Buena letra con los Yanquis
Elisa Carrió salió de gira hacia los Estados Unidos para “denunciar” ante la OEA, el Congreso y la justicia del imperio, los resonantes casos de lavado de dinero ventilados en nuestro país. Más allá del carácter efectista y electoral de esta puesta en escena, la afinidad y facilidad con que recurre a las instituciones norteamericanas y a sus mecanismos y resoluciones, confirma que su propuesta no tiene nada de nueva y progresista.
La diputada y candidata pretende instalar la idea de que en el senado norteamericano podría investigar, con el argumento (real por cierto) de que los empresarios y gobernantes argentinos son cómplices en los delitos de lavado de dinero, asociación ilícita, ocultamiento y abuso de funciones oficiales. Lo que omite “Lilita” es que la cuna de la corrupción se encuentra justamente en los Estados Unidos y sus principales artífices, como sucede en Argentina, son los empresarios y los políticos tradicionales, comenzando por el Presidente Barack Obama.
Algunos ejemplos: Obama y John Mc Cain, siendo senadores y candidatos presidenciales, recibieron 3,1 millones de dólares para financiar sus campañas. El dinero de esos aportes provenía de los bancos de inversión y gigantes hipotecarios como Goldman Sachs, Merril Lych, Lehman Brothers, Fannie Mae, etc. Curiosamente, esas mismas empresas fueron beneficiadas con los recursos del Paquete Gubernamental de asistencia Financiera (TARP según sus siglas en inglés). Es decir que financiaron la campaña de los políticos que, una vez en el congreso, les otorgaron millones de millones de dólares (no se trata de un error de tipeo), mientras que los trabajadores norteamericanos perdían su trabajo y sus hogares.
Además de Obama y McCain, otros congresistas que recibieron jugosos aportes de estas empresas, fueron los integrantes de la comisión de lavado del congreso, donde Carrió presentó su “denuncia”. Para estos verdaderos genios de la estafa, Lázaro Báez debe parecer un pre escolar.
Corrupción y capitalismo
El rejunte electoral al cual lamentablemente se ha volcado Pino Solanas, que incluye a Carrió, Prat Gay, Libres del Sur, el partido Socialista de Binner y la UCR, lo alejó de las 5 causas fundantes y emancipatorias del Movimiento Proyecto Sur, intentando instalarse como un frente ético y anti corrupción. Ese camuflaje electoral pretende colocar a la corrupción como un problema individual, como si la sociedad se pudiera dividir entre los corruptos por un lado y los “éticos” por otro. La realidad es que en Argentina, Estados Unidos o Angola, son las mismas multinacionales las que hacen multimillonarios negocios con socios locales y los gobiernos de turno. La corrupción no es ni más ni menos que el lubricante de esos negocios.
Coimas, negociados con la obra pública, entrega de los recursos y remate de lo público son los componentes mediante los cuales se enriquecen los mismos de siempre. Las grandes mayorías populares, mientras tanto, nos hundimos cada vez mas en la miseria.
Lázaro Báez, Cristóbal López y su relación con los Kirchner, son la expresión contemporánea y nacional de un fenómeno extendido a nivel mundial y cuya fuente no es más ni menos que el sistema capitalista.
Combatir la corrupción es combatir sus causas
Por más vueltas que le quieran dar, no es con las medidas efectistas de Carrió y sus aliados como se va a lograr terminar con la corrupción.
Desde el MST venimos enunciando una serie de medidas de fondo que es necesario tomar para enfrentar la corrupción. Comenzando por separar de su cargo a todos y cada uno de los funcionarios investigados por corrupción. La conformación de comisiones investigadoras independientes del poder político y empresarial que lleven hasta el final las investigaciones, el embargo de todos los bienes de funcionarios y empresarios involucrados para recuperar lo robado y por supuesto la cárcel común y efectiva y la inhibición para ejercer cargos públicos o tener contratos con el Estado.
No es el Congreso yanqui quien va a avanzar en estas medidas, mucho menos el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) impulsor de las leyes antiterroristas en toda America. Cuando la diputada Carrió acude a estos organismos, lo único que hace es dejar en claro que lo suyo es pura sanata electoral.
Coherencia y propuestas de fondo
Desde el MST insistimos hasta el cansancio en que la presión electoral no debía recrear viejas alianzas que produjeran nuevas frustraciones.
Desde esa posición de coherencia vamos a dar batalla electoral en todo el país, integrando distintos frentes, lejos del oportunismo y el sectarismo. Llevando a todas partes nuestras propuestas de fondo para transformar la Argentina.
Martín Carcione