Para la Celeste y Blanca parecía que esta elección iba a ser igual a la de los 26 años transcurridos, que no iba a tener oposición, pero no leyeron lo que la elección del gremio le había anticipado que sólo 17 votos había de diferencia.Que expresaba que la gente quería cambiar. No vieron que la gente ya estaba harta de delegados que no van a trabajar, que perdieron conquistas, que los patoteen o amenacen. Y que además había compañeros como Alejandra, Inés, Eduardo, Ernesto, Ninett, trabajadores respetados, coherentes y queridos que eran la expresión de ese cambio que se necesitaba.
El 28 de noviembre los trabajadores del Dupu eligieron una alternativa que es la expresiòn de un modelo sindical democrático, donde la decisión de la base es el pilar fundamental para la construcción de un futuro distinto en el instituto.
El triunfo de la Bordó está al servicio de la lucha por el salario, mejores condiciones laborales y la democracia Sindical.
