nuestro partido no le dan el reconocimiento aunque ya presentó los requisitos necesarios.

¿Y qué actividades hacen en esas condiciones?

Organizamos campeonatos de fútbol en los que repartimos volantes y hablamos con los jugadores… Más allá de las persecuciones (hace tiempo que no puedo salir sólo a la calle) ataques políticos y físicos de los que somos víctima, al igual que otros sectores de oposición al gobierno; sin contar con recursos económicos, seguimos desarrollando nuestra actividad política.
Juntamos 400 mil firmas contra los contratos patronales de poco tiempo de duración. Era suficiente para que el gobierno convoque a un referéndum, pero no lo hicieron, directamente ignoraron la presentación.
El partido se compone de centenares de militantes que responden a tres alas: el sindicalismo obrero, el trotskismo y la socialdemocracia aliados para enfrentar a Lukachenko. El componente fundamental del partido es el sindicalismo obrero. El partido tiene su sede en el Sindicato de la Industria Radioelectrónica, registrado y habilitado.
Se editan dos periódicos: Resistencia Obrera y Solidaridad. Hay grupos de jóvenes obreros que realizan seminarios marxistas criticando al capitalismo. Hacer propaganda es indispensable. Es necesario que planteemos una ideología clara.

Estonia, Lituania y otros países del Este Europeo se vieron sacu-didas por grandes movilizaciones contra los planes de ajuste del FMI. ¿Qué experiencia están haciendo los pueblos con la entrada del capitalismo?

Hubo una cadena de protestas. La gente salía a la calle, quemaba autos y se enfrentaba a la policía. La gente se dio cuenta que el capitalismo trae pobreza. Y está pensando de otra manera. También la gente anda buscando una salida ideológica que adquiere distintas expresiones. Algunos reivindican a Stalin y su orden. En Rusia hay una política estatal, están levantando nuevamente la fama de Stalin y la necesidad de disciplina. Ante el creciente revisionismo crítico sobre la historia rusa, el presidente Medvedev creó una comisión que va a decidir cuáles fueron errores y cuáles no. No cabe duda lo que va a suceder con los que no compartan las evaluaciones oficiales. Ante el próximo aniversario de la derrota nazi en la Segunda Guerra Mundial ya hay sectores que resaltan “Stalin vencedor”. Y hay jóvenes fascistas organizados…
Por otro lado, aparece mucha juventud con ideología de la izquierda. También se vuelve a leer a Trotsky. El adorado en Rusia y Ucrania es el Che Guevara. Hay remeras y fotos del comandante en lugares públicos. Se lo considera un revolucionario puro, que no quería medallas ni pagos. Es un ideal socialista para muchos jóvenes.

Hablanos de Rusia y Ucrania

En Rusia hay una situación distinta, de muchas luchas, aunque son silenciadas por los medios de comunicación. En San Petersburgo, trabajadores de una fábrica de cemento en manos de ricos rusos cortaron la ruta porque no les pagaban el sueldo. El primer ministro Putin, que en realidad es quien tiene el poder, fue urgente al conflicto y expresó “No tendría que venir acá, no tengo que apoyar esto”. ¿Por qué se hizo presente? Tenía pánico que el conflicto se extendiera y desembocara en una situación similar a la que generaron los obreros que en los años 90 ganaron las calles masivamente y desafiaron al poder. Putin no tuvo condiciones de reprimir, entonces amenazó: “O pagan o nacionalizo la fabrica”, ante lo cual los patrones cedieron el dinero para pagar.
Rusia es una hoguera. El movimiento obrero puede salir en cualquier momento. Hay economistas rusos que dicen que el sistema económico del país puede colapsar en cualquier momento. También movimientos interesantes en Polonia y en los países Bálticos.
En Ucrania el poder está totalmente controlado por los norteamericanos, los consejeros viven en Kiev y aprueban o no todo lo que haga el presidente. Pero hay movimientos de izquierda, amigos del maoísmo.

¿Cómo ves los procesos latinoamericanos?

Son países que resisten a la política de Estados Unidos en la región. Es positivo. Hay que estar en esos procesos haciendo causa común en lo que se pueda. Cualquier revolución es una lucha. Como una guerra, hay enemigos. Hay aliados temporarios… Lukachenko y Chávez son aliados…La tarea es la revolución.
¿Te parece positivo el Reagru-pamiento Internacional de los Revolucionarios?
Si. Y estoy muy contento por el apoyo que nos dan desde el MST y las tareas en común que vamos a impulsar con los compañeros venezolanos. Es clave mantener y profundizar lazos internacionales que nos permiten valorar distintas experiencias y hacer campañas que nos ayuden a todos. Es fundamental el trabajo y la solidaridad para avanzar en la unidad de los revolucionarios.

¿Querés agregar algo?

Un gran agradecimiento al MST por todo el apoyo que nos dan. Es emocionante este reencuentro. La perspectiva de trabajo que acordamos también nos da mucho entusiasmo para seguir avanzando. Nosotros vivimos en un tiempo de cambios. Muy interesante. Ese tiempo nos eligió a nosotros. Tenemos que unirnos más y más. Revolución o fascismo.


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