El Tribunal Oral en lo Penal Económico 3 condenó ayer a 7 años al ex presidente y actual senador Carlos Menem por la venta ilegal de armas a Croacia y Ecuador y de 5 para su ex ministro de Defensa Oscar Camilión. La pena no es aun de cumplimiento efectivo porque Menem tiene fueros parlamentarios. Además, el ex presidente apeló ante la Corte Suprema, que aún no se expidió.
Se investigaba el tráfico de 6500 toneladas de armas y municiones, ocurrido entre 1991 y 1995. En 2011, el ex presidente y los otros 17 acusados en el proceso habían sido absueltos por este mismo tribunal, pero el 8 de marzo pasado la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal revocó esa decisión, y ordenó a los mismos jueces que ahora impongan las penas. A fines de mayo, un fiscal pidió el desafuero de Menem, 8 años de encarcelamiento efectivo y su inhabilitación absoluta por 16 años. También se pidieron condenas a otros ex funcionarios y militares, entre ellos Martín Balza, quien fuera jefe del Ejército en el gobierno de Menem y embajador con el kirchnerismo.
Desesperados por un proceso electoral que viene con pocas alegrías, es posible que la mayoría de los senadores K, que antes compartieron la boleta y muchas votaciones con Menem, ahora le suelten la mano y retiren los fueros. Pero no podemos olvidarnos que antes Néstor lo apoyó y hasta ahora el kirchnerismo le vino facilitando la impunidad.
En lugar de intercambiar favores, a este sinvergüenza (y a sus cómplices) deberían embargarle todos los bienes y mandarlo a una cárcel común hasta que se pudra. No sólo por el tráfico de armas, también por las privatizaciones y la entrega del país a las multinacionales.