Durante las últimas semanas desde el MST y junto a todos los sectores con quienes hoy conformamos el frente NUEVA IZQUIERDA estuvimos debatiendo con Buenos Aires Para Todos y Marea Popular la posibilidad de un frente común. También se lo propusimos al Frente de Izquierda de Altamira, quienes como siempre hicieron gala de su sectarismo incurable y decidieron cerrar la boca y los oídos a cualquier propuesta de unidad.
En el caso de la fuerza que representa Claudio Lozano, creemos que lamentablemente tuvieron desde un comienzo un manejo equivocado. Fueron semanas de negarse a que se realicen reuniones comunes de todos los sectores políticos para buscar un acuerdo y se reemplazó eso con las citas de a uno por vez. Así nunca se llego a debatir de conjunto como forjar la unidad. Mientras tanto, desde el MST proponíamos que el frente a formar debía contemplar un acuerdo programático y una integración equitativa en las listas. Nada de esto se aceptó.
Creemos que esto tiene razones políticas. Los compañeros de BAPT decidieron privilegiar un frente más pequeño pero cuyo discurso central está dirigido a dialogar con sectores provenientes del kirchnerismo y para eso, intentaron invisibilizar a los sectores que desde la izquierda denunciamos a diario el pacto PRO-K que recorre la ciudad. Para esa política de BAPT era más útil visibilizar a Marea Popular, una organización esencialmente estudiantil que teniendo un respetable desarrollo en su ámbito a la vez tiene posiciones más tibias en relación a la denuncia del gobierno nacional. Todos compartíamos que era bueno que los compañeros fueran parte de un frente porque con ellos compartimos propuestas. Pero no ignoramos que es una fuerza que, por dar ejemplo, a su acto fundacional invitó a Persico del Movimiento Evita, lo cual es un reflejo claro de una política. Nosotros creemos que esta ubicación política para armar un frente, abandona la postulación central de ser en la ciudad un proyecto alternativo tanto al gobierno de Macri como al nacional. Justo cuando una gran franja de la ciudad busca algo por fuera de los dos proyectos.
Por eso entendemos que para poder llevar adelante esta política equivocada se utilizó un método antidemocrático: negarse a debatir entre todos primero, rechazar también todas las propuestas que hicimos desde el MST y, lo que es peor, rechazar también la posibilidad de utilizar las primarias y las internas para que ahí se decidan las listas, un mecanismo democrático que permitía salvar la unidad si había distintas propuestas. Finalmente, y en función de lograr un acuerdo común de Capital y Provincia, nuestro dirigente Alejandro Bodart se ofreció a dejar su ubicación para facilitar el acuerdo, pero aún así se rechazó nuestra propuesta que incluía un mayor protagonismo de BAPT en las listas.
Sinceramente, creemos que por este camino nada positivo se puede construir, y hay una gran diferencia con la forma de actuar en Provincia de Buenos Aires, donde UP, el MST, PTP, Partido Social y otros sectores acordamos un programa común y ubicaciones claras y equilibradas para todos. Así debió actuarse en Capital y no se hizo. Esperamos que los compañeros reflexionen hacia adelante sobre todo esto, para evitar nuevas divisiones y reabrir la posibilidad de una confluencia a mediano plazo.
Ante esta situación, y después de intentar hasta el final que los compañeros reflexionaran sobre todo esto, lógicamente desde el MST nos dispusimos a presentar la lista de unidad NUEVA IZQUIERDA encabezada por Alejandro Bodart. Y por eso convocamos a los compañeros de ATE, Ademys y otros sectores de la CTA a que nos acompañen. A que fortalezcan en estas elecciones la coherencia y a que no avalen políticas equivocadas que solo traen mayor debilitamiento y frustración. Los invitamos a dar esta pelea junto al MST en toda la ciudad.