En zona norte, la oposición hizo grandes elecciones, manteniendo Escobar y el triunfazo en Tigre. En San Martín también, aunque pretendan arrebatarlo. Hubo votaciones históricas en Vicente López y San Fernando, con el 30% de los votos, teniendo fiscales en todas las mesas y ganando las escuelas secundarias más grandes del distrito como el Normal, la Media 2 y la 1 del Barrio Infico.
En San Isidro, hubo 2 listas de oposición, reflejando distintos procesos. Alternativa Docente encabezó la Lila-Azul y Blanca junto a independientes y un sector que viene de romper con la Celeste ante la necesidad de poner en pie una alternativa que construya un sindicato desde las escuelas y refleje a la base, sus opiniones y necesidades. Pero la Índigo-Rosa no valoró ese proceso y no hubo unidad.
En Gral. Sarmiento, aún se sienten los cimbronazos del fracaso de la conducción hegemonizada por IS y PO. Hubo 3 listas de oposición: la Multicolor (IS, PO y otros), la Bordó del Bloque y la Verde-Lila de la Almafuerte; quedando lejos de la Celeste.
Alternativa Docente no participó en ninguna, convencidos que para recuperar el sindicato se necesita la unidad en la diversidad y que surja algo nuevo que supere las experiencias sectarias y autoproclamatorias fracasadas. Parte de lo que se necesita cambiar, es desechar la mentira como la de Néstor Pitrola de PO, cuando pretender justificar el fracaso de la Multicolor diciendo falsamente que “no se recuperó otro bastión, Gral. Sarmiento, sólo porque el MST hizo una lista para dividir la oposición…”. Ese método no ayuda a avanzar.
María Damasseno
